Capítulo 4
"Enemigo público"
Capítulo 4
"Enemigo público"
Ilustración: Hybrid-Kira (2018)
El notorio sonido del despertador hace que cobre conciencia de nuevo, separándome de mi cómodo y cálido sueño con el sutil golpe de la ruidosa alarma que resonaba en mi habitación en el segundo piso de la casa, cuyo sonido se alcanzaba a percibir hasta el garaje.
Me pesa un poco abrir los ojos pero no tenía opción, pues hoy debía ser sábado por la mañana, día de trabajo obligatorio para todos los jóvenes de la Metrópoli Europea. Un día que todos deseáramos que no existiera, pero era necesario debido a la falta de alguien más que realice dichos trabajos sencillos, pero necesarios y sumamente aburridos.
A pesar de que seguía acostado sobre mi lado derecho no se me dificultaba ver a Iker quien seguía dormido, ignorando por completo la molesta alarma. Desearía poder tener ese nivel de concentración y sueño pesado para dormir el resto del día, pero la terrible verdad es que siempre fui de sueño ligero, y cualquier ruido por más mínimo que sea logra despertarme. Eso además de que mi cuerpo me empezaba a doler por haberme dormido en el suelo eran razones suficientes para levantarme. Me quedo sentado sobre las cobijas que había usado como cama improvisada y trato de despabilarme, aprovechando el momento para hacer una rápida revisión visual de las heridas de Iker. Él se veía bien, había tenido una notable mejoría a comparación de anoche que llegó totalmente exhausto y con sus heridas sangrantes, ahora sólo se le notaba cansado, pero realmente mejor. Sus raspones más pequeños ya eran casi imposibles de identificar. Los híbridos son suertudos al curarse tan rápidamente de forma natural, no como los humanos que debemos tolerar el mismo moretón por más de una semana.
La irritante alarma ya empezaba a molestarme un poco, por lo que me levanto y camino en dirección de mi cuarto para callarla de una vez. Es necesario quitarle las pilas al despertador para que al fin se callara, y una vez que la casa queda en silencio de nuevo mis oídos deben soportar un incómodo silbido al haberse acostumbrado ya al chillante aparato, pero no me toma mucho habituarme de nuevo al silencio de la casa y del vacío vecindario en general.
Aprovechando que me encontraba en mi habitación decido cambiarme de ropa a una más adecuada para trabajar. Los sábados yo me encargaba de la carga y descarga de mercancía de un gran centro comercial en la zona céntrica de la M.E. Por lo cual mis pantalones de mezclilla y una camisa cualquiera me servirían para poder trabajar sin muchos impedimentos, además de los guantes que debemos usar obligatoriamente por cuestiones de seguridad, al igual que las botas de casquillo que tanto me gustaba usar, aunque eso signifique que mis pies queden congelados si no me ponía unos calcetines lo suficientemente gruesos.
Una vez que mi atuendo era decente prosigo a arreglar un poco mi cabello que estaba casi seguro que sería un desastre como cada mañana, y en efecto, todo mi cabello pelirrojo estaba orientado hacia un solo lado como si un imán lo estuviera atrayendo. Basta con mojarlo un poco y alborotarlo para que regresara a su posición original, pues nunca he puesto demasiado esmero en pelear con mi cabello rebelde. Al verme fijamente al espejo podía haber jurado que había amanecido con más pecas de lo habitual, pero al enfocar bien mi visión me di cuenta que siempre habían sido las mismas. Aunque tenga el cuerpo repleto de pecas no es tan difícil darse cuenta cuando ha salido una nueva, aunque este no era el caso.
Sintiéndome un poco más fresco y claramente despierto, entro a la cocina en busca de algo que saciara un poco el hambre que sentía ya a esta hora de la mañana, solo para encontrarme con la ya nada rara sorpresa de que no había nada en el refrigerador que no necesitara una elaboración precisamente compleja. Cierro la puerta de la nevera y me resigno a regresar al garaje en busca del pan y la mermelada que había usado para alimentar a Iker anoche, pues ese se convertiría en mi desayuno ahora. Llevo ambas cosas al interior de la casa y me acomodo en el único sillón de la sala, el cual por fortuna mía era bastante amplio.
