Capítulo 5
"Cambio de bando"
Capítulo 5
"Cambio de bando"
Ilustración: Hybrid-Kira (2018)
En cuanto menos me lo espero, ya habían pasado más de tres horas. Las rodillas me empezaban a doler, entumidas por la posición en la que había estado sentado en el piso por tanto tiempo desde que regresé de trabajar.
Realmente las ganas de hacer cualquier otra cosa se habían esfumado. Iker posiblemente ya estaría siendo internado en algún laboratorio, y le estarían haciendo cualquier tipo de pruebas con químicos, o interrogándolo de formas atroces. Cada una de las imágenes que llegaban a mi cabeza era peor que la anterior. Tengo la maldición de tener una mente terriblemente creativa y detallada para imaginar tales cosas.
Tan solo el dolor en mis piernas y el olor de la carne que había traído habían sido suficiente excusa para levantarme del piso. Me dolía igualmente la cara por haber llorado tanto, aunque ese no era el mayor de mis problemas. Con algo de torpeza me levanto del suelo y sacudo mi ropa, pues al parecer el piso estaba demasiado sucio por la tierra que había metido Iker con sus ruedas.
- ...Iker.- Su rostro no sería uno que olvidaría tan fácilmente, y era una lástima que no lo hubiera conocido antes. Pero ahora solo quedaba esperar que no sufra tanto, y que la M.E. le otorgue un perdón por ser un híbrido de Cilt... aunque internamente dudaba mucho que se le fuera a perdonar así de fácil, las leyes hacia los híbridos siempre serán rígidas.
Entro a la casa para refugiarme de nuevo del frío, pues la noche ya estaba por llegar y había empezado a llover y la combinación de ambas cosas no era nada buena. No tengo la voluntad siquiera para llevar las bolsas de carne hacia el interior de la casa. De todas formas el refrigerador no servía, y la carne se mantendría más fresca en el garaje que en el interior. Ya vería la forma de comer dicha cantidad de carne para que no se pudra en las siguientes semanas.
A pesar de que he vivido solo desde hace ya dos años, la casa nunca había estado tan silenciosa. Me acostumbré demasiado rápido a la compañía de alguien, tanto que ahora se siente vacío. En un intento por hacer menos notorio ese silencio decido prender por un momento la vieja radio que mi madre había olvidado empacar antes de mudarse, aquella radio ha acompañado a la familia desde el tatarabuelo de mi madre, y por alguna extraña razón sigue funcionando, aunque temo que ya está en las últimas, pues está usando las últimas baterías de litio que encontré un día en una tienda de antigüedades. De todas formas no tiene muy buena calidad de sonido, pero me generaba cierta nostalgia buena cada vez que la volvía a encender, imaginando cómo debió ser el mundo antes de la Tercer Gran Guerra.
La música sonaba tranquilamente en la sala, relajándome un poco. Me siento en el sofá enfocándome solo en la música, taradeando de vez en cuando la melodía, cumpliendo la función de calmar un poco mis nervios y el dolor que sentía hacia Iker. De repente la música se detiene abruptamente, dando paso al himno de la M.E. y con este, de improvisto, un mensaje del mismo Aron Novak, el presidente de la Metrópoli Europea.
- "Buenas noches a todos los ciudadanos de la Metrópoli Europea, me dirijo a ustedes esta noche para dar a conocer las medidas de seguridad que se implementarán a partir de esta noche debido a los recientes avistamientos de Vortex en las zonas periféricas de nuestra capital." – El presidente guarda el silencio por unos momentos.- "...A partir de la noche de hoy, habrá un toque de queda a las veintidós horas, el suministro de electricidad a los hogares se cortará a partir de esa hora y volverá a ser activado a las ocho de la mañana. Se colocarán dispositivos detectores de movimiento alrededor de toda la periferia de la Metrópoli en los siguientes días, con esto podremos detectar con precisión el paso de híbridos y personas a cualquier hora del día. Como medida de prevención y para fomentar el debido uso de las horas de luz y la protección de los mismos ciudadanos, cualquier persona que sea sorprendida deambulando por las calles después del toque de queda será llevada por agentes de seguridad anti híbridos a la oficina de policía más cercana, siendo acreedor de una multa por infraccionar las leyes internas de seguridad. Esperamos que estas medidas mejoren a la seguridad de la Metrópoli Europea gracias a la participación activa de sus ciudadanos. Muchas gracias por su atención, y buenas noches."-
El mensaje presidencial termina, y la radio queda en un ensordecedor sonido de interferencia, y momentos después las luces de la casa se apagan quedando todo en absoluta oscuridad y silencio, dejándome inquieto. Busco a tientas el reloj de pared que tengo y al pasarle de frente la mano este se vuelve a encender, marcando exactamente las 22:00pm. Era claro que aquél comunicado estaba perfectamente cronometrado para ser lo último que todos los habitantes de la metrópoli escucharan y vieran en sus televisores o radios, y pese a que no era extraño escuchar informes presidenciales continuamente, nunca había sido para comunicar un toque de queda.
