Atmósfera:
La capa ininterrumpida de nubes de Venus se extiende entre los 32 y los 90 km desde la superficie. Sobre esta, el aire de dióxido de carbono es claro y de movimiento lento, pero tan denso que se comporta como un líquido, formando una especie de mar capaz de arrastrar en su fluir polvo y piedras
Corteza:
La delgada capa exterior sobre el manto está hecha de basalto y otros silicatos. En algunos lugares, la superficie de la corteza se abomba, elevada por las tremendas fuerzas volcánicas de la parte superior del manto.
Manto:
El manto es roca caliente y plástica, movida lentamente en corrientes de convección a lo largo de miles de años. De composición muy similar a la Tierra, el manto de Venus puede contener rocas ricas en hierro y magnesio.
Núcleo:
El centro de Venus está formado por hierro sólido en su mayor parte, quizá con algo de azufre. Debe de haber también un núcleo exterior de sulfuro de hierro fundido. La proporción de materiales sólidos y líquidos del núcleo se desconoce