Capítulo 3
"Iker"
Capítulo 3
"Iker"
Ilustración: Hybrid-Kira (2022)
Mientras doy unos cuantos pasos hacia atrás para dar espacio al híbrido, éste deja escapar unos quejidos cuando intenta moverse hacia el interior del garaje. No es para menos, tan solo en el frente tiene su nariz tapizada de pequeños raspones de un tono rojo vivo por la sangre, múltiples heridas cerca de los ojos, incluyendo una enorme cicatriz debajo de su ojo izquierdo que por su profundidad podía asegurar que debió haber sido una herida brutal que estuvo a punto de hacerle perder el ojo. Tal parece que la vida no ha sido muy piadosa con este híbrido en particular, pues mientras más analizaba su cuerpo, salían cada vez más y más cicatrices de enfrentamientos pasados, sin contar las nuevas marcas de batalla que aún tenían que sanar.
Unos vistosos dibujos en sus puertas llaman mi atención, estos parecían unos tatuajes a forma de símbolos que debían tener cierto significado. Hasta donde sabía ahora debían ser insignias de Cilt o algo parecido, pues nadie externo a Cilt conoce el significado de sus símbolos e insignias.
El McLaren híbrido logra acomodarse dentro del pequeño espacio disponible en el garaje, y acomodando él mismo algunas cosas logró hacerse un improvisado soporte para una de sus ruedas delanteras, de la cual me había percatado que se había lastimado al no poder apoyar su peso sin soltar un quejido. Una vez que encontró una buena posición, deja descansar su cuerpo sobre el piso, y pese a que éste estaba helado, sus fuerzas ya no le daban para seguir manteniendo su peso. Estaba realmente agotado y necesitaba ayuda humana. Mi ayuda humana en particular.
El aire frío que entraba por el portón de la casa sólo lo hacía peor, por lo que no tardo mucho en buscar algo que me ayudara a accionar de nuevo el mecanismo de la puerta, pues este había quedado del lado del híbrido, por lo que no lo podía accionar manualmente. Encuentro un palo lo suficientemente largo como para evitar molestar al híbrido y hacer que este se moviera, acciono el interruptor y la puerta de metal poco a poco empieza a bajar, sus cadenas chirriaban a causa de la herrumbre y era un sonido bastante desagradable y escandaloso.
Para mala fortuna mía, mis cálculos mentales fallan y el recorrido de la puerta se ve interrumpida por un gran obstáculo; el híbrido muerto afuera de mi casa. La base del portón ejercía una gran presión sobre el cadáver, pero este parecía ser incluso más fuerte que la patética lámina de la que estaba hecha la puerta automática. Era necesario mover el cadáver.
Pensando en una solución mientras seguía viendo el híbrido muerto, el McLaren parece recuperar un poco de fuerzas para hablar.
- Tranquilo... ella ya no puede hacerte daño. No se va a levantar e intentará comerte... los Mustang solo muerden dos veces... una cuando son crías y muerden todo, y otra cuando los comparas con los Camaros... jejeje...- Intenta reírse de su propio chiste, pero en el proceso tose un poco y escupe un poco de la sangre que aún tenía en su boca.
- Pues, me gustaría que se pudiera levantar en este momento, así podría cerrar la puerta sin problema...- Tomo mi chamarra y me la pongo, armándome con el palo que aún tenía en las manos para intentar hacer palanca en sus ruedas y al menos así lograr que estas giren un poco sin la necesidad de empujar el cadáver de forma manual. –Quédate aquí, yo me encargo de limpiar tu desastre.-
- Eso es muy gentil de tu parte... humano.- Se le escucha un poco más cansado, pero no había mucho de que alarmarse, pues sus heridas solo habían sido superficiales y no representaban un peligro a su vida.
Salgo de mi casa y afuera seguía lloviendo, las frías gotas de agua se colaban hacia mi cuello haciéndome temblar por la horrible sensación, pero mientras más rápido terminara con esto, más pronto regresaría a casa. Yo mismo me sorprendo al ver la tranquilidad con la que me he tomado la muerte de ese híbrido, y no es que no los valore como una forma de vida más, sino que posiblemente estoy aun en un estado de shock sin siquiera saberlo. La lluvia podría ser benéfica en esta situación, así al menos la sangre que seguía saliendo del cuerpo del híbrido se empezaría a diluir y posiblemente en la mañana no habrá gran rastro del crimen... además del cadáver, claro.