Era demasiada coincidencia que dicha medida se tomara justo el día de hoy en el que tuve contacto con Iker, pues siempre había avistamientos Vortex en las zonas neutrales. Lo más probable es que usaran eso de excusa para limitar la energía eléctrica, la ciudad estaba al borde de una crisis energética, pues varias de sus plantas termoeléctricas e hidroeléctricas se encontraban custodiadas por Vortex y las leyes de Cilt prohibían la masacre de híbridos incluso si estos eran come hombres como los temibles Vortex. De todas formas contábamos con muchos campos eólicos, pero no llegarían a ser suficientes para abastecer a toda Europa.
Sin moverme de mi lugar en el sillón y poniéndome la capucha de mi sudadera nuevamente en mi cabeza, me cuesto en el sofá al no tener ya la voluntad de siquiera subir a mi habitación. Mi cabeza estaba saturada y necesitaba descansar de una vez. Mientras cerraba mis ojos e intentaba dormir, aún esperaba escuchar de nuevo los rugidos de Iker, los mismos que escuché la noche pasada, suplicando por dejarlo entrar a mi garaje... yo sin dudarlo ni un momento, le volvería a abrir las puertas sólo para él.
Pero ya era demasiado tarde. Él seguramente ya estaba muerto.
Un golpeteo a las afueras de mi casa empieza a despertarme de mi sueño, el cual había sido muy corto a juzgar por la temperatura en la casa, la cual aún no había descendido tanto. ¿Alguien estaba llamando a la puerta después del toque de queda? La pregunta se queda rondando en mi cabeza y poco a poco me genera un incómodo dolor en el estómago. Nadie además de la policía estaba autorizado para rondar las calles por la noche, y eso no era bueno. Me quedo acostado por unos momentos más desenado que aquél ruido hubiera sido imaginario, y esperando volverlo a escuchar ahora que los nervios me habían espantado completamente el sueño.
El mismo golpeteo se escucha de nuevo, ahora más impaciente. Una mano humana tocaba desde el otro lado del portón de metal, haciendo estremecer la lámina de la puerta y mi corazón al mismo tiempo. Me levanto de un brinco del sofá y paso mi mano por encima del reloj para corroborar la hora. Habían pasado solo treinta minutos desde que me había quedado dormido. La lluvia había arreciado y el frío era poco a poco más intenso, era claro que quien fuese que estuviera afuera de la casa tenía urgencia de hablar conmigo.
Llego a tientas al garaje al no poder ver nada, la única luz que se colaba al interior era una delgada franja que se divisaba debajo de la puerta procedente del alumbrado público, junto con la sombra de los pies de dicha persona. Al parecer sólo había una.
- ¿...Sí? ¿Qué se le ofrece?- Digo en voz alta, lo suficiente para que aquella extraña persona pudiera responder.
- Policía de la M.E. Déjeme pasar por favor.- Una voz masculina me contesta, poniéndome los pelos de punta y haciendo realidad mis especulaciones. Aquella voz se me hacía familiar, fácilmente podía ser del mismo policía que me interrogó en la tarde al regresar a casa, pero debía estar seguro de que realmente se trataba del mismo sujeto.
- ¿...Podría pasar su placa por debajo de la puerta?-
Hay un momento de silencio, pero al parecer dicha persona accede a mostrar su identificación. La placa era lo suficientemente plana para pasar por debajo del portón, y una vez que está a mi alcance empiezo a revisarla. En efecto, era el mismo policía.
Temiendo por lo que fuera a suceder después, tomo la perilla de la puerta con una mano mientras seguía viendo la fotografía del policía impresa en su identificación. Abro con cuidado la puerta esperando verlo de frente, pero lo que me encuentro es una silueta humana de menor estatura de la que no recordaba y con complexión mucho menos robusta. Tenía cubierto el rostro con una máscara, pero era bastante obvio que era una mujer.
