San Mateo Ixtacalco, la casa de sal.
La etnia que prevaleció en la zona de Ixtacalco fue otomí, misma que también se asentó en la zona de San Lorenzo, Santa Barbara y Xhala. Muchos de los asentamientos del Altepetl de Cuautitlán se dieron a través de barrios y estancias que se fueron conociendo posteriormente como pueblos de indios. Uno de los hechos históricos muy interesantes de Ixtaclaco fue que Atzanzontzin amigo del huey tlatoani Moctezuma Xocoyotzin era el encargado de está región. Tras la caída del imperio Tepaneca la mayoría de sus pueblos tributarios quedaron bajo el control del imperio mexica. De esta manera Atzanzontzin fue el encargado de administrar los tributos de Ixtacalco y asegurarse que llegarán sanos y salvo a México Tenochtitlán. La toponimia del lugar da como resultado una casa de sal. Por lo que se piensa que quizá este producto fue de suma importancia para su economía. Esta evidencia la tenemos en la época colonial, donde la sal era recavada tras la excavación de pozos donde brotaba agua salada.
Tras la conquista militar europea del Estado de México que ocurrió de 1519 a 1520, la población de San Mateo Ixtaclaco fue evangelizada por la orden franciscana, la cual construyo una pequeña capilla de visitación y por mucho tiempo se mantuvo de esta manera ya que Ixtacalco estuvo bajo el resguardo de Santa Bárbara, es decir bajo la seguridad de un gobernador, dos alcaldes y un alguacil que dominaban políticamente la zona los cuales en teoría velaban por la seguridad y dignidad de los naturales.
Con el tiempo San Mateo Ixtcalco al igual que la mayoría que los doce pueblos restantes de Cuautitlán Izcalli, comenzaron a obtener un fundo legal, el cual es una delimitación española en la que los poblados indígenas podían disponer de tierras y aguas para su uso en la ganadería y la agricultura sin que los españoles en teoría pudieran sobrepasarse con estas delimitaciones y respetar los linderos ya establecidos. Este fue el caso de la Hacienda de San Mateo de Atoca que comenzó con el encomendero de Cuautitlán Gil Gonzaléz Benavides y posteriormente con su hijo Alonso Avila Alvarado, la cual fue creciendo arrebatando tierras a los pobladores de Ixtacalco de manera ilegal y retrasando los juicios de tierras por más de 17 años para acomodar las condiciones a su favor.
Hacía el siglo XVII la Hacienda de Atoca se dedico a la producción de trigo, con el tiempo se convirtió en una hacienda de producción mixta y controlo un comercio en la Ciudad de México, Querétaro e Hidalgo. Aun faltan muchos estudios acerca de esta hacienda pero el pasado prehispánico y colonial de San Mateo Ixtalcalco comenzó de esta forma siendo parate importante hoy por hoy de nuestro municipio.
Lic. En Historia Rubén García Lira
Lic. En Historia Julio Enrique Alcaráz García