Proyecto incluido en el programa Santander Capital Natural, financiado por los fondos Next Generation EU, que impulsó la renaturalización de patios escolares mediante un concurso centrado en la transformación de superficies impermeables en espacios naturales.
Desde el inicio, el centro contaba con una visión muy definida de cómo quería utilizar el patio como un espacio para el aprendizaje y el juego al aire libre. El proyecto desarrolló estas ideas, integrándolas con los objetivos de sostenibilidad, incremento de la biodiversidad y adaptación al cambio climático establecidos por el programa de financiación.
La propuesta incorpora un ágora para actividades colectivas, un escenario con gradas y un bosquete concebido como un espacio de juego a la sombra. A lo largo del límite del colegio con la vía pública se plantó un seto de especies autóctonas que aporta privacidad al alumnado y crea un nuevo hábitat para la fauna. El bosquete se pavimentó con grava estabilizada sobre una malla alveolar, garantizando la permeabilidad del terreno y permitiendo su uso durante todo el año. En la parte posterior de las gradas, una pradera con suaves montículos favorece el juego informal y aumenta la biodiversidad del patio.
Completado en 2025.