Capítulo 6
"Camino a casa"
Capítulo 6
"Camino a casa"
Ilustración: Hybrid-Kira (2018)
El búnker era engañosamente amplio, pues aparentaba estar completamente vacío con únicamente cuatro paredes lisas y grises de al menos cuatro metros de altura, más que un viejo búnker aquello parecía un hangar. Nada más fuera de la verdad. Las paredes ocultaban cajones secretos y desplegables que guardaban cualquier tipo de cosas, desde equipamiento médico, suministros, ropa, armaduras tanto para humanos como para híbridos y armas que se les podría considerar algo rudimentarias, pues sólo habían lanzas, arcos, ballestas y varios tipos de cuchillos que bien podían usarse para combate cuerpo a cuerpo o también habían unos más pequeños aptos para ser lanzados. Nunca vi ningún arma de fuego dentro del búnker.
Después de que Tori hubiera terminado de analizarme médicamente con un sinfín de instrumental médico (Y que dedujera que estaba sano) se dedica a guardar dichas cosas en sus respectivos compartimentos, mientras yo le ayudaba a Adara a cargar algunas cosas para el viaje que aún nos esperaba hacia Cilt, que si bien ella me había dicho que no tardaríamos más de una hora en llegar, nunca estaba de más tomar las precauciones necesarias. Cruzaríamos por un lugar donde son habituales los ataques de Vortex y debíamos estar preparados.
Se me dio la tarea de cargar con una mochila llena de algunas cosas como comida deshidratada, un impermeable y un par extra de calcetines... temo que vayan a dejarme a la mitad del bosque con aquellas cosas y poner a prueba mi instinto de supervivencia. Por mientras Adara se equipa con unas protecciones para sus piernas y hombros pues ya estaba usando una armadura ligera para su torso. Equipa a Tori con una protección frontal atada a su frente y nariz la cual tenía unas prominentes cuchillas a los lados y de frente con los que fácilmente podría rebanar la carne de cualquiera que se atreviera a combatir contra ella. Estaba claro que su trabajo de cazadoras se lo tomaban muy en serio, sobre todo en cuestiones de seguridad. Trato de no estorbar mientras ambas se preparaban, y no es hasta que los preparativos terminan hasta que se me es permitido salir del búnker de una vez por todas.
Adara es la primera en salir, preparando una flecha en su arco lista para ser disparada si era necesario, Tori se queda dentro del búnker junto conmigo, ambas parecían realmente empeñadas en protegerme por alguna razón, no sabía si realmente era tan peligroso salir así al bosque o simplemente era su rutina al tener que cuidar a alguien como yo, que con un poco de suerte lograba no tropezarse con cada rama o piedra que había en el bosque. No lo sé, pero me sentía incómodamente sobreprotegido con ellas.
Un par de minutos eternos pasan desde que Adara sale a inspeccionar las afueras del búnker, pero finalmente puedo respirar aire fresco de nuevo después de su regreso. Afuera el clima era bastante fresco, posiblemente por la pequeña tormenta que había azotado la ciudad a noche y que al parecer se había extendido hasta esta zona remota del bosque. Era extraño cómo a pesar de siempre vivir al lado del bosque nunca me sentí tan insignificante dentro del mismo como ahora, kilómetros y kilómetros de árboles cubrían el relieve hasta donde alcanzaba la vista, dándome la inevitable sensación de que cualquier cosa podría estar rondando entre la espesura de la vegetación, haciéndome entender ahora el por qué extremar de esa forma las precauciones al salir del búnker. Era necesario si no queríamos terminar como la cena de algún Vortex hambriento, y Adara y Tori parecían saber eso a la perfección.