- E... espera, ¿Quién eres tú?- La extraña mujer da un paso hacia mí y extendiendo su brazo toca mi cuello, generándome un pequeño dolor parecido a un pinchazo. - ¿¡Qué me has hecho!? ¿Q... qué es lo que quieres?- Retrocedo inmediatamente y llevo una mano al lugar donde ella me había tocado, y logro despegar de mi cuello algo que parecía un pequeño parche rojo con una diminuta aguja que apenas era perceptible al tacto.
Pronto las piernas me empezaban a fallar y sentía mi cuerpo increíblemente pesado, al mismo tiempo que una sensación de sueño increíblemente fuerte empezaba a invadir mi cuerpo, debilitándolo. La desesperación del momento me hace querer gritar, pero tenía la boca adormecida, pronto le siguió el resto de mi cuerpo a excepción de mis ojos y mi conciencia, pues seguía escuchando y viendo a la perfección todo lo que pasaba. Al sentir que estaba a punto de dejar caer mi cuerpo al suelo, esa misma mujer se apresura para abrazarse a mi cuerpo y con todas sus fuerzas evitar que me caiga de golpe al frío piso del garaje. Deja reposar mi cabeza en el piso con cuidado en el momento justo en el que mis ojos se cerraron, pero yo seguía completamente consciente de lo que estaba pasando, incapaz de gritar o defenderme.
- Bueno... ahí está el chico, te dije que confiaras en mí.- Dice la voz masculina del policía, tal parece que él era cómplice en todo esto.
- Creo que esta vez estuviste en lo cierto... gracias Mark, te debo una hermano. Kassia estará feliz de saber que el chico estará seguro ahora.-
- Lo que sea para obedecer a las órdenes de nuestros amados líderes, jajaja...- Dice en un tono burlón mientras escucho que se acerca y me carga con ambos brazos sin dificultad alguna. Siento como claramente ponen algo sobre mi cuerpo para evitar que me mojara con la lluvia, pues a juzgar por el frío estábamos ya en el exterior.-...Tori, la puerta por favor.- De un momento a otro me encontraba en lo que parecía ser el interior de un vehículo, pero era extraño que su interior se sintiera mucho más cálido que afuera, así como la ausencia del ruido de algún motor que impulsara a dicho vehículo.
Se cierra la puerta sin generar ruido alguno y me quedo ahí dentro, escuchando como la lluvia seguía cayendo afuera, resignado a dejarme llevar por mis secuestradores puesto que ya no podía hacer nada más. De repente la puerta del otro lado del vehículo se abre y la mujer entra al interior junto con algo más que estaba envuelto en una bolsa de plástico.
- Uff, mira lo que encontré Tori, el muchacho acababa de comprar comida, creo que será mejor aprovecharla antes de que se eche a perder.- La mujer me quita de encima la cubierta plástica que me había ayudado a protegerme de la lluvia, dejándome respirar más libremente. Mi respiración se agita de forma voluntaria al querer evitar cualquier contacto con ella o cualquier otra persona involucrada en mi secuestro. –Uhm... Tori, el chico está hiperventilando.- Dice con algo de preocupación.
- ¿Le pusiste el segundo sedante cierto?- Otra voz femenina se escucha por un pequeño altavoz que seguramente se encontraba instalado en el interior del vehículo.-
¿...Segundo sedante?-
- Sí, el rojo paraliza el cuerpo, el azul le hace perder la conciencia.-
- Oh... diablos, entonces sigue despierto... ehh, lo siento Tyler, lo hacemos por tu bien.- Siento un segundo pinchazo del otro lado de mi cuello, y no tardo en empezar a escuchar todos los sonidos cada vez más tenues, y quedarme dormido en cuestión de segundos.
La cabeza me dolía, estaba acostado sobre una superficie blanda y sentía una incómoda humedad en el borde de mi boca por haber estado dormido con la boca abierta, eso era lo único que sabía mientras mi cuerpo poco a poco retomaba el control de mis extremidades. Un murmureo entre dos personas empieza a hacerme recobrar la conciencia poco a poco.