Armándome con un poco de valor, me dispongo a mover al híbrido haciendo palanca en la parte trasera de sus ruedas sacando provecho de que el terreno estaba ligeramente empinado, y solo bastaba hacerlo que se moviera un poco para que se alejara varios metros de mi casa, al menos eso me servirá mientras el McLaren y yo discutimos sobre lo que haremos después con el cuerpo y evitar un espectáculo al que estoy seguro que asistirá la policía de la M.E.
Aplico gran fuerza al palo con el que me estaba apoyando, pero eso no parecía ser suficiente, hasta que después de unos segundos de ejercer toda la fuerza que podía, el dichoso palo termina fracturándose en dos pedazos, quedando completamente inútil. Dejo el palo de lado pensando en una alternativa, y mientras la lluvia me seguía mojando, no pude evitar examinar un poco el cuerpo, en su costado derecho tenía encajado algo grande, algo que parecía ser una afilada viga de metal que había terminado atravesando de lado a lado la puerta del Mustang híbrido rojo, haciéndolo morir de forma agonizante, pero a fin de cuentas, rápida.
No era muy prudente empujarlo directamente con mis manos, pues ese cuerpo tarde o temprano caería en manos de los forenses, y si se llegara a encontrar mis huellas digitales sobre el cadáver no quisiera imaginar la forma en que me procesarían. No tenía otra opción, me despojo de mi chamarra y la extiendo sobre la parte trasera del híbrido, y antes de sufrir un ataque por el cambio brusco de clima, empujo el cadáver con todas mis fuerzas apoyándome sobre mi chamarra únicamente, la lluvia era tajantemente fría y me entumía los músculos, pero sabía internamente que esto terminaría pronto. El híbrido se empieza a mover un poco, y dando un último empujón logro hacer que siga rodando unos cuantos metros más cuesta abajo, hasta detenerse nuevamente frente a la casa que tenía al lado, la cual por suerte estaba abandonada como casi todo mi vecindario.
Regreso lo más rápido que puedo a la casa para cerrar de una vez el portón y tomar algo de calor. Ahora la puerta había podido bajar perfectamente a pesar del evidente golpe que tenía marcado en su lámina, pero nada que no se pudiera reparar fácil con un poco de ingenio.
La puerta se cierra finalmente, dejando el ruido de la lluvia afuera, y el ambiente era indudablemente más cálido estando adentro del garaje. Dejo mi chamarra mojada sobre el piso un poco frustrado, pero aliviado de ya no tener que hacer trabajos de ese tipo.
El silencio era notable, el único ruido que podía ser percibido era la pesada respiración del McLaren que ya se encontraba cerca de quedar dormido, aunque sus heridas eran demasiado pronunciadas como para que durmiera con tranquilidad, pero a pesar de ello, se le nota sereno.
Me acerco unos cuantos pasos hacia él de tal manera que pudiera verme. Él sólo levantó ligeramente la vista, y me volvió a ver directamente, sus ojos verdes contrastaban con su piel amarilla, y tenía las pupilas en forma de rendija como las de una serpiente, lo que le daba una apariencia intrigantemente estética, y me hacía olvidar por un momento que se trataba de la criatura más peligrosa con la que el ser humano ha tenido contacto, más aún al verlo con esa cara idéntica a la de un cachorro que solo necesitaba algo de cuidado.
- ...- En ese momento, lo único que quería saber era el por qué él había llegado hasta aquí para matar a un Vortex, quería saber sus intenciones y así estar seguro de que podía confiar en él, pero sencillamente las palabras no surgían de mi boca por el nerviosismo, por lo que requiero a la técnica más básica que existe para romper un poco el hielo.- ¿...T-tienes hambre? Creo que aún tengo algo en el refrigerador...-
Entro rápidamente a la casa y empiezo a acarrear la comida que aún guardaba en el refrigerador, la cual no era mucha, pero a lo mejor podía servir para darle un poco de energía extra al híbrido.