Adara parece inspeccionar el bosque por unos momentos más mientras se acomoda una pequeña bolsa a la cintura en la que cargaba unos cuantos cuchillos de aquellos que se pueden lanzar, así como inspeccionar el filo de la lanza que parecía siempre cargar, esta tenía una estructura esbelta y portaba unas llamativas puntas de metal a sus extremos, de los cuales solo uno parecía tener filo y un par de púas extras diseñadas especialmente para clavarse en la carne del enemigo y evitar que se la pueda quitar con facilidad, la otra punta tenía una simple forma de hoja, no tan amenazadora. Yo estaba tan distraído viéndola que apenas me percato de que Tori estaba llamándome.
- Vamos niño, quiero llegar a Cilt este mismo año de preferencia.- Tori abre una de sus puertas esperando a que yo entrara en su interior, el cual era curioso al no tener asientos ni ninguna de esas cosas que poseen los autos no híbridos. Los híbridos solo tienen una cavidad en su cuerpo donde su columna es lo primero que salta a la vista, así como su huesuda complexión de sus costillas y hombros, los cuales son visibles desde el interior, siendo recubiertos de piel completamente negra. Ya había visto el interior de los híbridos en fotografías, pero tengo que admitir que verlo en persona no es una experiencia demasiado agradable, y no sé precisamente por qué.
- Sólo estaba esperando a Adara, parece muy entretenida inspeccionando sus armas, no creo que quepan dentro de ti Tori...- Digo de forma algo ingenua mientras meto mi cuerpo al interior de Tori y trato de encontrar una posición donde los huesos de su columna no sean incómodos para mí y que al mismo tiempo yo no le sea incómodo de cargar. Al ser la primera vez que subía dentro de un híbrido era una experiencia completamente nueva para mí, y hasta cierto punto emocionante.
- Lo sé, es por eso que ella no irá adentro por esta ocasión.-
Tori pega su cuerpo al suelo como si se acostara sobre este, y se mantiene así para esperar a Adara, quien de forma algo extraña sube al cuerpo de Tori de un brinco haciendo que su cuerpo se moviera un poco, pero en vez de hacerlo por medio de sus puertas hacia el mismo lugar donde yo me encuentro ella sube directamente a su lomo, arriba de donde yo me encontraba, escucho el ligero click de unos seguros que posiblemente estaría usando para sujetarse correctamente al lomo de Tori (y así evitar caerse), y en cuanto parece que todo está listo, Tori empieza a avanzar con un poco de velocidad hacia un camino de tierra que parecía haberse formado por el constante paso de híbridos y humanos por la zona.
Algo impresionado por la maniobra que había hecho Adara, y estando algo dudoso del porqué había preferido montar a lomos de su compañera híbrida en vez de resguardarse en su interior como yo lo había hecho, saco la cabeza por el espacio de las ventanillas al estar estas retraídas y trato de verla a pesar de que el aire del exterior me hacía cerrar los ojos de forma inconsciente.
- ¡Oye! ¿No es demasiado peligroso montar a un híbrido directamente sobre su lomo? ¡Esa posición es muy inestable!- Adara mantenía su vista hacia enfrente pese a que estaba seguro de que me había escuchado, y de la nada me hace regresar la cabeza al interior de Tori con un acertado golpe en mi cabeza que me había dado con el borde sin filo de su lanza. Estando dentro de nuevo entendí por qué lo había hecho, el sendero se hacía mucho más angosto y las ramas afiladas de los árboles sobresalían directamente hacia el cuerpo de Tori, lo cual posiblemente me hubiera hecho unos desagradables rasguños en la cara. – Aghh... está bien, entiendo, sin preguntas hasta llegar a Cilt...- Me sobo el cráneo por unos momentos más, mientras poco a poco me acostumbro al peculiar movimiento que hace Tori con su cuerpo para correr, era muy parecido al galope de un caballo, pero sin el impacto de las ruedas en el suelo pues estas nunca se separaban del piso, simplemente giraban y desplazaban su peso con mucha fluidez, algo increíble para una criatura de su tamaño.
