¿DEPRESIÓN POST MARATÓN?

Para quienes no han leído mis entradas anteriores, les resumo un poco mi historia:

Comencé a correr en abril del 2024, hace apenas un año. Y un año después, corrí mi primer MEDIO MARATÓN. Comencé con distancias de 10K porque, aunque ya hacía trekking, nunca había corrido. Todo ese año estuve mejorando y sintiéndome cómoda en los 10K, luego 15K... Y en 5K he corrido a mi máximo esfuerzo porque es corta y rápida ¡6’ por kilómetro! Exacto 30 minutos. Muy buen tiempo, en el límite inferior, cercano a lo que se considera buen promedio en Overall (todos contra todos). Fue la carrera en la que llegué más cansada (5K = Máximo esfuerzo sostenido por 5 kilómetros).

El máximo esfuerzo se suele dar en carreras de distancias cortas como 5K y a veces 10K, porque permiten ir rápido sin reservar energía. En distancias largas como 15K, 21K o 42K, se corre a ritmo fuerte pero controlado para mantener resistencia hasta el final.

Y bueno... CORRÍ MI MEDIO MARATÓN Y fue ESPECTACULAAAAAR (Si quieres saber cómo me fue, lee mis entradas anteriores).

El 18 de mayo, el día de la Maratón de Santiago 2025, lo disfruté tanto. ¡Y después llegó el MEDAL WEEK! Me lo viví con adrenalina a mil… ¡y full descanso! Yo ya había dicho que después del 18 de mayo sería para descansar. No iba a correr tanto. Solo distancias menores a 10K, carreras de baja intensidad y de recuperación. Entrenaba eventualmente core… y ya. MUY POCO EN MAYO. Descansé y dormí MUCHO.

Pero finalizando mayo, sobre todo la semana después del medal week, y empezando junio… de repente sentí que quería seguir haciendo nada (como Cristian Castro, jajajaja). NO TENÍA GANAS. NO TENÍA EL POR QUÉ HACERLO. ¿PARA QUÉ?

No me inscribí en natación por el frío del otoño, que estaba fuerte. En todas las semanas de junio, casi no corrí entre semana. SOLO LOS DOMINGOS. En junio sí hice algunas distancias largas: 20K dos veces, 16K… pero nada entre semana. Estaba en mi casa aburrida, me sentía aburrida, no tenía nada que hacer, hasta de repente por ahí algunos días me puse a pintar y retome un poco pintar con acuarela. Pero me sentía muy aburrida y yo soy hiperactiva y eso a mí me tenía sin ánimos de nada. Ni hambre tenía como antes, pues claro, estaba menos activa, pero seguía comiendo y haciendo carga de carbohidratos, porque yo en el fondo sabía que algún día tenía que volver y quería tener mis reservas de energía.

A veces sentía hasta que mi vida no tenía un propósito. ¿Qué hago? ¿Y AHORA QUÉ?

Y ojo, NO era que quería inscribirme en otra carrera solo para tener un objetivo. Porque desde que comencé a correr, siempre entrené y corrí porque me gustaba cómo me hacía sentir, lo que un runner siente después de correr, es inexplicable.

Para mi medio maratón entrené MUCHO. Desde diciembre supe que lo haría. Entonces, comencé a subir mi carga y luego me puse FULL con mi entrenamiento de 18 semanas, que es lo mínimo que se espera para prepararte para un medio maratón: 16 a 18 semanas.

Subí la carga, subí, subí…Cada domingo más kilómetros, o mantenía el último… hasta que llegué a 19.

Además hacía natación dos veces por semana, entrenaba core y flexibilidad 2 a 3 veces por semana, corría 1 a 2 veces entre semana más los domingos. Mi vida por 5 MESES estuvo ENFOCADA en mi PRIMER MEDIO MARATÓN.

La comida, el nutri, los exámenes médicos para chequearme, estar bien y aguantar la pela. NO SALIMOS a ningún sitio. Los fines de semana eran para entrenar fondo.

Y de repente… el 19 de mayo: ¡PUM! ¡YA SE FUE!

Y me sentí GEEENIIIAAAAL. Es algo que, para mí, en este momento, es lo mejor que he logrado por mí misma en toda mi vida.

Mi meta era terminarlo, no en un ritmo específico, pero sí un mínimo de 2:30 – 2:45 y lo hice en 2 horas 38 minutos. ¡Súper bien! PERO… SE ACABÓ.