- Ehh, no es necesario humano, podré alimentarme por mi cuenta cuando salga de aquí...- Yo había escuchado al híbrido, pero estaba decidido en cuidarlo mientras estuviera aquí, así al menos podría aprender algo acerca de ellos y, mejor aún, tendría a un protector temporal contra los Vortex que se aproximaran a la casa.- ...¿humano? ¿Me escuchaste?-
- Sí, te escuché...- Regreso al garaje con una hogaza de pan envuelta en una bolsa de papel, un frasco de mermelada y agua, dejo la comida en el suelo por un momento para poderme sentar junto al híbrido. Tomo la bolsa del pan y empiezo a abrirla de nuevo.-... pero no voy a dejar de ser hospitalario porque seas un híbrido y puedas conseguir tu alimento por tu cuenta. Eres mi huésped por hoy, así que déjame ser un poco cortés... ¿De acuerdo?-
El híbrido se veía confundido, incómodo hasta cierto punto por la atención que le estaba brindando, pero al mismo tiempo se le veía ansioso por comer, al parecer había pasado hambre antes de llegar a la casa.
- ...Realmente te lo agradezco... pero no quisiera quitarte tu comida...- El McLaren olfatea por un momento el frasco de mermelada, era obvio que quería comer, aunque sus extrañamente marcados modales no le dejaran hacerlo.-... uhh... sabes que los híbridos comemos carne cruda, verdad? –
- Sí, pero también sé que pueden comer lo mismo que los humanos. He leído sobre ustedes, su anatomía no es muy diferente a la de nosotros, solo son cinco veces más grandes y pueden pasar una semana entera sin comer.- Termino de untar con mermelada una rebanada de pan y se la ofrezco al híbrido de brillantes ojos verdes y piel amarilla.-...anda, no quieras fingir ser especial con la comida... de todas formas yo estoy obligado a cuidarte, según las leyes de la M.E. Si vemos a un híbrido de Cilt en necesidad, tenemos la obligación de ayudarlo.-
El híbrido se queda pensativo por un momento, viéndome a los ojos como si no hubiera recibido nunca una muestra de caridad como la mía, pese a que sólo le estaba ofreciendo una miserable rebanada de pan con mermelada. Sonríe ligeramente y decide tomarla con cuidado con sus dientes frontales, los cuales son lisos y pueden sujetar cosas con bastante delicadeza. Una vez que lo toma intenta masticarlo un poco, pero era claro que para él solo había sido un simple bocadillo, pues lo traga en cuestión de pocos segundos. Al ver que estaba aceptando comida, yo sigo preparándole pan con mermelada para que siguiera comiendo.
A pesar de que nunca había tenido contacto con un híbrido, y por dentro me helaba la sangre tener a uno frente a mí en este preciso momento, dentro de mi garaje, comiendo de mi comida... me sentía extrañamente tranquilo, acompañado, y sobre todo curioso ante semejante criatura. Siempre fui curioso de saber más sobre ellos, pero mi desafortunado apellido "Hopper" me obligaba a mantenerme lo más alejado de ellos a petición de mi madre y de la sociedad en general.
Después de que el híbrido fuera alimentado por mí en silencio, y este se acabara media hogaza de pan, parecía que ya estaba recuperando un poco de sus fuerzas, pues vuelve a sostener su peso con sus ruedas delanteras para levantar su frente un poco, y así verme mejor.
- Mmh... oh, lo siento, ni siquiera me he presentado... mi nombre es Iker, tengo el rango de Guerrero híbrido de Cilt... básicamente yo y mis compañeros Guerreros nos encargamos de evitar que los Vortex te coman cuando salgas de noche, jeje...-
- ¿Así que la dichosa ciudad de Cilt sí existe eh?... bueno, al menos los rumores son ciertos.- Me preparo una rebanada de pan para mí y la empiezo a comer mientras que el híbrido, quien ahora ya sabía que tenía nombre y que se llamaba Iker, hablaba.