El camino se seguía haciendo cada vez más estrecho conforme seguíamos avanzando, es en este momento donde la armadura de Tori empezaba a serle útil, las cuchillas que se encuentran en sus costados le ayudan a cortar la maleza que pueda ser peligrosa o que simplemente entorpece su vista. El sendero se abre de nuevo y ahora Tori podía correr con mayor libertad. A pesar de que ahora parecía que el resto del camino sería igual de tranquilo, la voz de Adara se alza entre el ruido que ya había del aire que rozaba la piel de Tori.
- ... Tori, mantente alerta a cualquier sonido, mi radar indica movimiento a pocos metros.-
- ¿Será el escuadrón 21? Ellos suelen cazar en este cuadrante.-
- Lo dudo, ellos no suelen separarse para cazar... esta es una única señal. 230 metros, a tus siete.- Alcanzo a escuchar un ligero pitido que aumentaba poco a poco de frecuencia, posiblemente era el radar de Adara marcando la cercanía de nuestro inesperado acompañante. - ... Reduce la velocidad, voy a darme vuelta.- Tori tranquiliza un poco su andar, y pese a que este seguía siendo algo apresurado podía ser suficientemente seguro como para que Adara pudiera desabrochar los seguros que la mantenían unida al lomo de Tori y así poder dar vuelta a su cuerpo y poder cubrirle la espalda con mucha más facilidad.-... Sujeta esto Tyler, y dime si el sujeto se acerca o mantiene su distancia.- Adara baja su mano hacia una de las ventanillas de Tori mientras sujetaba el radar, y yo lo tomo rápidamente tratando de buscar cuál de todos los números era el que marcaba la distancia que nos separaba.
- Ehh de acuerdo... está a 200 metros, no se ha movido mucho.- Inspecciono constantemente el radar para asegurarme de que no habían cambios importantes en la distancia, así como al mismo tiempo me mantengo alerta a los alrededores del bosque, haciéndome sentir un poco de nerviosismo al no saber a qué nos enfrentábamos.- ... 190... 187... 190 de nuevo...- Tori reduce un poco más su velocidad y con ello también se reduce la distancia considerablemente.- 157... 142... está a 136 metros...- Adara parecía tener un pequeño problema al volverse a acoplar al arnés de seguridad, lo cual hace a Tori reducir aún más su velocidad, haciendo un poco de ruido con la fricción que hacía la cubierta de sus ruedas con la grava suelta del camino. - ... 100... 50... ch... chicas, ¡esta cosa se acerca demasiado rápido! ¡32 metros!-
Antes de que cualquiera de las dos pudiera percatarse de la amenaza que nos acechaba, una sombra nos seguía de cerca desde la espesura del bosque, esta era grande y muy rápida, nos había localizado demasiado pronto. Mis músculos se paralizaron ante el pánico, y sólo son capaces de reaccionar al ver esa cosa salir de entre los arbustos de un gran salto y dando un horroroso rugido. Era un Vortex.
Las facciones angulosas de su cuerpo delataban que se trataba de un enorme Lamborghini Veneno de piel tinta, cuyos ojos grises no mostraban piedad alguna, pues nosotros éramos su presa. Fija su vista hacia Adara quien seguía en apuros al casi caer del lomo de Tori cuando esta volvió a acelerar al escuchar que algo había salido de entre los arbustos, no había sido necesario que yo les alertara para que empezara una frenética carrera entre ambos híbridos, de los cuales Tori estaba en desventaja por tener que cargar con dos humanos, pero aquella desventaja pronto se convertiría en su mejor defensa.
El Lamborghini arremete contra el costado de Tori, aunque por esta ocasión ella es mucho más rápida y logra moverse a tiempo antes de que le acertara una peligrosa mordida en su puerta derecha. El impacto de ambos cuerpos de los híbridos me hace caer sobre mi espalda cayendo directamente sobre los huesos de la columna de Tori, lastimándome a mí mismo y posiblemente a Tori también, pues suelta un sordo quejido en cuanto todo mi peso le cae encima de sus costillas. Me muevo inmediatamente al saber que esa era una zona especialmente sensible en los híbridos y que podría hacerle daño si seguía cayendo de esa forma sobre ella.