- Y... ¿estás segura de que sigue dormido?-
- Su ritmo cardíaco sigue en reposo, no hay nada de qué preocuparnos.-
Tenía la garganta seca y me dolía, pero al menos ya tenía el control sobre mi respiración. Seguía mareado y prefería quedarme quieto hasta saber lo que me había pasado, deseando que todo aquello hubiera sido una simple pesadilla, aunque las voces no eran algo común en mi casa.
- Bueno tú eres el médico aquí, tú sabrás cuando será el mejor momento para destriparlo...-
- No voy a destriparlo Adara, sólo quiero estar segura de que está sano, es todo.-
- Tori tranquila, ¿no eres una híbrida precisamente sarcástica verdad?-
- Mmmh, a los híbridos no se nos da precisamente bien el sarcasmo...-
- Ya me di cuenta...-
Logro abrir mis ojos, y lo primero que veo frente a mí es una enorme boca con labios blancos que descubrían unos afilados colmillos cada vez que dicha cosa hablaba.
- ...veamos qué hace falta para dejarte listo.- No tardé ni un segundo para distinguir que aquello era en realidad una híbrida, de perfecta piel blanca y dientes afilados como cualquier otro híbrido. Estaba realmente cerca de mi rostro, tanto que podía sentir su aliento cada vez que exhalaba.
- ¡Aagghhhh! ¡N...no! ¡Aléjate!- Mis gritos parecen poner nerviosa a la híbrida, pues inmediatamente da un brinco hacia atrás por el mismo susto, y en vez de gritar al igual que yo da un fuerte rugido que me termina ensordeciendo por unos instantes.- Aghh ¡Pero no te he hecho nada!-
- ¡Tori! ¡Te dije que despertaría pronto!- Puede que mi vista no haya regresado del todo, pues seguía viendo borroso a distancia, pero esa voz era idéntica a la de la mujer que me había secuestrado, y al verla era más que claro que era ella.
- ¡A... Aléjense! ¿¡Qué quieren de mí!?- Tomo lo primero que tengo a la mano, lo cual termina siendo un termómetro que estaba acomodado en una mesa casi al nivel del suelo, aquél termómetro era extrañamente grande. Pronto me di cuenta que aquél instrumental médico estaba siendo utilizado por la híbrida blanca para revisar mi estado de salud, todos aquellos artilugios estaban diseñados para ser utilizados por un híbrido con su boca o sus ruedas.-... ¿Dónde estoy?... ¡¿Dónde demonios estoy?!-
- Estás en una base oculta en el bosque, es el punto medio entre la Metrópoli y Cilt... le llamamos el Búnker.- Responde la híbrida estando más calmada, mi visión se iba aclarando y pude notar que ella era una Audi R8 del año 2013, o al menos eso aparentaba su cuerpo. Ella tenía unos brillantes ojos color fuego, se les llamaba así por estar compuestos de amarillo, naranja y rojo en ambos iris, formando una combinación que hacía recordar a las brasas del fuego.
- Bien... bien, ahora quiero saber el por qué me trajeron aquí... también el por qué tú conoces mi nombre.- Apunto hacia la chica que igualmente tenía una cara de preocupación, ella era joven, le calculaba no más de 20 años, piel morena, estatura media para una mujer y su cabellera era larga y rizada hasta media espalda.-... sé que muchos conocen mi nombre, pero no es normal que mis secuestradoras lo digan tan a la ligera...-
- De acuerdo, te diremos todo lo que quieras saber... pero por favor, baja esa cosa y tranquilízate, ¿está bien? No queremos que te desmayes.- La chica responde y se pone de rodillas para estar a mi misma altura, mientras yo dejo el termómetro en el piso y termino sentado, analizando el movimiento de ambas.
- Okay, ya estoy tranquilo... ahora por favor, pueden explicarme el por qué llegaron a mi casa a plena noche, a la mitad de una tormenta, ayudadas por un policía de la Metrópoli para secuestrarme, y eso sin contar que la híbrida no pudo haber entrado a la ciudad después de lo que pasó anoche afuera de mi casa.- Apunto con una mano hacia la híbrida, quien parecía ser más seria que su acompañante humana.
- Mi nombre es Tori, soy médico de quinto rango de Cilt aunque también soy una buena cazadora, de cuarto rango para ser precisos. Pero como sé que no entiendes ni una palabra de lo que digo, lo único que debes saber es que yo soy tu protectora y tu transporte al mismo tiempo mientras llegamos a Cilt, después de eso te entregaremos a los líderes y que ellos se responsabilicen de ti.- Dice la Audi con la mayor tranquilidad posible.