- Oh, ¡Cilt es muy real!... ¿por qué tantos humanos de la Metrópoli no creen que existe? Yo daría mi vida protegiendo a Cilt y a los humanos que viven ahí... a los de la Metrópoli no... no es por ofender, pero no son tan agradecidos... al menos no como tú. A ti sí te protegería.- Dice de forma sarcástica, sacándome una ligera risa ante la agradable plática que teníamos entre ambos.
- Je... vaya, pues es un honor sabiendo que alguien cuida de mi espalda a distancia.- Estaba por seguir alimentando al McLaren, pero en vez de eso hago a un lado la comida para tener toda su atención, pues aún habían cosas sobre él que necesitaba saber, y que no las pasaría por alto. Él se ve un poco confundido al ver que no lo seguiría alimentando, y el ambiente se vuelve un poco más serio.-... así que, Iker... quiero saber qué sucedió allá afuera... quiero decir, hay un cadáver fuera de la casa en este momento, el cadáver de una hembra híbrida que tú mismo asesinaste... solo quiero saber si hay alguna especie de protocolo para estas situaciones... no lo sé, uhm... ¿vendrá algún representante de Cilt para explicar esto a los forenses de la M.E?-
- Pfff... ¡jajaja!- Iker ríe de forma escandalosa asustándome, pues al reírse así pude ver todos sus afilados dientes, al igual que su risa se escuchaba más como el grito de una criatura salvaje.- jajaja... ahhh... discúlpame chico, pero no hay nada parecido a eso... puede que la M.E. tenga buena relación con Cilt, pero para ellos yo y todos los guerreros seguimos siendo viles Vortex... yo terminaría muerto si me llegan a descubrir aquí, incluso si yo mismo sirvo para su propia seguridad... es el sacrificio de los guerreros híbridos.- Su leve sonrisa me da un poco de lástima, pues siempre pensé que la forma en la que se trataba aquí a los híbridos era deplorable, pero al parecer ellos han logrado coexistir con los humanos neutrales a pesar de toda esa discriminación que sufrieron después del Accidente Vortex hace ya más de veinte años.
- Es... una lástima escuchar eso, Iker... veo que sí te tomas tu trabajo en serio... muy en serio diría yo. Ojalá pudiera hacer algo por ustedes... pero yo corro el mismo riesgo de acercarme a los híbridos, toda la Metrópoli se escandalizaría si supiera que yo hablo con híbridos... jeje... creo que a ambos nos tocó ser las ovejas negras de la sociedad.-
- ...- Iker se queda un poco pensativo ante lo que le dije por alguna razón, llamando mi atención nuevamente.- Je, ningún humano puede tener la mala fama de que una ciudad entera lo esté vigilando, jeje... dime, ¿cuál es tu nombre? A penas me di cuenta que no lo sé... aunque por alguna razón siento que ya te he visto en otro lugar...-
- Lo dudo mucho, no salgo nunca de casa... oh, y perdona, mi nombre es Tyler... Hopper.- Bajo un poco la voz al decir mi apellido por la previa experiencia de que siempre traía consigo malos entendidos, pero lo que recibo de Iker es una cara de sorpresa que no me la esperaba. Abre completamente sus ojos hasta poder ver completas sus pupilas negras de serpiente, incluso se notaba cómo estas se contraían ligeramente mientras me veía con asombro.
Su reacción me toma por sorpresa, haciéndome retroceder un poco al no saber que había sido lo que había hecho mal al decirle mi nombre. Aunque no me sorprendería mucho, pues esa misma reacción de espanto la recibo con cualquier persona que conoce el significado de mi apellido... pero Iker era diferente. Si bien, en un principio se le veía demasiado sorprendido para siquiera hablar, empiezo a notar en él cierta duda, y una sonrisa ansiosa que no sabía si era por buenas razones o por el mismo asombro.
