Un accidente casi le quitó el brazo con el que cosía. Al caer dijo "Dios, tú sabes para qué necesito mi brazo". Un cuerpo compuesto de retazos, de espacios vitales de recuperación.
¿De cuántos retazos estará compuesta una misma? Pacientemente, escogiendo bien los hilos, los colores se va una misma volviendo a coser.
Textos: Maricela Madrigal / María José Bejarano Fotografías: Carolina Arias Ortiz