Desde el momento del ascenso de los nazis al poder en Alemania, en enero de 1933, el racismo y el antisemitismo se convirtieron en componentes centrales del régimen. Como señala Bauer, la ideología racista antisemita nazi fue el factor central en la evolución hacia el Holocausto.
Disturbios antijudíos, boicot general a comercios y profesionales judíos, reglamentos y ordenanzas que despojaban a los judíos de sus derechos civiles y medios de subsistencia allanaron el camino para la promulgación de marcos legales que los excluyeron políticamente, negándoles su condición de ciudadanos del Reich.
El 23 de agosto de 1939 Alemania y la URSS firmaron el Pacto Ribbentrop-Mólotov, que incluía un protocolo secreto por el que ambas potencias se dividían Europa central en esferas de influencia, incluyendo la ocupación militar. El 1º de septiembre de 1939, las fuerzas nazis y soviéticas, apenas unos días más tarde, entran en Polonia dando inicio al proceso que será conocido como II Guerra Mundial. Gran Bretaña y Francia respondieron con la declaración de guerra contra Alemania el 3 de septiembre. Polonia capitula el 25 del mismo mes y desaparece como Estado. La parte occidental es anexada por Alemania (Warthegau); en la parte central, los nazis establecen la Gobernación General, con capital en Cracovia. La parte oriental, es anexada por la URSS.
Tan pronto es ocupada Polonia, las condiciones impuestas a la población judía quedan marcadas por una violencia inaudita. Las pequeñas comunidades judías son disueltas, los pequeños pueblos son saqueados e incendiados. En las ciudades, los judíos son reunidos y hacinados en un barrio cercado por altos muros y sometidos a toques de queda. Se inicia el proceso de guetoización, que indica segregación, concentración y «selección natural».
El primer gueto en Polonia fue el de Piotrkow Trybunalski, establecido en octubre de 1939. En abril de 1940, se estableció el gueto de Lodz, seguido por el de Varsovia (octubre), el mayor de Europa. Luego, el gueto de Cracovia (marzo de 1941), de Lublin (abril de 1941) y de Lwow (diciembre de 1941). Para finales de 1941, casi todos los judíos de Polonia bajo el régimen nazi están encerrados en los guetos.
Al analizar este proceso debemos considerar dos factores determinantes: por un lado, el factor cronológico, considerando la invasión nazi a Polonia y la posterior invasión a los territorios en Europa oriental que habían sido anexados por la URSS (a partir de la operación Barbarroja, en junio de 1941). Por el otro, el geográfico, considerando la ubicación de la ciudad o población en las que se erigieron los guetos. De allí también que se considera que este proceso está ligado al Lebensraum (espacio vital).