- ...je... no puede ser posible... no puedes ser el hijo de Marcus, ¿o sí? ...- Su fija mirada no se despega de mí por un momento, vuelve a analizarme visualmente, y su sonrisa se empieza a desvanecer.-... por la madre del... Hybrid Lamborghini... ¿¡Eres el hijo de Marcus!?... ¿Tyler Hopper? Q- ¿Qué haces aquí en la Zona Neutral Noreste?... por un demonio... Darius estará enojado con quien esparció el rumor de que estabas en la Zona Neutral Oeste... - Pierde la vista por un momento en el espacio del garaje, pero una leve sonrisa se vuelve a dibujar en su boca.-... se enojará con todos... menos conmigo, jaja... ¡Porque yo te encontré primero!-
- Espera, espera... ¿puedes explicarme qué es lo que sucede aquí?... ¿Quién es Darius? ¿Por qué quieren saber dónde vivo?... y... ¡¿Por qué demonios me conoces?! Yo apenas te conocí hace unas horas, ¿Y ahora quieres decirme que tú y toda tú... manada de guerreros me conoce?- Estaba a punto de entrar en una crisis nerviosa ante todas las dudas que surgían con el dichoso híbrido, pero debía calmarme si quería respuestas.-... mira, sé que mi padre causó muchos estragos... y también sé que es famoso por crear a los híbr... por crearlos a ustedes... Pero yo no tuve nada que ver en eso jeje... je... ¡yo aún no nacía cuando mi padre creó al primer híbrido!-
- Jejeje, ¿pero qué estás diciendo Tyler?... en serio, ¿crees que te conozco por esas tonterías que dicen de Marcus? ¿De que él fue el humano que llevó para abajo a la M.E. al crearnos?... – Iker se relaja un poco, y manteniendo la amplia sonrisa en su rostro, adopta de nuevo una posición más amigable para conversar, volviendo a pegar su abdomen al piso para no verse tan intimidante.- ... no Tyler... no eres famoso entre los híbridos por esas mentiras... eres famoso, por ser el hijo de la persona que nos dio vida, y el mismo que nos crio a muchos de nosotros y nos enseñó todo lo que sabemos... -Se acerca un poco más hasta volver a estar a la misma distancia a la que estábamos mientras comíamos, conservando una buena distancia para hablar pacientemente. – Puede que esté rompiendo al menos diez reglas al estarte diciendo esto, pero creo que debes saberlo...- Sus ojos verdes estaban llenos de entusiasmo y emoción, robando mi atención hacia cada una de sus palabras.-... tu padre sigue vivo, Tyler... siempre lo estuvo... y nunca dejó de quererte... siempre buscó la manera de contactar contigo... pero por algunas razones nunca se pudo acercar demasiado a ti.-
El exceso de información empezaba a marearme un poco, tardaba mucho en procesar lo que había dicho Iker en esos instantes. Las únicas palabras que rebotaban en mi mente eran: "está vivo" y "siempre lo estuvo". Me costaba algo de trabajo asimilarlo y mantenerme de pie al mismo tiempo, por lo que vuelvo a sentarme de golpe en el piso, intentando recobrar conciencia de lo que había escuchado.
- Eso... no es posible. Mi madre me dijo que... él... él... - Volteo a ver a Iker, y él se nota un poco preocupado al ver las evidentes lágrimas que corrían por mis mejillas, pues no las podía contener. Salían de forma inconsciente ya.-... mi padre está muerto Iker... no quieras jugar con eso... ya he caído muchas veces con trampas así... ¿cómo saber que es verdad lo que dices?- Por dentro sentía un pesar bastante notable al saber la posibilidad de que me estuviera engañando. Puede que conozca a Iker desde hace apenas unas horas, pero ha sido lo más cercano a un amigo que he tenido en mucho tiempo, por más deprimente que suene eso, y una mentira así no se la perdono a nadie, conocido o desconocido.
