"La Carpa De La Reina":
Tras su regreso a Chile, Violeta Parra decidió abrir en 1965 un "Centro Cultural" que pudiera convertirse en una "Universidad Nacional del Folclore", así nació "La Carpa de la Reina" donde cada noche reunía a diversos artistas invitados para que dieran a conocer su música. Así nació este álbum colectivo en el cual Violeta junto a sus hermanos Lautaro y Roberto Parra interpreta varios temas junto a otros artistas que eventualmente participaban en su mítico escenario tales como Héctor Pavez, el Grupo Chagual, Conjunto Quelentaro, en su etapa inicial como grupo. En dicho álbum incluye cuatro canciones propias.
Patricio Castillo: Álbum "Provinces": 1977.
Patricio Castillo, músico, cantante y compositor chileno nacido en Cautín en 1946. Tuvo una larga e importante trayectoria musical en el movimiento de la Nueva Canción Chilena, siendo uno de los miembros originales del grupo "Quilapayún". Ha colaborado con el grupo "Amerindios", "Los Jaivas", "Víctor Jara", "Isabel Parra", "Manduka" y "Osvaldo Gitano Rodriguez, entre otros artistas. Durante su exilio en Francia, editó dos álbumes como solista. "La primavera muerta en el tejado" de 1975 y "Provinces", su segundo álbum, de 1977 dividido en ocho temas cortos (excepto "Provinces I" de 16 minutos) junto al brasileño Manduka y Fernando Falcão. El sonido es básicamente folk y acústico, en sintonía con la estética musical de la Nueva Canción Chilena. Cuenta con hermosos pasajes de flauta, guitarra acústica y percusión, incluyendo algunos instrumentos típicos de Sudamérica. Recientemente fue publicado un libro que busca rescatar y difundir su figura como músico y resituar su aporte fundamental a la música chilena. (Ver Libro).
Isabel Parra y parte del Grupo de Experimentación sonora
ICAIC (GESI):
Grabado en La Habana en 1972, este álbum representa una colaboración excepcional entre Isabel Parra y músicos del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC (GESI), en el contexto de un viaje de Isabel Parra a Cuba. La obra refleja un diálogo profundo entre la tradición de la Nueva Canción Chilena y las búsquedas sonoras vanguardistas del GESI, bajo la influencia de figuras como Leo Brouwer y Federico Smith. La voz de Isabel Parra, de matices cálidos, íntimos, suaves y expresivos, se funde con arreglos innovadores del ICAIC que incorporan elementos del jazz, la música contemporánea y ritmos afrocubanos. El disco expande los límites del canto comprometido, proponiendo una estética más libre, experimental y universalista, sin perder su raíz popular ni su fuerza poética.
El disco fue grabado en La Habana y en Santiago de Chile entre octubre de 1971 y octubre de 1972, y editado en nuestro país en noviembre de 1972. En él se funden armoniosamente la música y bella poesía de Silvio Rodriguez con composiciones de Violeta e Isabel Parra.
Este álbum constituye un cruce inédito entre la Nueva Canción Chilena y la Nueva Trova Cubana, este diálogo musical refleja un espíritu latinoamericanista que trascendía fronteras, expresando un ideario político y estético común en aquel tiempo.
Como una historia: Isabel parra.
"El nombre del disco es una canción dedicada a Víctor Jara, su gran amigo. A este disco quise darle la presencia de él más que la presencia mía, explica Isabel. Él inspiró todos esos versos, inspiró el recuerdo de un hombre muy creador que tuve la suerte de conocer y ser muy buena amiga, y él me traspasó su fortaleza para que yo siguiera cantando. Este disco está lleno de agradecimientos".
Son años pasados presentes en mí,
era allá en Santiago y te conocí.
Sería en el parque, yo creo que sí,dieciocho en septiembre te veo venir...
Decía la Viola que Víctor hacía
hablar la guitarra, brotar poesía,
cantando a lo humano con el guitarrón
era joven sabio del verso mayor...
De nuevo es septiembre, dolor que se siente,
es de madrugada, te espera la muerte.
No habrá más consuelo para este dolor.
No habrá nunca olvido por lo que pasó.
Isabel Parra
Margot Loyola: "Otras voces en mi voz": Vol. 1 y 2.
“Otras voces en mi voz” es el nombre del último registro musical que realizara la destacada folclorista y Premio Nacional de Arte, Margot Loyola. Se trata de un disco doble que, de alguna manera, recoge el trabajo realizado por la artista, en los últimos 70 años. La obra incluye, entre otras piezas, cantos de las culturas indígenas de Chile (Picunches, Huilliches, Likan Antai, Kawesqar y Rapa Nui), diez ejemplos de tonadas de los valles de Colchagua, Maule y Ñuble y composiciones de los salones del 1900, como habaneras, mazurcas, y valses. El disco constituye un legado musical de enorme valor de esta afamada folclorista, recopiladora,interprete, investigadora difusora y formadora de muchas generaciones de músicos.