"Sólo mis tíos vivían ahí. En el patio había una mata de Camelia, cactus en la ventana de tía Élida. El corredor largo con sillas mecedoras. Adentro, los dormitorios tenían su propio aroma. En la sala, fotos antiguas de todos los hermanos, bueyes de madera y otros adornos de madera, sillones antiguos. En la cocina, mantel de cuadritos y muchos jarros de loza, cafeteras y en la cocina era un olor a biscocho con aguadulce y pan casero, y el olor a trapiche, y ganado, vacas y novillos".
Texto de Ana Margory MoraFotografías: Carolina Arias Ortiz