El fuerte golpe hace a Tori perder velocidad de un momento a otro y salirse un poco del camino, rozando con los afilados arbustos que rodean el sendero de tierra, cosa que el Vortex aprovecha para emparejarse con nosotros. Al tomar nuevamente fuerzas, Tori empuja con todo su cuerpo al Vortex para al menos desviarlo igualmente del camino, pero aquél robusto macho era mucho más grande y fuerte que ella, por lo que ese desafortunado intento sólo le da la oportunidad al Lamborghini de alzar un poco su cuerpo e intentar acertar una mordida en la pierna de Adara, pero ella estaba esperando eso justamente. En cuanto el Vortex abre la boca para tomarla con sus afilados dientes, ella logra clavar la punta de su lanza en la lengua del híbrido, haciéndolo rugir de dolor. No le había causado demasiado daño, pero sí el suficiente para hacerlo sangrar escandalosamente de su boca mientras trataba de seguirnos el paso. Son varios sus intentos de atacar a Adara hasta que en uno de ellos logra sujetar la lanza con sus poderosas mandíbulas y se rehúsa a soltarla, tratando de desarmarla para que así sea más fácil atacar. Adara forcejea contra el Lamborghini para evitar que se quedara con la lanza, pues era la única arma con la que contaba en ese momento, y quedarse sin ella representaba una muerte segura.
En mi desesperación por hacer que el Vortex dejara a Adara de una vez por todas, tomo una de las flechas que Tori cargaba en su interior junto con otras cosas y me arriesgo a sacar mis manos empuñando la delgada flecha como si de un cuchillo se tratara, decidido a clavarla en uno de sus ojos y así terminar con la peligrosa persecución... pero entonces levanta la vista y me ve directamente a los ojos, percatándose de mi presencia hasta ese preciso momento.
- Dios mío...- Es lo único que logra salir de mi garganta al tener de frente a semejante bestia, y más aún de que su mirada no mostraba rabia o un deseo incontrolable de matanza. Aquél Lamborghini Veneno parecía desconcertado ante mi rostro, algo lo había hecho dudar por unos segundos.
- ... Hopper... - Su voz grave me hela la sangre al escucharla pronunciar mi apellido, cosa que nunca esperé que fuera a hacer, mucho menos un Vortex como él, con claras intenciones de matarnos.
Momentos después de que el Lamborghini pronunciara mi apellido con dificultad por la herida que le había hecho Adara en su lengua, parece renunciar a la persecución y desacelera poco a poco, soltando inmediatamente la lanza de Adara y deteniéndose por completo para evitar que ella lo volviera a atacar. Simplemente se quedó ahí, quieto. Su silueta se hacía cada vez más pequeña conforme nos alejábamos de él y yo seguía con medio cuerpo fuera de Tori, quedándome en shock ante lo que había pasado. Un fuerte golpe en mi frente me hace regresar de nuevo al interior de Tori y me despierta de mi trance, Adara había utilizado de nuevo su nada sutil técnica para mantenerme en la seguridad de las entrañas de Tori.
- Aghh, ¡Eso no era necesario! ¡El Vortex ya quedó medio kilómetro atrás!- Le reclamo a Adara en voz alta, mientras ella vuelve a asegurarse en el lomo de Tori.
- ¡Si escucharas lo que te decía desde un principio no hubiera sido necesario eso! Desde que el Vortex salió te ordené que no salieras de Tori, y parece que hiciste todo lo contrario... es una suerte que sigas vivo niño...- Ella se escuchaba realmente irritada, pero sobre todo preocupada y aterrada al mismo tiempo por lo que estuvo a punto de pasar. Posiblemente la adrenalina del momento no me había dejado escucharla. Toma unos momentos para tomar aire y calmarse antes de seguir hablando.-... ¿Estás bien? Vi que el Vortex estaba especialmente interesado en no soltar la lanza, pero se rindió al verte... ¿qué sucedió ahí?-
- Él... dijo mi nombre. Bueno, mi apellido en realidad... sólo entendí que dijo "Hopper", pero eso fue todo.- Me sobo la frente con una sola mano al ser el segundo golpe que Adara me había dado, justamente en el mismo lugar. - ... no sabía que era famoso también entre los Vortex.-
- No... no lo eres... no deberías serlo...- Dice Tori con preocupación y recuperando un poco el aliento, jadeando un poco mientras seguía corriendo.- ...ningún Vortex debería saber tu nombre o conocer siquiera tu apariencia, Tyler... esto no es bueno...-
- ¿Entonces quién era ese Vortex? ¿Por qué sabe mi nombre? Y... ¿cómo pudo reconocerme si yo nunca lo había visto antes?- Pregunto con algo de desesperación, sin saber muy bien lo que estaba pasando en ese momento.