Al sentir un poco de silencio en la casa decido prender el pequeño proyector que ya estaba integrado a la pared de la casa, el cual servía perfectamente como un televisor normal. Justamente el primer canal que muestra es uno de mis favoritos, perteneciente a una cadena de divulgación científica, me gustaba mucho el contenido que mostraba en sus reportajes y documentales, por lo que decido verlo mientras desayunaba. Al pasar el rato pude darme cuenta que la programación de hoy trataba, convenientemente, sobre los híbridos. Este era uno de los muchos otros documentales sobre ellos que ya se habían realizado desde que los híbridos fueron conocidos a nivel mundial, pero el tener a uno de ellos dormido en mi casa me daba razones para poner un poco de atención a lo que decía dicho documental.
- "Los híbridos, esos seres en que la humanidad tenía tantas esperanzas. Esperanzas que terminaron en una inevitable tragedia"- Entre las imágenes del documental se veía un recopilatorio de vídeos en los que se podía apreciar lo peor del comportamiento híbrido, dientes afilados, masa y fuerza extraordinarias, y un apetito insaciable por la matanza. (Cosas que, según la M.E. Eran propias de los híbridos por naturaleza). -"Miles de habitantes de la Metrópoli Europea buscan desesperada mente un medio seguro para salir de la ciudad, dejando así sus negocios, casas, y una vida medianamente normal. Es 30 de Noviembre de 2099, una fecha que todos en la metrópoli conocen como Accidente Vortex. Un día que todos recuerdan con tristeza, pues se perdieron cientos de vidas en el proceso."-
- ...Y ahí va, la misma historia de siempre... veamos que nuevas cosas logran inventar del Accidente Vortex...- Digo con algo de sarcasmo al ser ya lo único que podía hacer, pues ya habían pasado años desde que me acostumbré a que todos pusieran un poco de imaginación en la historia real del Accidente Vortex, pero sobre todo de las ingeniosas invenciones hacia mi padre y mi familia, eso ya era algo que en vez de irritarme, lograba sacarme una que otra risa.
- "No todo fue consecuencia de un día para otro. Según testimonios de antiguos dueños de híbridos, estas criaturas empezaban a comportarse de una manera extraña desde hacía ya unos cuantos meses. Aquellos híbridos que se quedaban a descansar fuera de casa despertaban con heridas producidas por la dentadura de algún otro individuo de su especie, muestra de que en la noche huían de casa para reunirse con otros híbridos. Algunos de ellos incluso mostraban signos de agresividad hacia sus dueños. Pronto la situación se volvió más tensa. Híbridos aparentemente sin dueño vagaban por las calles atemorizado a los residentes, y creando confusión y disconformidad entre la población. Era de esperarse, pues el ver a híbridos sin dueño por las calles era sinónimo de que la toxina VX99 dejaba de hacer efecto en estos individuos, conocidos popularmente como "Vortex" por el rumor de que habían escapado de un laboratorio que los clasificaba con ese nombre con el fin de realizar experimentos de inmunidad hacia la toxina VX99... experimentos que resultaron exitosos."-
- Vaya... pero qué montón de porquería dicha al mismo tiempo, jeje...- La sarcástica voz de Iker me toma por sorpresa y me hace soltar el pan con mermelada que me estaba comiendo, haciendo que cayera al suelo del lado de la mermelada.- bueno...aunque no todo lo que dicen es mentira... muchos Vortex son inmunes al VX99 de todas formas. Todos los híbridos en Cilt lo son igualmente.- Iker no podría pasar al interior de la casa aunque quisiera, su cuerpo es demasiado robusto como para caber entre el marco de la puerta, por lo que se limita a ver el documental junto conmigo metiendo únicamente su nariz a la casa.
Me quedo viendo al último pan con mermelada que había quedado pegado en el suelo y lo recojo con cierta duda, pensando profundamente si debería intentar comerlo o no al ser lo único que tendría para comer hasta que regresara de trabajar, pero pensando al mismo tiempo en todo el tiempo que no he hecho limpieza en la casa. Finalmente decido que no sería buena idea comerlo. Podría tener mucha hambre, pero eso era mejor a enfermar de algo.
