Es necesario que los docentes sean flexibles y adapten los contenidos de acuerdo con las necesidades y las circunstancias de cada grado y grupo de estudiantes. Además, se recomienda promover un clima afectivo, donde las alumnas sientan la confianza de preguntar, compartir experiencias e buscar soluciones a través del ensayo y error.
Los recursos didácticos pueden variar y se podrán utilizar recursos que se utilicen en las comunidades a las que pertenecen las mismas alumnas, como, por ejemplo: la indumentaria, la cerámica, los tejidos, Nahuales y los granos básicos.
Al inicio de cada ciclo escolar podrán hacer un diagnóstico del grupo étnico al que pertenecen las alumnas e invitar a miembros de la comunidad a que describan la cosmovisión, la ciencia y la tecnología que utilizan en sus prácticas cotidianas, las cuales se pueden integrar a la propuesta planteada.