Generar nuevos conocimientos y realizar investigaciones para la prevención de enfermedades, lesiones, discapacidad y muerte relacionadas con el trabajo, y garantizar que este conocimiento se utilice para proteger a los trabajadores.
Determinar el Peso Límite Recomendado (RWL) para una tarea específica de levantamiento, con la finalidad de prevenir o reducir la aparición de dolores lumbares y otros trastornos musculoesqueléticos en los trabajadores.
El levantamiento manual de cargas es una de las tareas más frecuentes en numerosos sectores: industria, construcción, logística, agricultura, salud y comercio. Aunque puede parecer una actividad sencilla, implica una exigencia física considerable que, si no se realiza de manera adecuada, puede causar lesiones musculoesqueléticas, principalmente en la región lumbar.
Ante este panorama, el Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) de los Estados Unidos desarrolló una ecuación científica que permite evaluar objetivamente las condiciones de levantamiento y establecer límites de peso recomendados que reduzcan el riesgo de lesión lumbar.
Las estadísticas laborales indican que cerca del 20% de las lesiones ocupacionales están relacionadas con el manejo de cargas, y aproximadamente un 30% de ellas derivan de sobreesfuerzos físicos.
Entre las patologías más comunes se encuentran:
Lumbalgias.
Hernias discales.
Contracturas musculares.
Lesiones por sobrecarga articular.
La ecuación de NIOSH se basa en tres criterios complementarios que explican las causas del riesgo lumbar:
Evalúa la fuerza compresiva que actúa sobre la columna vertebral, especialmente en el disco intervertebral entre las vértebras L5 y S1.
NIOSH establece un límite de compresión segura de 3,4 kN (3400 N).
Si el esfuerzo supera este valor, aumenta la probabilidad de daño estructural en los discos.
Mide el esfuerzo energético total requerido para realizar la tarea de forma repetitiva.
El límite seguro para la mayoría de los trabajadores se fija en 9,5 kilocalorías por minuto.
Superar este valor implica un riesgo elevado de fatiga muscular y cardiovascular.
Tiene en cuenta la percepción subjetiva del esfuerzo.
Los estudios psicofísicos indican que las personas suelen autoajustar la carga que pueden levantar sin incomodidad excesiva, y esos límites coinciden con los hallazgos biomecánicos y fisiológicos.
La ecuación considera que el levantamiento “ideal” se realiza bajo las siguientes condiciones:
El trabajador levanta una carga simétrica frente a su cuerpo.
La postura es de pie, sin giros ni inclinaciones laterales.
El objeto se encuentra a una altura cómoda (entre las rodillas y el pecho).
La carga tiene agarres adecuados (asas, huecos o bordes firmes).
La frecuencia de levantamiento es baja (menos de una vez cada 5 minutos).
La temperatura ambiente es neutra (19 a 26 °C).
En esas condiciones, el peso máximo recomendado (RWL) es 23 kg, conocido como la Constante de Carga (LC).
Este valor representa un nivel de seguridad aceptable para el 90% de los hombres y el 75% de las mujeres sanas.
Si alguna condición se aleja de la ideal, el valor de RWL disminuye mediante factores de corrección.
RWL=L C×H M×VM×DM×SOY×FM×CENTÍMETRO
Símbolo / Significado / Rango típico
LC / Constante de carga (23 kg) / Fijo
Su Majestad / Factor de distancia horizontal / 0.0 – 1.0
Máquina virtual / Factor de altura vertical 0.0 – 1.0
DM / Factor de desplazamiento vertical / 0.0 – 1.0
SOY / Factor de asimetría / 0.0 – 1.0
FM / Factor de frecuencia / 0.0 – 1.0
CENTÍMETRO / Factor de calidad del agarre / 0.0 – 1.0
Cada factor reduce el peso recomendado si la condición del levantamiento no es ideal.
El resultado (RWL) representa el peso máximo seguro que puede levantarse sin riesgo significativo.
El Índice de Levantamiento (LI) se calcula para conocer el nivel de riesgo de una tarea:
ESO=Peso levantado/RWL
Valor del LI / Nivel de riesgo / Recomendación
≤ 1,0 / Riesgo bajo / Aceptable, sin cambios necesarios.
1,0 – 3,0 / Riesgo moderado / Se recomienda rediseñar el puesto.
≥ 3,0 / Riesgo alto / Requiere acción inmediata y rediseño del trabajo.
Cuando existen múltiples tareas de levantamiento, se utiliza el Índice de Levantamiento Compuesto (ILC), que combina los LI de cada tarea ponderados por su frecuencia y duración.
Refleja la distancia del objeto al cuerpo.
A mayor distancia, mayor palanca y esfuerzo lumbar.
El factor se reduce linealmente a medida que aumenta la distancia.
Depende de la altura inicial del objeto con respecto al suelo.
El rango ideal está en 75 cm, cerca de la altura de los codos.
Posturas muy bajas (por debajo de las rodillas) o muy altas reducen el factor significativamente.
Mide la diferencia de altura entre el inicio y el final del levantamiento.
Si el recorrido vertical es superior a 175 cm, el factor disminuye por la fatiga acumulada y el esfuerzo adicional.
Evalúa el giro o torsión del tronco durante el levantamiento.
Un ángulo superior a 45° reduce notablemente el valor de RWL.
Relaciona el número de levantamientos por minuto con la duración total de la tarea.
A medida que aumenta la frecuencia o la duración (por ejemplo, más de 2 horas), el factor disminuye debido al efecto de fatiga.
Depende de la facilidad para sujetar el objeto.
Agarre bueno: asas o superficies antideslizantes.
Agarre regular: superficies lisas o sin asas.
Agarre malo: bordes cortantes, inestables o resbaladizos.
La Ecuación de NIOSH solo es válida si se cumplen las siguientes condiciones:
El levantamiento se realiza con las dos manos.
El objeto es estable y simétrico.
No hay movimientos bruscos ni impactos.
El ambiente térmico es cómodo (19–26 °C).
La fricción del suelo es adecuada (coeficiente 0.4–0.5).
El trabajador no está sentado, arrodillado ni trepando.
Si no se cumplen estos criterios, se recomienda aplicar otros métodos como REBA, RULA, OWAS o LUBA.
No analiza levantamientos unilaterales o con una sola mano.
No aplica en transporte o empuje de cargas.
No considera condiciones térmicas extremas ni fatiga previa.
Requiere medición precisa de distancias y frecuencias.
Basado en evidencia científica sólida.
Cuantifica el riesgo de manera objetiva.
Permite comparar tareas y priorizar intervenciones.
Favorece el rediseño ergonómico de los puestos.
Se aplica a una amplia variedad de tareas industriales.