- ...No lo sé Tyler, y aunque lo supiera, Tori y yo no somos las más aptas para decírtelo. Tendrás que hablar con el consejo de líderes en cuanto lleguemos, ellos te dirán todo lo que necesitas saber.- Dice Adara en un intento de que, tanto ella como su compañera híbrida, no dijeran algo de lo que después se tuvieran que disculpar con sus líderes.
- ¿Consejo? ¿Hablas de que... tendré que hablar personalmente con el presidente de Cilt?- Digo con algo de nerviosismo.- Chicas... esto es demasiado confuso para mí, yo solo quiero ver a mi padre y saber que Iker está bien, con eso podré conformarme. Por favor, debe haber algo que puedan decirme...-
Hay un pequeño silencio entre ambas, hasta que la voz de Tori se vuelve a escuchar, esta vez mucho más calmada al recuperar el aliento por fin.
- Lo que puedo decirte es que Iker está bien, fue atendido desde la noche de ayer y al parecer sus heridas no eran graves... lo darán de alta esta tarde, con un poco de suerte llegaremos justo a tiempo para que puedas recogerlo de la bahía médica... eso es lo único que puedo decirte hasta ahora chico... con lo de tu padre, no puedo ayudarte. Esa es información que los líderes no dan a cualquiera.-
- Con eso me es suficiente por ahora... de todas formas, tarde o temprano aquellos líderes me tendrán que decir todo lo relacionado a mi padre.- Guardo silencio por un rato mientras veo el paisaje a mi alrededor por las ventanillas de Tori, cuestionándome por un momento el lío en el que me había metido al aceptar ser llevado a Cilt. -... sólo espero que no falte mucho tiempo para llegar.-
- Bueno, ya que lo mencionas... voltea hacia tu izquierda.-
Me recorrí hacia el lado izquierdo del interior de Tori, y a la distancia alcanzaba a ver unas torres no muy altas de concreto resguardando una entrada amplia entre una fortaleza natural de montañas, su formación revelaba que eran puntos de vigilancia. Las torres resguardaban a unas construcciones hechas de troncos y algunas otras de concreto. Alcanzaba a escuchar interferencia en la radio de Adara. Ella le dio unos cuantos golpes para que el aparato funcionara y después de unos segundos de lucha, se podía escuchar una voz un poco distorsionada.
- Aquí Torre de control 3 a radio H15A, identifíquense por favor.-
- Adara y Tori, escuadrón 15 de cazadores, llevamos un pasajero, solicito una escolta sencilla por cuestiones de seguridad.-
- Entendido, procedan con cuidado. Cambio y fuera.-
De los alrededores, se escuchaba el alardeo de un grupo de híbridos que se acercaba a nosotros, salieron del bosque junto con nosotros al llegar a un gran claro, todos ellos se encontraban en formación de "V", Tori desaceleró un poco para que el grupo nos resguardara con mayor facilidad.
Cinco híbridos con sus respectivos compañeros humanos eran los que formaban el escuadrón de cazadores que se encargaría de cuidarnos en el corto trayecto hacia la ciudad que ya era visible desde donde estábamos ya. En la piel, los híbridos tenían tatuados diferentes símbolos los cuales se repetían entre ellos. El grupo a pesar de ser formado por imponentes híbridos, todos ellos parecían gozar de correr juntos. Las imperfecciones del terreno hacían que de vez en cuando los híbridos tuvieran que saltar para sortear dichos obstáculos. Fue cuestión de unos pocos segundos para estar rodeados por el escuadrón.