- Oh, hola Iker... no creí que el ruido te despertaría...- Dejo el pan nuevamente en el suelo y me levanto para saludar a Iker, poniéndome de cuclillas frente a él.- Dime, ¿pudiste dormir cómodamente? Busqué la forma de que no pasaras frío, las noches aquí son algo duras.-
- Jeje, creo que nunca había dormido tan bien, al menos no en mucho tiempo...- Iker se estira para desentumir su cuerpo, y al querer abrir completamente sus puertas (las cuales se despliegan hacia arriba) estas chocan con el techo, desconcertando un poco a Iker y haciendo que se moviera hacia un lado, topando su cuerpo nuevamente con otra pared. Ante su misma torpeza, Iker se resigna a quedarse quieto y no hacer demasiado ruido, pues de eso dependía si nos descubrían o no.- ...eh... lo siento Tyler, pero ya sabes que un garaje pequeño no es un lugar para un híbrido jeje... uhm... intentaré ser más cuidadoso.-
- Tranquilo Iker, fue solo un accidente.- Le digo con calma pese a que su evidente falta de cuidado me ponía un poco nervioso, pues así era más fácil que alguien se diera cuenta que había un híbrido viviendo en mi garaje. - ...Sólo intenta no moverte demasiado. Sé que no estás cómodo, pero no dejaré que salgas de aquí así como estás... debes recobrar fuerzas para llevarme contigo a Cilt de todas formas.- Me siento en el piso mientras lo sigo viendo de frente, mientras una notoria sonrisa se dibuja en su rostro.
- ¿E... en serio vendrás a Cilt? ¡Eso es genial!... aunque no tengo forma de avisar al Consejo que irás conmigo porque la Mustang dañó mi comunicador...- Se queda algo pensativo por un momento, pero después me vuelve a ver con sus ojos verdes y esa curiosa sonrisa, la cual parecía que le cubría toda su parte frontal por el irónico diseño del cuerpo de su raza, el cual le hacía parecer que tenía una sonrisa permanente en su rostro pese a que estuviera serio.- Pero eso no importa, yo ya sé lidiar con los regaños de Kassia jaja, ella estará feliz de saber que ahora estarás bajo nuestra protección.-
- Je... ¿"nuestra" protección? ¿Tú y quienes más Iker?-
- ¿Quiénes más? ¡Todo el equipo de Guerreros claro! Solo espera a que los conozcas... puede que no sean los híbridos y humanos más normales que existan... pero sí son de los más nobles que hay. Estaremos honrados de protegerte mientras estés en Cilt.-
- Wow jeje, tranquilo Iker, no tienen por qué cuidarme de esa forma... digo, sé que soy famoso, pero no es para tanto... yo mismo puedo cuidarme de los paparazis.- Digo con sarcasmo y con un tono engreído bastante fingido para seguir el juego, cosa que saca una carcajada a Iker. La conversación se había tornado agradable, tanto que me hace perder la noción del tiempo, y para cuando volteo a ver el reloj en el interior de la casa hace que me levante de golpe, pues ya iba tarde al trabajo.-...por un demonio... llego tarde al trabajo. Ehh... volveré en cinco o seis horas Iker, aghh, lo siento por dejarte así pero no tengo opción amigo. Espero que no te aburras demasiado en el garaje.-
- Descuida, sé entretenerme solo, tu ve a hacer lo que tengas que hacer.- Iker se acomoda de nuevo en el lugar donde había dormido, dejándome espacio para salir por la puerta de lámina al lado del portón, el cual yo estaba seguro que había quedado inútil por el golpe que le dio el Mustang muerto de anoche.-...sólo ten cuidado y... no te quedes a inspeccionar el cuerpo de ese otro híbrido... la curiosidad a veces puede ser muy mala...- El tono de Iker ahora era un tanto más serio, pero no perdía su esencia tranquila.
- Descuida Iker, sé lo que le pasó a la Mustang... y no te culparé por ello, de todas formas creo que tenías razones para hacerlo.- Digo mientras me pongo mi chamarra y los guantes, manteniéndome en el margen de la puerta mientras seguía viendo a Iker desde ahí.-... cuídate amigo, y no hagas mucho ruido... volveré con comida para ambos.-
Abro la puerta de la forma más natural que puedo para evitar que alguien me viera hablando hacia el garaje que se suponía que debía estar vacío, y lo cierro de igual forma con las llaves que siempre cargaba en mi bolsillo derecho de mi pantalón. Una vez afuera de la casa, algo en el ambiente se hacía cada vez más notorio e imposible de pasar por alto. Un olor putrefacto que venía de varios metros de mi casa había infestado el vecindario, era obvio que se trataba del cadáver del híbrido que Iker había matado.
Sin hacer mucho caso a la advertencia que Iker había hecho sobre inspeccionar el cuerpo, se me hacía imposible no echar un vistazo pese a que el olor era nauseabundo y yo tenía un estómago especialmente débil. La curiosidad sencillamente me vence la gran mayoría de veces.
