"En síntesis, la música de Violeta Parra es imprescindible para entender el Chile real de los años 50 y 60".
Rodrigo Torres - Etnomusicólogo e insvestigador.
"el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto".
Violeta Parra
Bailarina del agua transparente
Árbol lleno de pájaros cantores
Violeta Parra...
Charagüilla gaviota de agua dulce
Todos los adjetivos se hacen pocos
Todos los sustantivos se hacen pocos
Para nombrarte...
(Fragmento) "Defensa de Violeta Parra" - Nicanor Parra .
Tal como escribiera Nicanor, todo lo que podamos decir acerca de la figura de Violeta Parra siempre resultará insuficiente en relación a esta prodigiosa creadora de la música chilena que destacó no sólo por su rescate de las tradiciones musicales de raíz campesina, si no que también por su gran sensibilidad poética que dejó traslucir en sus hermosas y recordadas canciones. Irradiaba creatividad en todo aquello que tocaban sus manos fueran estas arpilleras, cántaros de greda, pintura u otras artesanías, fue “un manantial inagotable de vida humana”. Ha sido también la única chilena en exponer sus trabajos en el Museo de Louvre en París. Es reconocida como la primera entre todas y la que abrió los primeros surcos en cuanto a ritmos, temáticas, instrumentos y canciones que luego germinaron en la eclosión de la Nueva Canción Chilena. Todo tributo es insuficiente en relación a esta prodigiosa creadora chilena.
Me han preguntádico varias persónicas
Si peligrósicas para las másicas
Son las canciónicas agitadóricas
Ay, qué pregúntica más infantílica
Sólo un piñúflico la formulárica...
Mazúrquica modérnica (Fragmento canción)
Manifiesto ( Fragmento de canción)
mi canto es de los andamios
para alcanzar las estrellas,
que el canto tiene sentido
cuando palpita en las venas
del que morirá cantando
las verdades verdaderas,
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras
sino el canto de una lonja
hasta el fondo de la tierra...
Víctor Jara
Si existe una figura que representa lo que fue en su total dimensión la propuesta musical de la Nueva Canción chilena, sin duda que ella es la del cantautor Víctor Jara. Artista versátil, se movió con soltura en diferentes campos y en todos ellos destacó: Director teatral, músico, compositor, intérprete, folclorista de profunda raíz campesina, activista político altamente comprometido, innovador por excelencia, poeta profundo, luchador incansable por la justicia social. Víctor Jara, dotado de una voz y timbre inigualable; sorprende por su capacidad interpretativa y como creador de bellísimas y profundas canciones que ya son parte del alma del pueblo chileno. Su compromiso político lo llevó a denunciar las injusticias y contradicciones que imperaban en la sociedad chilena de los años sesenta y comienzos de los setenta. Su potente denuncia social lo convirtió en blanco de odiosidad de todos aquellos que se veían amenazados por su canto, de otro modo no se explica su vil asesinato tras el golpe de Estado en Chile. Un artista único, que perdura en la memoria de todas las generaciones.
Si somos americanos (Cachimbo 1965)
Autor: Rolando Alarcón
Fragmento
"Si somos americanos
somos hermanos, señores,
tenemos las mismas flores,
tenemos las mismas manos.
Si somos americanos,
seremos buenos vecinos,
compartiremos el trigo,
seremos buenos hermanos.
Bailaremos marinera,
refalosa, zamba y son.*
Si somos americanos,
seremos una canción"...
Rolando Alarcón
Rolando Alarcón fue profesor primario, folclorista, investigador, productor musical y autor de canciones que todos los chilenos alguna vez hemos cantado. Nació en Santiago en 1929, fue uno de los pilares más importantes del conjunto folclórico "Cuncumén, grupo musical nacido durante la segunda mitad de los años cincuenta, siendo también su director artístico hasta el año 1965. Allí compartió con figuras como Sylvia Urbina y Víctor Jara. Posteriormente Inició su trayectoria musical como solista, grabando canciones de profundo contenido social como "¿A dónde vas soldado?" cuya temática contiene un claro mensaje anti belicista y "Yo defiendo mi tierra", canciones que contribuyeron a articular una voz crítica frente a las condiciones socio económicas que imperaban en el Chile de aquellos años. A partir de 1965 integró la emblemática "Peña de los Parra" transformándolo en un puente entre la canción folclórica tradicional y la temática de la Nueva Canción Chilena.
Rolando Alarcón también incursiono como compositor en el Festival de Viña del Mar en 1970 obteniendo el primer lugar en la competencia folclórica con su canción "El hombre", interpretada por el grupo "Los emigrantes", También representó a los canta autores chilenos en el Primer Festival de la Canción de Protesta en Cuba en 1967.
Su trabajo como intérprete y compositor, consolidó un estilo de canto arraigado en la raíz campesina pero también comprometido con la historia social de Chile y mundial. Tras su muerte acontecida en febrero de 1973, su figura fue justamente homenajeada potenciando la relevancia que le correspondía a este gran creador, autor e interprete de un gran y bellísimo repertorio musical.
