Suelen llevar varias capas para protegerse contra el frío, el calor extremo, y las sustancias tóxicas presentes en el ambiente. Los más pobres suelen llevar menos cantidad de ropa, que además se encuentra la más deteriorada y rota, mientras que los grupos más poderosos llevan prendas más elaboradas, a veces incluyendo entre estas restos tecnológicos o metales.
La funcionalidad es importante y por ello suelen tener gran cantidad de bolsillos y correas para llevar herramientas o pequeñas armas improvisadas. Las prendas también suelen llevar elementos recogidos de entre la basura como por ejemplo cuerdas, metal u otras piezas de plástico, que son utilizadas como armaduras para protegerse.
El aspecto general es desaliñado y lleno de parches y arreglos.