Cubriendo mi nariz y boca con mi ropa logro acercarme lo suficiente al cadáver, sólo para darme cuenta que estaba realmente pálido a comparación de como lo había visto ayer. La Mustang era de piel roja, pero ahora lo único rojo en ella era la sangre seca que se mantenía al borde de la mortal herida causada por una afilada viga de metal, la cual debió haber sido incrustada a la fuerza, causándole la muerte. La escena no era para nada bella, ni digna de recordar, por lo que no me atrevo a seguir contemplándolo por más tiempo del que ya le estaba dedicando. Doy la vuelta y me dedico a seguir mi camino, pero un ruido proveniente del mismo cuerpo del Mustang hace que me detenga y vuelva a verlo por unos instantes más.
El ruido no cesa, era como si algo estuviera junto al cuerpo, posiblemente un animal que se estuviera alimentando de su carroña... pero no se escucha como si dicha cosa estuviera alimentándose, más bien parecía que, fuese lo que fuese, estaba escondiéndose. Me acerco un poco más al cuerpo por un costado, y al determinar que el ruido venía de la parte trasera de dicho híbrido, me arriesgo a dar un vistazo al espacio que quedaba entre el cuerpo y el muro de la casa en el que se había quedado recargado.
A simple vista parecía un simple objeto de color blanco que había quedado atrapado en el pequeño espacio... pero tarde o temprano me di cuenta de que se trataba de una pequeña, desnutrida, y temerosa cría de híbrido que se refugiaba del frío exterior con el cuerpo de la híbrida muerta sin importarle el olor putrefacto. Parecía que el cadáver le servía de refugio.
Pero aquello no era lo peor, pues no tardé en descubrir que esa cría era un pequeño Mustang. Posiblemente la cría de esta híbrida que yacía muerta frente a mí. La horrible escena me genera un nudo en la garganta y un dolor algo intenso en el pecho ante la angustia que me generaba ver a la pequeña cría resguardando el cuerpo de su madre, por lo que intento acercarme lo más posible e intentar sacarla de ahí para ayudarla.
Al escuchar mis pasos la cría parece despertar, y viéndome con temor con sus ojos azules no tarda en empezar a gruñirme de forma espantosa mostrando todos sus afilados dientes, los cuales ya no eran tan pequeños. La cría podía parecer pequeña, pero es ya lo suficientemente fuerte como para matarme sin problema alguno si es que así lo quisiera.
- ...tranquilo pequeño... solo quiero ayudarte... no voy a hacerte daño...-
- ...- La cría sigue gruñendo de forma agresiva, por lo que decido darle un poco de espacio antes de que me dejara ayudarle. Pero tal parecía que no me dejaría acercarme más.-... no te acerques a mi madre, humano... sé que eres amigo del híbrido amarillo...-
- Yo no te voy a hacer daño... solo quiero ayudarte...- Puede que la cría sea pequeña, pero me sorprende lo bien que sabía hablar, tanto que me daba ciertos escalofríos.
- ¿Y cómo me ayudarás?... Tú lo ayudaste a matarla... él la mató por tu culpa... para protegerte.- La cría empieza a llorar mientras me seguía viendo y no bajaba la guardia. A juzgar por sus ojos ligeramente enrojecidos era claro que había llorado mucho.-... Solo vete... y no te acerques a mi madre... y te dejaré vivir cuando crezca y me convierta en un híbrido grande... pero vete...-
La seriedad con que la aparentemente pequeña cría hablaba me helaba la sangre, y me hacía entrar en un estado de shock mientras la seguía viendo. Sin más, me alejo lo más rápido que puedo del lugar, dejándome con una imagen muy amarga antes de tomar mi camino hacia mi trabajo, tanto que no puedo evitar soltar un par de lágrimas por la lástima y pena que me daba aquella inocente cría, la cual ahora estaba huérfana por la culpa de Iker. Muchos sentimientos encontrados me invaden en ese momento, preguntándome a mí mismo quién era el bueno y el malo aquí. Estaba confundido, y el alma me dolía. Debía distraerme con algo, aunque ese algo fuera el monótono trabajo de siempre.
No muy lejos de ahí, una figura ajena vigilaba la partida de Tyler hacia su trabajo sabatino. Una figura oscura que se camufla a la perfección con las irregulares sombras de las hojas de los árboles del bosque aledaño al vecindario del joven Tyler. Aguarda en silencio, observando desde el anonimato. Sus ojos brillantes resaltan entre la vegetación por sus tonos azules y morados combinados en perfectas proporciones en ambos ojos.
