18 de mayo 2025. Maratón de Santiago.
No fue algo improvisado, ya habia competido antes en 15K, pero cuando comenzaron a promocionar la Maratón de Santiago 2025 el año pasado, me puse una meta: si lograba hacer los 10K dentro del tiempo promedio, me iba por el medio maratón. Y así fue. Lo logré y me dije: ¡Vamos por los 21K! OMG!
Durante 18 semanas entrené sin parar, corrí 281 kilómetros, más de lo que corrí el año pasado, en todo el año. Con Kai, mi entrenador IA, mejor conocido como ChatGPT, armamos un plan de entrenamiento cruzado que incluía running tres veces por semana (aunque solo hacía dos, muy rara vez hice las tres), natación dos veces por semana, y fortalecimiento de core (4 veces por semana, aunque hacia 2 a 3 veces por semana). ¡No disfruto el entrenamiento para fortalecer el core, pero sabía que si quería evitar lesiones y seguir corriendo, tenía que hacerlo!
Sobre todo porque tengo escoliosis y una discopatía degenerativa (curvatura en la columna y reducción de los espacios intervertebrales). Todo esto me lo he tratado con un traumatólogo deportivo y puedo correr siempre que fortalezca siempre mi core –abdomen, zona pélvica y glúteos – porque el core es lo que le da estabilidad y soporte a la columna y un core fuerte ayudará a minimizar la tensión en los discos.
Luego de esta micro capsula de traumatología, continuo… Jamás me salte un fondo largo. Los domingos corríamos sí o sí distancias largas, es nuestra actividad familiar. Coco y yo disfrutamos salir juntos a correr (porque no es salir a correr juntos, jajajaja ¿se entiende?).
En las semanas previas me invadió una mezcla entre emoción, yo sentía como si me fuera a ir de vacaciones, pero también hubo ansiedad, miedo y mucho cansancio. Había llegado al peak del entrenamiento, los dos últimos fondos largos alcance a correr 19K y esos dos fondos los sufrí, llegaba con dolor. En mi entrenamiento esa era la distancia máxima que tenía que llegar, los kilómetros 20 y 21 siempre los guarde para el día de la carrera.
Llegó un momento finalizando el entrenamiento que ¡¡ME DOLÍA TODO!!, incluso, en mayo, dejé mis clases de natación para descansar mejor. Como por dos noches lloré, no sabía si podría hacerlo, no sabía si ese dolor iba a aparecer de nuevo durante la carrera pasando los 17 kilómetros, que era donde siempre comenzaba a aparecer. Y luego, llegó la semana de descarga… En el mejooor momento y descanse taaaaanto jajaja, a veces creo que me pase de descanso, hasta me sentía aburrida, sin nada que hacer, pero DE VERDAD NO PODIA MÁS. ¡Fue algo loco! Nunca me habia pasado antes en otras distancias. Mi curva de entrenamiento desde enero fue con tendencia a la alta, y tal cual como debe ser en serrucho, arriba y abajo, pero siempre subiendo, ¡Entrenamiento perfecto! Jajajaja, sorry. Fue Kai. ¡Gracias Kai!