- Bienvenida de vuelta a Cilt, Capitana Adara, ¿Ya empezaba a extrañarme en su travesía por rescatar al chico de Marcus?- Dice un joven Bugatti Chiron de piel gris y oscura de forma algo extrovertida hacia Adara, ganándose la burla del resto de sus compañeros de escuadrón.
- ¡No seas ingenuo Rod! Todos sabemos a quién le pertenece el corazón de la capitana, y ese obviamente no eres tú. Él te haría morder el polvo de la arena si tan solo lo llegaras a retar en el Zeingen.- Grita una chica humana desde el otro lado de la formación, y a pesar de que no podía verla a simple vista pude reconocer que montaba sobre el lomo de su compañero híbrido.
Dicho híbrido era un Porshe de cuerpo robusto y piel de color azul marino salpicada con múltiples cicatrices en todo su cuerpo. Era posible que se tratara de un 911 por su cuerpo redondeado. Sus ojos igualmente azules me miran con admiración desde su posición en la formación, y no puedo evitar mirarlo igualmente, intuyendo que quería decirme algo.
- ¡Tú debes ser Tyler!, ¡El chico de Marcus! ¿Cierto?- Al Porsche le es necesario alzar bastante la voz para ser escuchado, aunque para mí eso no era un problema, pues él tenía una voz especialmente grave que denotaba ya un poco de edad en el híbrido.
- ¡Sí, soy yo!- Me acerco lo más que puedo al borde de la ventanilla de Tori sin sacar la cabeza, principalmente por el temor de que Adara volviera a hacerme entrar con otro golpe en la frente.
- ¡Bienvenido a Cilt muchacho! Es un honor al fin tenerte entre nosotros, no sabes cuánto trabajo nos has dado para poder encontrarte.-
- Je... ¡lo sé! Creo que no era de mucha ayuda vivir en la Zona Neutral Noreste.- Digo para intentar empatizar con el Porsche, aunque de por sí ya se me hacía un tipo bastante agradable.
- Bueno, ¡Siéntete como en casa!... Aunque claro, esta ha sido siempre tu casa, jejeje.- El híbrido acelera su andar hasta rebasarnos, pronto nos integraríamos a una formación por parejas en una perfecta fila, la cual era la única forma en la que todo el escuadrón podría entrar por el acceso principal entre ambas torres de concreto sin interrumpir el paso acelerado que ya todos llevaban.
Pasamos justo entre las torres de control las cuales estaban unidas en la parte superior por un robusto puente de madera. Desde aquél puente alcancé a ver a unos niños pequeños que se asomaban con curiosidad a ver a todo el escuadrón, entre varios cargaron a una pequeña cría de híbrido para que pudiera ver también. La escena me enterneció, pues nunca en mi vida había visto a niños tan pequeños interactuando y jugando con crías de híbrido, en verdad Cilt empezaba a ser todo aquello que siempre había escuchado, un lugar neutral donde los humanos y los híbridos se querían y protegían por igual, sin distinciones, sin ningún tipo de problema entre especies.
Sólo fue cuestión de entrar a la ciudad para que muchas personas curiosas se asomaran para ver la causa de tanto alboroto. Seguimos avanzando a baja velocidad entre las amplias calles de tierra de la ciudad, dejándome admirar las sorprendentes construcciones altas de madera que habían hecho especialmente para la vivienda de personas.
Poco a poco, varias personas nos siguen desde la calle, llevadas por la curiosidad. Al parecer sabían por qué estamos aquí, pues dudo mucho que reciban de esta manera a todos los escuadrones de cazadores que regresan a casa.