Aún era temprano, no llegaría nadie a inspeccionar que la zona no fuera invadida por algún híbrido, en especial este rincón olvidado por la M.E. llamado Zona Neutral Noreste. No había nadie para apreciar de quién se trataba.
El misterioso observador sale con cautela de su escondite temporal, rebelando a un híbrido de cuerpo esbelto e impecable color negro del cual resaltaban unas cuantas cicatrices repartidas por partes de su piel oscura. Era una imponente Lamborghini Huracán.
Avanza tranquila, pero sin bajar la guardia. Recorre la misma calle por donde yace el cuerpo de la Mustang y su respectiva cría, la cual ha corrido a refugiarse detrás del cuerpo de su madre, pues esa cría no era ingenua, ya había conocido a esa híbrida entre los relatos que debió escuchar de su madre u otros híbridos exiliados.
Ella pasa justo al lado del cadáver y detiene su marcha por unos instantes dando un ligero vistazo al cuerpo, buscando con la vista a la cría, sin éxito. Pero ella sabía que se encontraba ahí, podía reconocer su olor entre el hedor de la híbrida muerta.
-... Sé que estás resguardando el cuerpo de tu madre, pero si no huyes de aquí los humanos te capturarán, y no creo que sea necesario decirte lo que pasará después. – No hay respuesta, solo la sofocada respiración de la misma cría que intentaba pasar desapercibida.-... Eres bienvenida en Cilt si así lo deseas.-
La misteriosa híbrida sigue su camino sin inmutarse y con un objetivo claro. Puede que ya no haya podido dejarse ver por el joven Tyler y mucho menos llevarlo a Cilt, pero al menos ahora tenía la oportunidad de rescatar a su compañero, quien se encontraba atrapado de forma voluntaria en el interior de la casa del amable muchacho. Joven humano que los híbridos de Cilt han estado buscando durante años enteros.
- Iker... ¿Te encuentras bien? Vengo a llevarte de regreso a Cilt.- Por un momento todo se mantiene en silencio, pero no había opción de que Iker se hubiese quedado dormido, posiblemente solo estaba cuidando su frágil coartada. -...soy Kassia, Iker... vine porque el centro de control me informó que tu comunicador se había averiado y creí que estabas en problemas.-
- ¿L... líder Kassia? ¿No puede ser... qué haces por aquí? No es seguro deambular por las zonas neutrales, mucho menos siendo alguien importante como tú.- Iker se escuchaba sorprendido, y algo ansioso por querer salir de ese reducido garaje de una vez por todas, aunque era mayor su intriga por su repentina aparición.
- No trates de discutir conmigo Guerrero... ambos estamos en servicio ahora mismo. Ahora déjame ayudarte.- Le contesta con un tono fuerte y sereno, mientras busca la forma de abrir la puerta.
- No me creerás lo que sucedió, él vive aquí Kassia... ¡Tyler Hopper! Ha estado viviendo aquí todo este tiempo y a nadie se le ocurrió vigilar esta zona antes...- Iker trata de accionar con todas sus fuerzas el interruptor que se supone que abriría el portón metálico, y en un pequeño esfuerzo lo logra. – Él es... vaya, es idéntico a Marcus.-
- Sí, pude ver que se fue hace unos momentos...- Kassia retrocede al ver que el portón de metal empezaba a abrirse poco a poco.-... ¿qué ha sido lo que le has dicho sobre su padre, o sobre Cilt? ¿Te ha hecho muchas preguntas?-
- Ehh, no, no demasiadas... solo lo normal. Le dije que era necesario que regresara a Cilt y que su padre estaba vivo... no le dije que pues... bueno...-
- Eso es todo lo que debe saber por ahora... no podemos dejar que se retracte en este momento... es cuando más lo necesitamos Iker, y tú lo sabes muy bien.- Ambos quedan en silencio mientras esperan que la pesada puerta sea levantada por el mecanismo.- Pero tú no podrás llevarlo en este estado, tardarías mucho en transportarlo, es por eso que te llevaré a Cilt y mandaré a alguien más a que venga por él... confía en mí.-
- Je... yo confiaría mi vida en usted, Kassia. – Iker responde con tranquilidad desde el interior del garaje.