Patricio Manns
Patricio Manns fue una de las figuras más singulares dentro del entramado de la Nueva Canción Chilena. Su biografía es, en muchos sentidos, una síntesis viva de las múltiples identidades culturales que cruzan el paisaje humano de nuestro país. Hijo de inmigrantes europeos y nacido en las tierras profundas del sur de Chile, específicamente en Nacimiento. Patricio Manns construyó desde joven una trayectoria artística autodidacta en la que confluyeron el arte, la literatura y la música como expresiones de un mismo impulso vital. Desde temprana edad, su voz poética emergió con naturalidad, primero en la prensa local y luego en novelas y canciones que lo posicionaron como un narrador agudo de la realidad nacional. Su experiencia vital, nutrida por el paisaje natural, los oficios populares y un conocimiento directo del territorio chileno, se transformó en una poética marcada por una sensibilidad social y un lirismo inconfundible. Su canción "Arriba en la cordillera" de 1965 marcó toda una época durante el auge musical del Neofolclore.
Su obra, sin embargo, va más allá del simple testimonio: en ella hay una vocación estética que bebe tanto de las tradiciones populares como de una intuición sonora profundamente personal. Aunque según él mismo comentaba, no tuvo una formación musical formal, sin embargo su capacidad para conmover mediante construcciones melódicas complejas, sugiere una musicalidad innata y virtuosa, reconocida incluso en círculos académicos. El repertorio musical de Patricio Manns recogió de alguna manera la diversidad rítmica e instrumental del continente, así dio vida a numerosas canciones y las interpretó con un carácter lírico que resuena en temas como “Valdivia en la niebla” o “Bandido”. Durante su periodo de exilio, lejos de menguar su creatividad, esta se vio amplificada estableciendo entre otras cosas una colaboración con Horacio Salinas y el Grupo Inti Illimani que consolida una obra de gran sofisticación artística y compromiso político. En suma, Patricio Manns no solo fue un compositor, cantautor, escritor y poeta inconfundible, si no que también un cronista musical del alma chilena, cuya voz trasciende épocas, géneros y fronteras.
Llegó Volando
Autor; Patricio Manns 1982
"Llegó volando el cuervo sobre mi suelo
Para sembrar las ruinas y el desconsuelo
Durante largos siglos los yanaconas
Le entregaron las llaves de la corona
Durante largos siglos fue ensangrentando
El suelo de los pueblos que iba violando
Perforando las tierras de la labranza
Para escarbar el oro de la templanza
Se limpió las dos manos con mi bandera
Y no faltó en mi patria quien aplaudiera
Porque hay desventurados que por migajas
Besan la bota sucia que los ultraja..."
Héctor Pavez
La figura de Héctor Pavez se inscribe con fuerza y singularidad en el proceso de consolidación de la Nueva Canción Chilena. Su labor como recopilador, intérprete y creador lo ubica entre los principales exponentes de la corriente musical que allá por los años sesenta buscó renovar la canción folclórica tradicional desde una conciencia estética y social pero siempre arraigada en las tradiciones más profundas del pueblo chileno. Proveniente de una formación académica sólida, Héctor Pavez conjugó rigor investigativo y sensibilidad artística en cada uno de sus trabajos musicales, otorgando al folclore una nueva dignidad escénica pocas veces vista hasta entonces.
Uno de los aspectos que definen su obra es la autenticidad con que abordó el repertorio tradicional campesino. A través de viajes de recopilación por zonas rurales del país, especialmente en Chiloé y el sur de Chile, Héctor Pavez reunió décimas, tonadas, cuecas y romances y ritmos que rescató del olvido y que luego grabó y difundió. Su canto, sobrio pero intenso, evitó toda grandilocuencia, apostando por una entrega directa, natural y fiel al decir campesino, lo que lo distinguió entre los compositores de su tiempo.
Héctor Pavez no sólo aportó como solista, sino también desde lo colectivo formando parte activa de las iniciativas culturales como fue su participación en la Peña de los Parra, lugar fundamental en el desarrollo de la Nueva Canción Chilena. Su muerte prematura en París en julio de 1975, mientras se encontraba en el exilio, truncó una carrera que aún tenía mucho por ofrecer, pero su legado permanece vivo en la memoria sonora de Chile y en la obra de artistas posteriores.
Su compromiso con la cultura popular no fue circunstancial, sino una decisión ética y estética que cruzó toda su trayectoria. Héctor Pavez encarnó al cantor que, más allá de la autoría, se convierte en transmisor de un saber colectivo, por ello, su obra no sólo merece ser escuchada, sino también estudiada, difundida, comprendida y resguardada como patrimonio ineludible de la identidad musical chilena.
Corazón De Escarcha
Autor: Héctor Paves
"Corazón de escarcha
Se fué de la estancia
Fría la mirada
Frío el corazón
Toda la peonada
Siente al ovejero
Al que más quería
La hija del patrón"...
"Sólo por mirarla
Sólo por quererla
Lo echó una mañana
Furioso el patrón
Un pobre ovejero
¿Cómo iba a fijarse
En su hija tan linda
Un mísero peón"...