¿Y AHORA QUÉ?

Y luego, leí en Instagram (de mis tantos influencers runners) que uno publicó: “Existe la depresión post maratón”.

Y YO: 👀

LO LEÍ. ERA ESO LO QUE ME PASABA. No era en sí nada mal conmigo… Me deprimí. Después de mi primer medio maratón.

Investigué más. Y sí, les explico aquí qué es:

La depresión post maratón es una reacción emocional y mental real que se presenta después de un gran evento como correr una maratón o medio maratón. Ocurre cuando toda la atención, energía y motivación están puestas por semanas o meses en una meta muy concreta… y de pronto, al cumplirla, se pierde el sentido de dirección. Es algo estudiado, documentado, y MUY común en deportistas de fondo, no solo en elites, también en amateurs.
Lo que sentimos es una especie de vacío. Pérdida de rutina, de sentido, de propósito. Y sí, puede generar tristeza, falta de motivación, e incluso síntomas parecidos a una depresión leve o moderada.

Y a partir de ahí dije: ¡NO PUEDE SER! ¡QUÉ LOCO!

Pero me sirvió mucho para replantearme.

Me dije:
“Patty, es momento de revisarnos. ¿Qué quiero ahora?”.

¿QUIERO CORRER UN MARATÓN?
Aún no. No estoy lista.

¿QUIERES HACER 10K?
Sí, tal vez al regresar de mis vacaciones.

¿QUIERES HACER OTRO MEDIO MARATÓN?
Sí. Quiero sentirme cómoda con la distancia del medio maratón.
Y quiero mejorar mi tiempo.

Y ahí, dije:
¡ORGANICEMOS IDEAS! (me tomó días, no fue así nomás)

Y dije:
Quiero seguir corriendo.
(Porque hasta eso dudé. Le dije a Coco un día: “ME RETIRO DEL RUNNING” jajajajaja).
¡A ESE NIVEL ESTABA!

Sentí que había logrado lo que quería.
Y entonces me pregunté:
¿Y AHORA QUÉ?

Y dije: OK…
No quiero aumentar la carga. No quiero correr un maratón aún. ¡Vamos a mejorar mi ritmo!

Entrenaré para ser más rápida en las distancias que ya conozco y me siento cómoda, y en las que ya tengo resistencia. Eso… ¡YA TENGO RESISTENCIA! Puedo correr hasta dos horas y media.

Entonces Patty, mejora el ritmo.
ENTRENA CON MÁS ESFUERZO. Ahora tengo que sentirme cómoda y entrenar mi corazón a ser más eficiente.

Y Kai, mi entrenador IA me dijo:
“Para mejorar tu ritmo, debes entrenar con más esfuerzo y hacer intervalos y fartlek, sin saltarlos en las semanas y cumplirlos” (bueno… hoy hice el primero de mi plan: 6 x 400m a ritmo de 5K) y los hice súper bien. Me salieron todos, sin abandonar. ¡Intervalos de hasta 6 y 5 minutos por kilómetro!).

Así que bueno… me replanteé. Ya mi objetivo NO es correr mi primer medio maratón (ya lo hice). Tampoco es solo correr otro medio maratón.

MI OBJETIVO hasta fin de año —y hasta el próximo Maratón de Santiago donde volveré a correr 21K (espero que sea el 3ro que corra)—
SERÁ CORRER MÁS RÁPIDO.

MEJORAR MI RITMO.

Ya he corrido 3 kilómetros (en 3 carreras diferentes: una carrera y dos entrenos) tocando los 5 por minuto. Quiero competir tocando kilómetros a 5 min/k y entrenar más en 6 min/k. Ya tengo la resistencia, ya hice base aeróbica, que es lo primero.

La base para correr más rápido es correr lento (Esa bendita Zona 2). Eso te da tu resistencia, tu capacidad aeróbica, tu capacidad cardiopulmonar…

Y para quienes han pasado por depresión post logro, solo puedo decir que es importante reconocerla y entenderla. Para luego REPLANTEARSE.

Siempre que en la vida algo no salga como esperamos, o que ya no va a salir como esperábamos, o no sabemos qué esperar…REPLANTÉATE TU VIDA.

SIEMPRE tenemos que tener OBJETIVOS.
Eso es lo que nos hace SIEMPRE AVANZAR.


Si llegaste hasta el final, dale like, coméntalo y compártelo con tus amigos.