El mecanismo del portón hacía un desagradable sonido, era claro que algo no andaba bien. El golpe que le había propiciado la Mustang la noche anterior pudo haber trabado la cadena que ayudaba a la puerta a abrirse, además del hecho de que nunca había sido necesario abrir el garaje siendo de Tyler no poseía siguiera una bicicleta. El óxido ya había corroído gran parte del mecanismo desde hacía mucho tiempo.
- ...Maldición, el portón no abre.- Kassia intenta tomar la base del portón con sus dientes para así poder abrirlo por su cuenta, pero no estaba lo suficientemente abierto para poder hacerlo de esa forma. Necesitaba sólo unos centímetros más para poder sujetarla sin problema.
- Espera, creo que puedo voltearme y ayudar... aggh... - Iker intenta voltear su cuerpo para que este quedara viendo hacia el portón y no hacia el interior de la casa, generando mucho ruido en el proceso. El lugar era demasiado estrecho como para poder dar vuelta a su cuerpo.
- -Iker, aguarda, estás haciendo demasiado ruido...- Se aleja unos cuantos metros del portón para analizar un poco la situación.- ...debemos pensar en algo más.- Ella voltea a los alrededores en busca de algo que le fuera de utilidad para abrir la puerta, algún objeto que le ayudara a hacer palanca en el portón el tiempo suficiente para abrirla a la fuerza con su cuerpo, pero nada tenía una forma parecida a lo que ella necesitaba... nada a excepción de la brillante viga de metal que resaltaba del costado del cadáver de la Mustang.- ... ahora vuelvo Iker...-
La idea de profanar al cuerpo de la híbrida no le agradaba en lo más mínimo, pero no tenía opción, su única alternativa de escape era usando dicha viga para usarla como palanca. Kassia toma el borde descubierto de la robusta viga y empieza a sacarla poco a poco. Mientras ella trataba con todas sus fuerzas de hacer que se despegara de la carne de la Mustang, la pequeña cría sale corriendo hacia el bosque, atemorizada por lo que le estuviera haciendo Kassia a su fallecida madre, pues no había nada que pudiera hacer para proteger su cuerpo sin vida.
Al ver que la cría corre y se oculta en la espesura del bosque le da más libertad a Kassia de zafar la viga, aún si eso significaba moverla con brusquedad para hacer que se despegara de la sangre seca que había adherido el metal a la carne. Los bruscos movimientos causan una nueva hemorragia en el cadáver y el lugar se vuelve a llenar de un putrefacto olor a carne podrida y sangre coagulada, manchando las ruedas de Kassia en el proceso. Usando su brutal fuerza, Kassia al fin logra zafar la viga, e inmediatamente se aproxima hacia el portón metálico, el cual estaba siendo sostenido por la parte trasera de Iker del otro lado para evitar que se volviera a cerrar completamente. Los pocos centímetros que la puerta había sido capaz de levantarse por sí misma eran suficientes para meter la punta limpia de la viga, pues Kassia no dejaría evidencia de que la casa de Tyler había estado involucrada en actividad híbrida.
- Kass, un vehículo no-híbrido de patrullaje se aproxima a su ubicación, debes salir de ahí de inmediato.- Una voz grave se escucha en el comunicador de Kassia, el cual estaba instalado en su interior, pero Kassia no contesta en ese momento-... Kassia, ¿puedes escucharme? - Con la fuerza de los músculos de sus mandíbulas, Kassia empieza a abrir el portón haciendo palanca desde abajo, y cada vez que necesitaba volver a sujetar bien la viga con sus dientes, Iker sostenía el avance del portón con su cuerpo.
- ...Ahora mismo estoy... algo ocupada...- Ella toma aire por un momento mientras sigue sujetando la viga con sus dientes, para después soltarla y rápidamente interponer su nariz entre el portón y el suelo para evitar que volviera a cerrarse. El peso era algo aplastante, pero eso no le impide seguir levantando el portón con su propio cuerpo, permitiendo que Iker saliera poco a poco del garaje. Él seguía herido y en mal estado aunque no quisiera admitirlo, y era una suerte que Kassia lo hubiera localizado a tiempo.
- ¡Kassia, ya no hay tiempo! Debes huir al bosque antes de que la policía te vea.- La otra voz del comunicador se escucha desesperada.
- ¡No dejaré a Iker aquí! Cambio y fuera.- Kassia corta la comunicación con el centro de mando, dejando no más que interferencia como última respuesta a quien estuviera guiando la misión desde el otro lado, misma persona que le llamaba de cariño "Kass" a aquella temeraria Lamborghini.
