Identificar Riesgos: Detectar problemas de postura y de diseño del puesto de oficina que puedan causar lesiones, especialmente dolor de cuello, hombros, espalda y muñecas (trastornos musculoesqueléticos).
Cuantificar el Riesgo: Asignar una puntuación numérica (generalmente de 1 a 10) al puesto de trabajo, donde una puntuación más alta indica un mayor nivel de riesgo.
Priorizar la Intervención: Determinar un Nivel de Acción que ayuda a los profesionales de seguridad a saber qué puestos requieren ajustes ergonómicos de forma inmediata (puntuación alta) y cuáles pueden esperar (puntuación baja).
El método ROSA fue creado con el propósito de identificar y cuantificar los riesgos posturales derivados del uso de equipos de oficina, como sillas, pantallas, teclados, ratones y teléfonos, en puestos de trabajo con computadoras.
Fue desarrollado por Michael Sonne y Jack Callaghan (Universidad de Waterloo, Canadá, 2012), como una herramienta de aplicación rápida, confiable y fácil de interpretar.
Su objetivo principal es medir el grado de adecuación del puesto de trabajo respecto a los estándares ergonómicos internacionales (como la norma ISO 9241-5) y proporcionar una puntuación global que indique el nivel de riesgo y la necesidad de intervención.
ROSA permite evaluar:
La postura adoptada por el trabajador.
El diseño y ajuste del mobiliario.
La disposición de los elementos del puesto.
El uso de dispositivos periféricos (mouse, teclado, teléfono).
A diferencia de otros métodos más complejos, ROSA se centra en la observación práctica y el análisis visual, por lo que puede ser utilizado por técnicos en salud ocupacional, fisioterapeutas, ergónomos y supervisores con formación básica en ergonomía.
El método ROSA analiza el puesto de trabajo dividiéndolo en tres grandes secciones, cada una con subelementos que se valoran mediante escalas de puntuación. Estas son:
Se analizan aspectos como:
Altura del asiento y posibilidad de ajuste.
Profundidad del asiento (contacto adecuado con la parte posterior de las piernas).
Soporte lumbar ajustable.
Inclinación del respaldo y apoyo dorsal.
Presencia y altura de los reposabrazos.
Una silla no ajustable o sin soporte adecuado aumenta la puntuación de riesgo, indicando necesidad de intervención ergonómica.
Se evalúa:
Altura de la pantalla respecto a la línea de los ojos.
Distancia visual entre trabajador y monitor.
Posición del monitor frente al trabajador (centrado o lateral).
Presencia de reflejos o iluminación inadecuada.
La altura incorrecta o el mal ángulo de visión pueden provocar tensión cervical y ocular, elevando el nivel de riesgo.
Incluyen:
Teclado y ratón: posición, alineación con el cuerpo, altura del escritorio y ángulo de las muñecas.
Teléfono: frecuencia de uso y posición (uso del hombro para sostenerlo o existencia de manos libres).
Otros elementos: soporte de documentos, espacio libre para las piernas y organización general del área de trabajo.
El proceso de aplicación del método ROSA consta de varias etapas que permiten obtener una evaluación integral del puesto:
El analista observa cómo el trabajador realiza sus tareas habituales, sin interferir ni modificar su comportamiento.
Se documenta la posición del cuerpo, la altura de los elementos, los ángulos articulares y las posturas más frecuentes durante la jornada.
Cada componente (silla, pantalla, accesorios) recibe una puntuación específica según su nivel de adecuación o desviación de las condiciones ergonómicas ideales.
Se combinan las puntuaciones parciales mediante una tabla de referencia, obteniendo una puntuación total entre 1 y 10, que refleja el nivel global de riesgo postural.
El valor final del método ROSA se interpreta como un indicador de riesgo y una guía de actuación.
Cuanto mayor sea la puntuación, mayor será la urgencia para implementar medidas correctivas.
Puntuación ROSA / Nivel de riesgo / Recomendación ergonómica
1 – 2 / Bajo / Aceptable / No requiere cambios,El puesto está dentro de los límites ergonómicos adecuados.
3 – 4 / Moderado / Se recomienda revisar algunos elementos del puesto para mejorar la comodidad.
5 / Alto / Se necesitan ajustes ergonómicos. El riesgo de fatiga o molestias es significativo.
6 – 8 / Muy alto / Se deben realizar modificaciones cuanto antes para evitar lesiones musculares o articulares.
9 – 10 / Extremo / Actuación urgente. El puesto representa un riesgo severo para la salud del trabajador.
Regular la altura para que los pies descansen completamente en el suelo.
Mantener las rodillas a la altura o ligeramente por debajo de las caderas.
Ajustar el respaldo para dar soporte a la zona lumbar.
Colocar la parte superior de la pantalla al nivel de los ojos.
Alinear el monitor frente al trabajador, evitando giros de cuello.
Mantener una distancia visual de 50 a 70 cm.
Colocar el teclado frente al cuerpo, a una altura que permita los codos en ángulo de 90°.
Usar un ratón ergonómico o pad con apoyo de muñeca.
Evitar sostener el teléfono entre el cuello y el hombro.
Usar auriculares o dispositivos manos libres.
Mantener el área de trabajo libre de obstáculos y bien iluminada.
Rápido y fácil de aplicar: No requiere instrumentación compleja ni análisis biomecánico detallado.
Aplicable a diversos entornos de oficina: Desde call centers hasta puestos administrativos o de diseño.
Permite priorizar intervenciones: Facilita identificar los elementos del puesto que generan mayor riesgo.
Favorece la participación del trabajador: Se puede aplicar con entrevistas breves o autoevaluaciones guiadas.
Comparativo: Permite comparar el nivel de riesgo entre diferentes trabajadores o áreas de trabajo.