La esclavitud animal es la injusticia más grande y longeva que existe, durante todo el transcurso de la historia se ha percibido a los demás animales como simples objetos, recursos y mercancías sin respetar sus derechos e intereses (hasta el día de hoy sucede) pero ese panorama debe y puede cambiar si decidimos hacer algo al respecto.
El primer paso es, sin lugar a dudas, adoptar el veganismo. Lo cual significa dejar de ser parte de su explotación, ¿pero eso es todo lo que podemos hacer? ¿O es el mínimo de respeto que les debemos?
El veganismo es solamente una base moral, un punto de partida, el hecho de no participar en la explotación de alguien no debería ser considerado como algo sorprendente, sino que algo lógico y evidente.
Por eso la importancia del activismo, necesitamos alzar nuestra voz por aquellos que hoy en día son oprimidos. Cada minuto que pasa, es un minuto donde se explota y asesina a miles de animales, el cambio es urgente.
De la misma manera que un día nosotros mismos abrimos los ojos ante esta injusticia, es que debemos ayudar a otros para que también lo hagan.
Está en cada uno de nosotros el crear una realidad más justa para todos los demás animales.
Existen muchas formas de hacer activismo por los demás animales, lo importante, es que siempre se transmita un mensaje justo y correcto por las víctimas.
Si bien es cierto que el cambio en cada persona puede darse de forma gradual, esto es distinto a que el activista sugiera ideas como únicamente reducir ciertos consumos o la adopción del veganismo por motivos ajenos a los demás animales.
Siempre hay que transmitir un mensaje abolicionista, fundamentado en derechos animales y con veganismo como imperativo moral ante esta injusticia.
Ejemplos de cómo hacer activismo:
Unirse a grupos abolicionistas
Generar y/o compartir contenido en redes sociales
Repartir folletos con información
Involucrarse en debates, responder a excusas y combatir la desinformación, tanto de forma virtual como presencial
Leer contenidos, observar charlas de otros activistas en el movimiento
Participar en marchas
Formarse sobre derechos animales a través de información teórica
Por más que existan buenas intenciones, no todo lo que hagamos en nombre de la liberación animal es realmente positivo para la causa.
Antes de actuar, debemos analizar cuidadosamente qué estamos a punto de hacer y qué consecuencias puede desenlazar nuestro accionar.
Un activismo puede hacer reflexionar a determinada cantidad de personas pero a la misma vez generar un impacto negativo en muchas otras más.
Para defender correctamente a las víctimas, debemos formarnos en derechos animales.
No estamos hablando de un pasatiempos, sino de una enorme responsabilidad y debe tomarse como tal.
Jamás debemos olvidarnos de quiénes son las únicas y verdaderas víctimas del especismo.
Ahí afuera el 99% de las personas son participes de la explotación animal, viendo a los demás animales como si fuesen simples objetos.
Si no se pueden dar uniones debido a discrepancias en cuanto a enfoques o lineamientos, entonces cada uno a seguir desde su espacio, siempre y cuando se transmita un mensaje justo por los demás animales.
Debemos aprender a corrernos del foco, entender que toda crítica, todo cuestionamiento es y debe ser en pos de mejorar, reivindicar y visibilizar la lucha por los derechos animales.