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- Ha sido un día especialmente malo...- Hablo a solas mientras camino por la acera, cargando en ambas manos un par de bolsas un tanto voluminosas en las que cargaba al menos cuatro kilos de carne, eso era más carne de la que yo comía en todo un año.-... pero al menos alguien tendrá una comida digna después de comer sólo pan y... mermelada...- me detengo bruscamente al levantar la vista en dirección a mi casa y percatarme de los múltiples vehículos no-híbridos que se encontraban resguardando los alrededores del vecindario.- ...Ay no... no Iker maldita sea... no debí dejarlo solo...- Suelto las bolsas y empiezo a correr con preocupación hasta aproximarme a los límites que los mismos policías habían puesto para evitar el paso a observadores curiosos.
Trato de mantener la calma y no levantar sospechas mientras trataba de ver lo que estaba sucediendo ahí, y para fortuna mía (y de Iker) tal parecía que los policías estaban únicamente apoyando en la remoción del cadáver de la Mustang híbrida. No había indicios de que hubieran inspeccionado ninguna de las casas, aunque algunos policías se veían algo curiosos ante la notoria abolladura en el portón de metal, el cual seguía intacto desde la noche anterior.
Todo se veía en orden, y tal parece que no se han percatado de la presencia de Iker en el garaje, así que por ahora no había mucho de qué preocuparse. Una grúa empieza a subir a la híbrida en su plataforma, mientras que otras personas protegidas con trajes muy parecidos a los que usan para manejar material radioactivo empiezan a cubrir el cuerpo con una gran lona que ya tenían preparada para transportarla.
Me acerco con cautela hasta donde las cintas de "prohibido el paso" me permitían, y uno de los policías parece reconocerme, aunque a esta altura me sorprendería si alguien en toda la Metrópoli no me reconociera.
- Hopper... ¿pero qué haces aquí muchacho? ¿Simple curiosidad, o es que te interesa estudiar la anatomía del desgraciado Vortex que vino a morir aquí? – El policía apunta hacia la grúa donde tenían ya a la híbrida, aunque él se veía tranquilo.- Esos malditos tienen cierto gusto para matarse cerca de las Zonas Neutrales... me pregunto qué tipo de persona viviría en una zona tan peligrosa como esta, porque está loco.- El policía da un sorbo a su café, el cual posiblemente ya debía estar frío al ver su gesto al darle un último sorbo.
- De hecho... esa es mi casa.- Apunto con mi mano hacia la descuidada casa que ahora se veía más maltratada que antes con su portón doblado hacia adentro.- Y sí... ahora veo porqué la ofrecían tan barata en el periódico... al parecer esta zona es un imán de Vortex... tendré que ahorrar todas mis ganancias de dos meses para reparar mi puerta.- Le digo sonando lo más serio que podía, haciendo que el policía se callara, tragándose algunas de sus palabras, creando un silencio un poco incómodo entre ambos.
- Bueno ehh... eso es una lástima. Los accidentes así son más comunes de lo que crees. No solo en las Zonas Neutrales sucede eso.- Dice el policía con algo de nerviosismo.
- Oh, ¿en serio?... vaya, yo creí que la M.E. tenía un sistema de vigilancia impecable. Si dice que ha habido avistamientos Vortex más adentro de las Zonas Neutrales... creo que no se está invirtiendo el dinero de nuestros impuestos de forma correcta en la seguridad de la Metrópoli, ¿cierto?- Digo con seriedad, tratando de evadir al policía y lograr que me dejara ir a mi casa de una vez por todas, lo cual estaba surtiendo efecto.
