La tierra narra en silencio nuestra existencia, no necesita preguntar de dónde venimos. La tierra nos conoce, nos cuida, nos alimenta. Un padre y una madre humanos, una tierra. Una raíz que se aferra al suelo para crecer. Un suelo para hacer crecer los sueños sin olvidar las vidas que dieron espacio a la nuestra.
Texto: María José Bejarano SalazarFotografías: Carolina Arias Ortiz