Basándonos en las conclusiones de los grupos de trabajo del curso 23-24, los cursos de formación, las sesiones de asesoría y la investigación realizada, hemos determinado que, para la práctica y el aprendizaje de músicas no tradicionales, es esencial desarrollar en los alumnos las siguientes capacidades y conocimientos
Habilidad para tocar una melodía o secuencia de acordes simplemente escuchándola, sin necesidad de partitura.
Esta capacidad está relacionada con el aprendizaje visual y auditivo, aprovechando el funcionamiento de las neuronas espejo para facilitar la asimilación y reproducción de piezas musicales.
Desarrollo de diferentes tipos de memoria: visual, sonora, analítica, entre otras.
Aunque se trabaja en la formación tradicional, es fundamental potenciarlas para reforzar la capacidad de retención y comprensión musical, estrechamente ligada a la habilidad de imitación instrumental y a la práctica de tocar sin partitura habitual en los nuevos estilos.
Capacidad para crear y modificar melodías de manera espontánea, ya sea a través de la improvisación o reinterpretando temas existentes. Fomenta la creatividad y la expresión personal, habilidades esenciales en la interpretación de músicas actuales.
Conocimiento y práctica de repertorios pertenecientes a estilos musicales distintos a los tradicionales de la música clásica, como jazz, pop, rock, músicas urbanas, etc. La exploración de nuevos estilos amplía el horizonte musical del alumno y le permite adaptarse a diferentes contextos culturales y artísticos.
Dominio de escalas, acordes y otros elementos técnicos propios de las músicas actuales. Estos recursos son fundamentales para tocar con coherencia estilística y fluidez diferentes géneros de nuevos estilos, enriqueciendo la versatilidad del músico
Experiencia de tocar junto a otros músicos, desarrollando habilidades de comunicación, sincronización y trabajo en equipo. La práctica colectiva es esencial para comprender las dinámicas de conjunto y mejorar la capacidad de adaptación en entornos colaborativos.
Teoría y armonía moderna: Estudio de la tonalidad, intervalos con notación moderna, acordes extendidos y estructuras armónicas contemporáneas. Materiales como "Armonía moderna 1" de Enric Herrera son recursos valiosos para este aprendizaje.
Cifrado americano: Capacidad para identificar y utilizar los principales acordes tríadas y cuatríadas mediante el cifrado americano. Este sistema de notación es ampliamente utilizado en músicas actuales y es esencial para la comunicación eficiente entre músicos.
Dictados armónicos: Habilidad para reconocer y transcribir la progresión armónica de una pieza musical al escucharla, utilizando el cifrado americano. Mejora la percepción auditiva y la comprensión de las estructuras armónicas, facilitando la adaptación a diferentes piezas y estilos.
Armonización melódica: Capacidad para crear progresiones armónicas coherentes y adecuadas para una melodía. Es fundamental para la composición y el arreglo, permitiendo al músico aportar su creatividad en la elaboración de piezas musicales.