🐾 Roma, mi compañera de camino
23 años compartiendo camino.
Antes de que hubiera historias que contar, antes de que muchas de las paredes que hoy recuerdo tuvieran un nombre, ya estaba ella.
Esta fotografía guarda una parte de mi vida que no aparece en los croquis de escalada ni en las fotografías de las vías. Roma era apenas una cachorra cuando empezó a acompañarme en mis aventuras.
Entre piedras, mochilas, caminos y montañas fue creciendo a mi lado, formando parte de algo mucho más grande que una simple afición.
La escalada me enseñó a confiar, a caer y volver a intentarlo, a mirar una pared y buscar un camino donde aparentemente no lo había.
Pero compartir aquellos años con Roma me enseñó otra cosa: que el camino también se hace acompañado.
Han pasado 23 años.
23 años de recuerdos, de lugares, de personas, de roca y de vida.
Y cuando miro esta imagen, no veo solamente a aquella cachorra que se tumbaba junto a mi mochila.
Veo una parte de mí.
Veo todos aquellos kilómetros recorridos, todas aquellas mañanas en las que preparaba el equipo, todas las tardes regresando cansados y todas las noches bajo el cielo abierto.
Roma fue testigo de una época de mi vida que jamás volverá, pero que siempre caminará conmigo.
Por eso esta fotografía tiene que estar aquí, en el comienzo de esta historia.
Porque antes de hablar de las paredes que escalé, quiero recordar a quienes caminaron conmigo hasta ellas.
23 años después, Roma sigue formando parte de mi historia. 🐾⛰️❤️