- Miren... ¡Es el hijo de Marcus!- unas voces desconocidas empezaban a decir al aire en cuanto nos ven pasar, generándome un pequeño nudo en el estómago, pero se sentía extrañamente bien.
Llegamos a lo que creo es el centro de la ciudad, una plataforma circular de piedra lo suficientemente grande como para que todo el escuadrón se detuviera y que aún tuviera suficiente espacio entre ellos. La gran plataforma estaba flanqueada por cinco pilares, cada uno de ellos con un símbolo diferente, algunos de esos símbolos los tenían tatuados los híbridos y humanos del escuadrón. Nos detuvimos en esa zona y las chicas y chicos humanos bajaban con cuidado de los lomos de sus compañeros.
Mi corazón estaba extrañamente acelerado, la emoción no la podía contener tan fácil, aún no podía creer que estaba en esa ciudad neutral de la que tanto hablaban en la Metrópoli. Ahora podría ver si realmente las leyendas eran ciertas, y mejor aún, sabiendo que este paso me había acercado inmensamente a volver a ver a mi padre.
Tori abrió sus puertas para dejarme salir, aunque yo me quedo en su interior por unos momentos más, aún atónito por todo lo que estaba pasando, habían demasiadas cosas en mi cabeza como para poder asimilar todo al mismo tiempo. Entonces Adara bajó del lomo de Tori de un salto, ella aún se veía un poco cansada por el pequeño enfrentamiento con el Vortex al salir del búnker, pero eso no le impedía verse aliviada de estar nuevamente en Cilt. Se estira un poco para descansar de la incómoda posición que debía tomar al estar montada en el lomo de Tori, y cuando está lista me extiende una mano de forma gentil, en un gesto para ayudarme a salir del interior de Tori.
- Dime... ¿estás listo para conocer tu nueva ciudad?- Pese a su porte fuerte y serio, Adara tenía una cualidad interesante, la cual era irradiar una indudable confianza cada vez que hablaba. No podía decir que no a mi secuestradora a fin de cuentas.
- ...Sí, estoy listo.- Tomo su mano y ella toma la mía con fuerza, ayudándome a salir del interior de Tori. A penas me daba cuenta de lo mareado que me había dejado el corto viaje al tambalear un poco en cuanto estuve de nuevo sobre mis pies.
El mareo fue algo temporal, pues fue reemplazado por ese hormigueo en mi estómago al percatarme de todas las personas e híbridos que se encontraban reunidas alrededor del estrado de piedra. De todas las edades y tamaños, razas y colores, una gran muchedumbre se había reunido para vernos... para verme a mí.
A penas me había dado cuenta que no solté la mano de Adara en ningún momento, pero eso no parecía incomodarle a ella en lo absoluto, al contrario, sentía que ella estaría ahí para servirme de apoyo mientras yo trataba de asimilar todo lo que estaba sucediendo. Me llevo una mano a la cabeza tratando de alisar un poco mi cabello en un acto reflejo al estar ante el público, pues sencillamente no sabía qué decir. Pero para suerte mía, Adara llegó en mi auxilio.
- Hermanos de Cilt... no sé cuánto tiempo hemos tenido que esperar para que esta familia estuviera completa al fin, pero de algo sí estoy segura... Nosotros estamos aquí, ¡Y Tyler está con nosotros!- Adara levantó mi mano junto con la suya, y en ese mismo instante la muchedumbre gritó y aplaudió de la emoción... emoción de al fin tenerme en Cilt.
Todo era demasiado surrealista, después de toda una vida de constante humillación y vergüenza hacia quien era y lo que significaba mi apellido, al fin, después de 19 años, estaba recibiendo una ovación pública por parte de personas que ni siquiera conozco pero ellos parecen conocerme muy bien a mí, pero sobre todo el legado que mi padre les ha dejado, puede que vean en mí un reflejo suyo.
El momento era sin duda la mejor sensación que había sentido jamás, y no puedo evitar ponerme algo sentimental, pues nunca había sentido esto jamás.
Nuncame había sentido... tan querido.
Hybrid-Kira (2018)