Lenguaje y Lengua
El lenguaje es una capacidad cognitiva innata que distingue al ser humano de otras especies. Permite adquirir una lengua sin instrucción consciente, siempre que se exponga a un entorno lingüístico adecuado durante un período sensible. Las lenguas, a su vez, son manifestaciones concretas del lenguaje, cada una con características únicas.
El estudio de la comunicación animal interesa a los lingüistas porque podría revelar similitudes con el lenguaje humano, sugiriendo un origen evolutivo compartido. Además, los bebés, aunque no hablan inicialmente, se comunican a través de expresiones emotivas (llanto, risa), similares a los métodos de comunicación animal. Esto sugiere que tanto el sistema de los bebés como el de los animales podrían compartir propiedades comunes, proporcionando pistas sobre cómo se desarrolla el lenguaje humano.
Propiedades del Lenguaje
El lenguaje es universal, específico del ser humano, independiente de otras facultades cognitivas, espontáneo y depende de un período crítico para su desarrollo. La Facultad del Lenguaje es la capacidad biológica innata de los seres humanos para desarrollar lenguas naturales, como el español, rumano o lengua de signos, sin necesidad de instrucción formal. Esta facultad es lo que diferencia a los humanos de otras especies y permite la creación de una o varias lenguas dependiendo del entorno y la dotación genética.
Propiedades Universales de la Facultad del Lenguaje:
Capacidad Universal y Uniforme
Todos los seres humanos, salvo casos excepcionales, adquieren una lengua materna de manera natural en las mismas etapas y en un tiempo relativamente corto. Esto indica que el lenguaje es una capacidad inherente y compartida por toda la especie. pue
- Externa: Pasan por las mismas etapas de adquisición y sobre-regularización gramatical.
- Interna: Todas las lenguas utilizan símbolos (combinación arbitraria de forma y significado) y comparten elementos comunes como la negación y el desplazamiento (temporal o espacial).
Capacidad Específica de la Especie
Aunque otras especies poseen sistemas de comunicación, estos no presentan las mismas características que las lenguas humanas, como la capacidad de hablar de cosas abstractas o la estructura gramatical compleja.
Independencia de Otras Facultades Cognitivas
La capacidad lingüística puede mantenerse intacta incluso en personas con limitaciones cognitivas o, al contrario, verse afectada sin que otras habilidades mentales se vean comprometidas. Esto demuestra que el lenguaje es una facultad específica y autónoma.
Capacidad Espontánea y Sin Instrucción
Los niños adquieren el lenguaje de manera natural, sin necesidad de ser enseñados formalmente. El proceso es inconsciente: simplemente, al estar expuestos al entorno lingüístico, su cerebro construye la capacidad de hablar.
Período Sensible
Existe un intervalo crítico durante el cual el cerebro es altamente receptivo a estímulos lingüísticos. Si durante este periodo no se expone al niño a una lengua, su capacidad para adquirirla se ve afectada, o puede no desarrollarla por completo.
3. El Signo Lingüístico
El lenguaje se materializa a través de signos, que son elementos compuestos por dos partes: el significante (la forma perceptible) y el significado (el contenido mental asociado). Hay varios tipos de signos y propiedades que definen a los signos lingüísticos.
Tipos de Signos según Charles S. Peirce
Indicio: Tiene una relación directa de causa-efecto con lo que representa. Ejemplo: el humo como indicio de fuego.
Icono: Su relación se basa en la semejanza con el objeto que representa. Ejemplo: un dibujo de una nube en un pronóstico del tiempo.
Símbolo o Signo Lingüístico: La relación entre significante y significado es arbitraria, es decir, se basa en convenciones sociales. Ejemplo: las palabras en un idioma o los colores de un semáforo.
Propiedades del Signo Lingüístico según Ferdinand de Saussure
Arbitrariedad: La relación entre el significante y el significado no tiene justificación lógica. Por ejemplo, la palabra "perro" varía según la lengua (dog, chien).
Linealidad: Los significantes se presentan en secuencia, formando una cadena ordenada que permite la comprensión.
Inmutabilidad: La conexión entre significado y significante está establecida por la comunidad lingüística y no cambia fácilmente.
Mutabilidad: A pesar de ser estables, los signos evolucionan con el tiempo, tanto en su forma (significante) como en su contenido (significado).
Propiedades Propuestas por Charles F. Hockett
Intercambiabilidad de Roles: Todos los hablantes pueden ser emisores o receptores del mensaje.
Semanticidad: Los signos tienen un contenido fijo y sistemático.
Desplazamiento: Permite referirse a cosas que no están presentes en el espacio o tiempo.
Productividad: Los hablantes pueden crear mensajes nuevos e ilimitados.
Doble Articulación: Las lenguas se descomponen en fonemas (sin significado) que se combinan para formar palabras y frases con significado.
4. Lenguas de Signos
La lengua de signos española (LSE) es la lengua gestual que utilizan principalmente los sordos españoles y personas que viven o se relacionan con ellos. Las lenguas de signos son sistemas lingüísticos completos, equivalentes a las lenguas orales, con las mismas propiedades. No existe una lengua de signos universal, y cada país o región puede tener su propia variante.
Reflexión
El lenguaje es una capacidad única que distingue a los humanos de otras especies, permitiendo la adquisición natural de lenguas sin instrucción formal. Esta facultad, universal y espontánea, depende de un período crítico y es independiente de otras capacidades cognitivas, lo que hace destacar su gran relevancia cultural.
Los signos lingüísticos reflejan la flexibilidad del lenguaje para evolucionar y adaptarse. Esto facilita la productividad del lenguaje, permitiendo la creación infinita de nuevos mensajes. Además, la capacidad de referirse a realidades fuera del tiempo y el espacio refuerza su carácter abstracto y universal.
La relación entre lengua y pensamiento, según la hipótesis de Sapir-Whorf, sugiere que la lengua puede influir en cómo conceptualizamos el mundo, mostrando cómo el lenguaje moldea culturas y formas de pensar. Asimismo, las lenguas de signos destacan la diversidad y adaptabilidad del lenguaje, reafirmando asi su papel central en la comunicación humana.
En definitiva, el lenguaje es mucho más que un medio de comunicación: es una herramienta que estructura nuestro pensamiento, fomenta el aprendizaje y refuerza la identidad colectiva, consolidando su importancia en la experiencia humana, así como la dependencia del ser humano de esta