- ¿Cómo saber que lo que digo es verdad?... – Iker se acerca un poco más a mí, haciendo contacto visual directo conmigo, y aunque no llegaba a ser incómodo si era un poco intimidante, pero su tranquila voz lo compensaba muy bien.- ... si lo que digo es una farsa, ¿Cómo sé entonces que tu cumpleaños es el 9 de Noviembre, mismo día del accidente Vortex, pero unos cuantos años antes de que eso pasara?... ¿Cómo puedo saber que él te llevaba a su laboratorio cuando tenías cuatro años, y te encantaba dibujar a los híbridos con los que Marcus tenía consulta en ese momento?... ¿Cómo sé que él te ama aún más de lo que nos ama a todos los híbridos juntos?...- Se queda en silencio por un momento, mirándome tranquilamente.-... lo sé porque él me lo contó, esas eran sus anécdotas favoritas cada vez que yo y los demás híbridos estábamos con él... él me enseñó muchas cosas, entre ellas a hablar... fue como un padre para mí. Pero sé que él nunca te abandonó... siempre estuvo ahí, en Cilt, protegiéndote desde la distancia pese a que no sabía con exactitud dónde estabas... Y me hizo prometer que te traería a Cilt si te encontraba... y es momento de cumplir esa promesa.-
- Wow... wow, espera Iker... vamos muy rápido...- Lo hago callar por un momento para tomar un poco de aire, pues sencillamente era mucho más de lo que me imaginé.- Cielos... entonces, ¿mi padre estuvo siempre en Cilt?... ¿Contigo y los demás híbridos? p- ¿por qué nunca lo supe?... ¿por qué nadie lo supo?... Todos en la M.E. piensan que está muerto...-
- Para el mundo, tu padre lo está... Él tuvo que fingir su muerte por propia seguridad suya, y la de tu familia también... son muy pocas las personas fuera de Cilt que lo saben, y tú ahora eres una de ellas, y creo que era justo que lo supieras aunque el Consejo de Cilt piense lo contrario...- Su tono serio me hace tranquilizarme un poco, aunque con cada palabra que salía de su boca solo lograba saturarme de información cada vez más, así que mejor lo dejo hablar, pues sabía que mis dudas se aclararían después.- ... Ahora, Tyler, es momento de ir a Cilt. Tengo que llevarte allá para que conozcas lo que está pasando en verdad... no soy el mejor para explicarte lo que está pasando ahora mismo con Cilt, la Metrópoli y tu padre... pero no tienes opción, este lugar ya no es seguro para ti.-
- ... y seguramente crees que te acompañaré así de fácil... ¿cierto?-
Aquél momento había cambiado de ser motivo de gozo para Iker, a un silencio bastante incómodo, el cual ninguno de los dos sabía muy bien lo que significaba. El gesto de Iker había cambiado drásticamente, pues se veía bastante confundido ante mi respuesta tan tajante, pero no era para menos, lo más probable es que haya pensado que la angustia hacia mi padre sería suficiente para llevarme con él con esa facilidad... pero algo por dentro no estaba seguro de confiar a ese nivel a un híbrido que apenas acababa de conocer a pesar de que tenía evidencia clara de que conocía bien a mi padre. Si algo me enseñó el tiempo y las malas experiencias con personas que ya he tenido antes, es que nunca se puede estar cien por ciento seguro de las intenciones de los demás, a pesar de que ese "otro" sea un guerrero de Cilt, híbrido comprometido a la seguridad de los humanos. Las palabras por sí solas nunca son suficientes para mí.
- Tyler... pero...- Iker suspira pesadamente, intentando contener los sentimientos encontrados que él también debía estar sintiendo al no poder convencerme de dejar mi hogar para ir a Cilt con él, estaba haciendo su mejor intento por no frustrarse.-... está bien, entiendo que no confías en mí por ser un híbrido, o por conocerme desde hoy, la verdad eso no importa... lo que importa aquí es saber qué es lo que harás... pero sobre todo, el por qué no lo harás.- Ese mismo silencio se presenta de nuevo, creando un ambiente algo tenso entre ambos.- Tal vez no lo entiendes ahora... pero es muy importante que vengas a Cilt. La situación entre humanos e híbridos fuera de Cilt nunca ha estado tan tensa... y ahora lo que más necesitan todos es una pequeña chispa de esperanza... y estoy seguro de que no soy el único que piensa que tú puedes ser esa chispa, Tyler... Sé que para ti soy un simple híbrido al que acabas de conocer, pero yo crecí escuchando sobre ti, sobre lo mucho que tu padre te quiere, y el tiempo que ha tenido que esperar para poder volver a verte... Yo te conozco más de lo que crees. Y si no irás por tu cuenta, o para ayudar en Cilt... al menos hazlo por tu padre, creo que tú también quieres verlo, ¿cierto?-
Aquellos sentimientos encontrados se vuelven a apoderar de mí, y esta vez no me dan la oportunidad de evitar el llanto, pues algo por dentro se negaba a seguir creyendo que mi padre había muerto, y en cambio, me daba esperanza en volver a verlo al fin, después de unos largos trece años, al fin podría verlo de nuevo, y preguntarle tantas cosas... era claro que eso me emocionaba al grado de nublar un poco mi juicio, y considerar la fantasía de ir a Cilt, abandonarlo todo y reunirme con mi padre... claro, si aquél híbrido estaba diciendo la verdad.
