Desde aquella decisión de convertirme en traductora autónoma, he adquirido mucha experiencia en mis tres idiomas de trabajo, holandés, español e inglés. Traduzco de textos simples como actas del registro civil a documentos más complicados, como los son expedientes de casos penales, y solicitudes de asilo, historias médicas de pacientes, comunicaciones dirigidas a los pacientes, manuales de empleados, boletines corporativos y textos similares En los últimos años también he adquirido experiencia en la creación y traducción de textos para transcreación.