Me quedo viendo por unos momentos a la chica, sin darle otra opción además de identificarse igualmente. Ella duda por unos momentos, pero el incómodo silencio la hace sucumbir.
- ...Mi nombre es Adara, soy sublíder cazadora, es un gusto conocerte al fin Tyler.- Me tiende la mano de forma demasiado natural, como si ya hubiera olvidado el hecho de que prácticamente me sacaron a la fuerza de mi casa, pero al escucharlas y deducir que venían del mismo lugar del que provenía Iker me daba cierta confianza para estrechar igualmente su mano, de todas formas se traba de compañeras de mi amigo.- Creo que ya has escuchado hablar de la ciudad neutral de Cilt, ¿no es cierto?-
- Solo unas cuantas leyendas... dicen que está lleno de hippies y que son gobernados por un solo híbrido por cuestiones de "equidad"... eso y algunas cosas que supe por un híbrido que pasó la noche en mi garaje la noche anterior... Un McLaren amarillo llamado Iker.- Ambas parecen reaccionar ante el nombre de Iker, y se miran entre las dos por unos momentos.-... aunque no creo que hablar de él sirva de mucho... la policía de la M.E. se lo llevó. Dudo que siga vivo hasta ahora...-
Ambas se quedan viendo a sí mismas por unos momentos más, y de un momento a otro una ligera sonrisa se dibuja en sus rostros, dejándome algo curioso.
- Tyler... Iker está en Cilt, nuestra líder Kassia lo sacó del garaje antes de que llegara la policía y empezaran a investigar lo que había pasado.-
- Pero... y el policía que... yo creí que él se lo había llevado.-
- ¿Mark? Él es un guerrero de Cilt y obedece las mismas órdenes que nosotras. Él sólo lo hizo para protegerte a ti y a Iker, limpió toda la escena antes de que los demás policías llegaran e investigaran la casa, en sí fue gracias a él que supimos dónde vivías y... bueno, te ayudamos en tu traslado hacia Cilt...- Tori esconde sus ruedas dentro de su cuerpo un poco apenada.
- Y... no era más sencillo llegar y decir; "Hola Tyler, ¿ya empacaste tus cosas? Porque te llevaremos a Cilt donde tu padre ha estado viviendo los últimos trece años sin dar ni una pista de que seguía vivo todo este tiempo".- El silencio se vuelve a hacer presente, y ninguna de las dos quería decir nada. Yo únicamente tomé aire y traté de calmarme con el hecho de saber que Iker estaba vivo, y que el acompañarlas me acercaría a volver a ver a mi padre.- ... pero bueno, como sé que ustedes sólo están siguiendo órdenes, creo que no me queda de otra además de seguirlas hacia Cilt.-
- E... ¿Estás seguro Tyler? Sé que nuestros métodos no fueron precisamente... éticos. Pero si estás seguro de querer hacer esto no hay marcha atrás. No podrás regresar a la Metrópoli porque el simple hecho de ser un Hopper ya te pone en la mira, la gente podrá creer que te has vuelto hacia la causa Vortex, y la vida fuera de Cilt será realmente dura...- Tori me mira fijamente con sus ojos color fuego, haciéndome reflexionar por un momento sobre lo que me acababa de decir.- ...pero, si decides ir a Cilt con nosotras, te aseguro que podrás ver a tu padre de nuevo, y vivirás en un lugar donde tu apellido será el menor de tus problemas, la gente te conocerá y se sentirá feliz de tenerte entre ellos, y serás de gran importancia para terminar de una vez esta innecesaria guerra entre especies.-
Aquellas palabras me causan un cosquilleo en el estómago, algo nuevo estaba a mi alcance, así como la oportunidad de salir de una vez por todas de la horrorosa ciudad que era la Metrópoli con la seguridad de que todo saldría bien.
- ...¿Qué dices Tyler? ¿Estás listo para irnos?- Adara se me queda viendo igualmente, sus ojos cafés me irradian la confianza necesaria para creer en sus palabras.
- La pregunta aquí es... ¿Cuándo nos vamos?- Respondo sin dudarlo ya demasiado, levantando la vista con bastante optimismo.
- ... Sí que eres el Hopper que todos esperábamos.-
Hybrid-Kira (2018)