- Je... ¿que si quiero verlo de nuevo?... – levanto la vista hacia Iker, mostrándole que el llanto había regresado de forma involuntaria.-... es lo único que he querido desde que se fue...-
La vergüenza suele vencerme cada vez que me ponía sentimental frente a alguien... pero por alguna razón, no me sentía incómodo estando frente a Iker, pues por más extraño que suene podía sentir que a lo mejor él decía la verdad, y de ser cierto el hecho de que mi padre lo crio y le enseñó todo lo que sabe, eso lo convertiría en el hermano que nunca tuve... pero que de alguna u otra forma, estaba orgulloso de conocer al fin.
Su comprensiva sonrisa solo me hace confirmar lo anterior, ese híbrido realmente sabía quién era yo, y no le importaba que yo no confiara en él al principio, pues siento que él sabía que de todas formas yo terminaría sucumbiendo a su intento de entablar una amistad conmigo.
- ...él está muy orgulloso de ti aunque no te haya visto en tantos años, lo sé porque siempre lo dice... eres su orgullo, su más grande creación, según él...- Al seguir sentado en el piso y a una corta distancia de Iker, reposo mi frente sobre su nariz, mientras intentaba tranquilizar mi llanto sordo, aunque las lágrimas me siguieran empapando la cara. Iker se sobresalta un poco al momento en que yo me apoyé sobre él, pero después de unos instantes se siente cómodo como para darme un poco de apoyo al no quitarse de ahí.- ... aunque... tienes que saber que tienes mucha competencia por ser la obra maestra de Marcus... precisamente más de mil doscientos híbridos que viven en Cilt actualmente... ellos también quieren ganarse ese codiciado título.-
Su pequeño comentario sarcástico logra sacarme una ligera risa, haciendo que me levantara un poco los ánimos y me hiciera más fácil dejar de llorar sobre su nariz.
Una vez que la charla había terminado, me dispongo a curar superficialmente las heridas de Iker, él tenía una desagradable mordida en una de sus extremidades que sostenía su rueda delantera derecha y esa era la causa por la que no apoyaba peso en ella. Vendo su herida después de desinfectarla y hago lo mismo con todos los raspones grandes y pequeños que encontraba sobre su maltratada piel. Por suerte gran parte de sus marcas de batalla ya eran cicatrices, por lo que su curación no fue tan dolorosa y prolongada.
Las noches aquí son frías y algo crueles pese a que sigue siendo verano, por lo que busco una de las cobijas más grandes que habían en la casa y con ella logro tapar una buena parte del lomo de Iker, quien no tarda mucho en quedar dormido después de haber sido atendido con tanto esmero por mí.
Al ver que mi nuevo compañero había caído rendido, decido hacer lo mismo llevando varias cobijas y almohadas al garaje para hacerle compañía mientras dormía, pues no lo dejaría solo, no después de haber hablado de tantas cosas importantes para ambos.
Ambos ya nos merecíamos un descanso. Llevo el calefactor portátil que guardaba aún en su caja original, el cual por fortuna seguía funcionando. Lo dirijo hacia Iker para que agarrara un poco más de calor, aprovechando que su cuerpo grande irradiaba de regreso una buena parte de ese calor hacia donde yo estaba acostado.
Iker duerme con tanta tranquilidad que me acostumbro al ruido de su respiración después de unos minutos. Sus enormes cicatrices me intrigan, aunque tengo la esperanza de que algún día me diga cómo se las hizo.
De todas formas, tendremos mucho de qué hablar durante el trayecto hacia Cilt.
Hybrid-Kira (2018)