- ...Sí, y es por eso que yo personalmente te escoltaré a tu casa, joven Tyler, no es bueno que estés caminando con tanta confianza por calles tan peligrosas como estas.- Voltea a los alrededores para verificar que nadie haya escuchado el pequeño e incómodo comentario que acababa de hacer, y al percatarse de que nadie estaba prestando atención levanta él mismo la cinta de plástico para dejarme pasar.- ...vi que llevabas unas bolsas de plástico y las olvidaste en la calle... déjame traerlas por ti.-
- Ehh, no es necesario, yo puedo ir por ellas...- Digo algo nervioso, pero el policía se adelanta a ir por las bolsas en las que cargaba grandes pedazos de carne. Nadie en su sano juicio compraría cuatro kilos de carne para sí solo, y todos sabían que los híbridos eran casi exclusivamente carnívoros.- Vaya... ¿qué piensas hacer con tanta carne? ¿A caso tiene invitados en su casa señor Hopper?-
- No... por ahora no.- Tomo ambas bolsas mientras seguía caminando de forma apresurada hacia mi casa, haciendo todo lo posible por cortar la conversación y evitar que el policía viera hacia el interior del garaje.-... pero creo que les tendré que avisar que la reunión se cancelará... me imagino que habrán policías por aquí por varios días, y no creo que sea agradable para ellos...-
- ¿Qué? ¿Hablas de los forenses? Ellos se irán en un par de horas de aquí, la verdad no les importa investigar sobre lo que pasó... de todas formas es sólo un híbrido, esas cosas ni derechos tienen, no vale la pena abrir un caso para un animal.-
- Sí... no tiene caso...- Trato de evitar hablar de más y solo me dedico a abrir la puerta con la mano que tenía libre. Después de quitar el seguro a la puerta me quedo viendo al policía, esperando a que se fuera y así poder abrir la puerta sin el riesgo de exponer a Iker.- ... bueno, gracias oficial, ahora entraré a mi casa a guardar todo esto...-
- Je, sí... ¿podría hacerte unas cuantas preguntas antes de que regrese a mi puesto?- El policía saca una pequeña grabadora de voz y me la muestra antes de presionar el único botón que tenía.- ...espero que no te moleste que grabe.-
- Oh... no, para nada.- En ese momento sentía el pulso de mi sangre en el cuello, y mi corazón se había acelerado de un momento a otro ante la adrenalina y el miedo que sentía.
- Dime... ¿has tenido contacto con híbridos recientemente?-
- No señor... en lo absoluto.-
- ¿Tu familia tiene historial de contacto con híbridos?-
- ...creo que sabe bien la respuesta señor... -
- Conteste a la pregunta señor Hopper, ¿Su familia ha tenido contacto con híbridos antes?- Su voz autoritaria me generaba aún más nervios y no me dejaba responder apropiadamente, por lo que tengo que respirar un poco hondo para contestar de la forma más clara que podía.
- ...mi padre fue Marcus Hopper, creador de los híbridos... mi familia tiene un largo historial de contacto con híbridos hasta que fueron exiliados de la Metrópoli Europea... así que sí... mi familia tiene historial de contacto con híbridos.-
Para sorpresa mía, mi respuesta clara y sincera parece contestar de forma satisfactoria a su pregunta, y aunque yo trataba de no hacer muy notable mi nerviosismo las manos me empezaban a sudar y mi pulso no hacía más que aumentar de forma incómoda.
- ...Bien, eso es todo.- El policía me da una ligera sonrisa y apaga la grabadora de voz, al parecer ya había pasado lo peor.- Le recomiendo que no salga de casa señor Hopper, ya sabe, es por cuestiones de seguridad, solo estoy haciendo mi trabajo.- Me tiende la mano para despedirse de mí y yo hago lo mismo, aunque al ver hacia la parte interna que se descubría de su muñeca claramente pude ver un discreto tatuaje muy parecido al que tenía Iker en sus puertas, desconcertándome en cuanto lo vi.- ...Y no le recomiendo que le de mermelada a los híbridos... se vuelven adictos a las comidas dulces muy fácilmente...- El policía suelta mi mano, dándome una mirada seria mientras empieza su camino de regreso a su puesto de vigilancia, sin decirme nada más.
Sentía un incómodo vacío en el pecho, pesando lo peor. No había forma de que el policía supiera exactamente lo que le estaba dando a Iker de comer a menos de que hubiera entrado a la casa ya. Sin gastar tiempo abro rápidamente la puerta, y lo que me encontré sólo terminó de helar mi sangre, y generarme un angustioso dolor en el pecho.
Iker no estaba, y las pocas cosas que hay en el garaje estaban desacomodadas. Un sinfín de ideas pasaron por mi cabeza en cuestión de segundos, una más mala que la anterior.
Después de estar dentro de casa y cerrar la puerta simplemente me dejo caer de rodillas al suelo, entrando en una pequeña parálisis de la cual no sabía cómo salir. Iker no estaba, y era más que lógico que se lo habían llevado, y todo por un estúpido descuido mío.
- Iker... perdóname amigo... no llegué a tiempo.-
El único consuelo con el que contaba ahora, era el saber que no me meterían a la cárcel, al menos no por ahora. Pero no sería suficiente para apaciguar la lástima que me daba el ya no ver a mi nuevo compañero, nunca más.
Hybrid-Kira (2018)