San Francisco Tepojaco, lugar de piedras porosas.
Uno de los pueblos más antiguos dentro de nuestro municipio es Tepojaco el cual tiene sus orígenes desde los tiempos en que nuestro ancestros aun eran cazadores recolectores. Con el paso del tiempo los asentamientos de Tepojaco fueron claves ya que conectaba con la parte norte con el antiguo mercado de Tepotzotlán y Cuautitlán cerca de la población de Santa María Tianguistengo. Por la parte sur conectaba con Tacuba o la antigua Tlacopan, por lo que se piensa que esta región tuvo una gran actividad comercial con la gran México Tenochtitlán, por lo que hubo una gran cantidad de comerciantes e intercambio de mercancías en esta zona.
Las tierras de Tepojaco en tiempos precolombinos gozaban de ser boscosas, fértiles y estar rodeada de diversas serranías ya que el río de Cuautitlán el cual fue un eje importante para el desarrollo de Tepojaco y otros pueblos que hoy conforman nuestro municipio. En los anales de Cuautitlán se menciona un aserradero en Tepojaco el cual, tal vez era complementario de los aserraderos de Tultitlán y Tepotzotlán, la madera de estos lugares fueron explotadas por el gran imperio mexica y mucho tiempo después por los invasores peninsulares.
La población de Tepojaco se encuentra mencionada dentro de los tributos mexica en la lamina número ocho, explicando que esta región abastecía a la triple alianza de mantas, trajes, escudos, frijol, maíz y hautli. Antes de la expansión mexica la zona de Tepojaco perteneció al imperio tepaneca sin embrago tras las conquistas de Tenochtitlán Tepojaco perteneció al alteptl de Cuautitlán por lo que era su política y comercio se encontraban destinados al imperio mexica.
Con la llegada de los españoles todo cambio las tierras que por generaciones le pertenecieron a los pobladores de Tepojaco ahora se convirtieron en realengas, es decir le pertenecían al rey y por ende se comenzaron con el repartimiento de estas. La evangelización pronto llegó al lugar de las piedras porosas y la orden franciscana comenzó con la rápida construcción de una capilla de visitación sobre un basamento piramidal que es muy probable que fuera dedicada a una deidad del agua tepaneca. Este teoría ha cobrado fuerza por dos razones, la cercanía de las serranías y por la cantidad de figurillas prehispánicas que se han encontrado.
Para la segunda mitad del siglo XVI la región de Tepojaco ya se encontraban algunas casas a la usanza europea, una plaza central, un molino, una carnicería y los primeros solares repartidos a los españoles. La tenencia de la tierra y la estructura política también cambiaron con la conquista. La máxima autoridad española que se encargaba de recaudar los tributos y hacerse cargo de los indígenas era el encomendero. Hacía el año de 1546 el titulo de encomendero se le otorgo a Juan Ortega, quien participo como soldado en la conquista del Estado de México. Sin embargo el gusto le duro muy poco ya que falleció tiempo después de recibir este título. Tras la muerte de Ortega la corona española designo un nuevo funcionario que rápidamente introdujo el buey y la producción de trigo en esta zona, aprovechando las aguas del río Cuautitlán.
Acueducto de Escontria.
El acueducto de Escontria es conocido por muchos nombres como los son: Los arcos de Tepojaco, acueducto de Guadalupe, acueducto de Tepojaco entre otros. Pero de 1715 a 1730 don Pedro Gómez de Escontria quien fue dueño de diferentes ranchos y haciendas como la Hacienda de Cisneros en Tepotzotlán, el rancho el Jacal hoy Universidad de Cuautitlán Izcalli, rancho San Antonio hoy fraccionamiento San Antonio, la Hacienda de San Pedro Cuamatla y la Hacienda de Guadalupe Tepojaco, mando a construir el acueducto de Escontria para abastecer con las aguas del río de Cuautitlán la producción ganadera y agrícola de sus propiedades.
La principal unidad productiva que se beneficio con el acueducto de Escontria fue la hacienda de Cuamatla, propiedad principal y más antigua de don Pedro que al parecer por su producción no se daba el abastecimiento necesario de los cinco ojos de agua que fueron concesionados al antiguo dueño de la hacienda don Diego de la Gama y Sosa en el año de 1685 los cuales llegaban a las tierras de la hacienda por un canal construido por la orden jesuita de Tepotzotlán.
El canal de Cuamatla tiene su origen en los manantiales que nacen en las vertientes del cerro de la bufa y molino de las tablas, en una altiplanicie que se conoció como "llano del cabro" en terrenos de una hacienda conocida como Encarnación en el municipio de Villa de Carbón. Una de estas vertientes pasa directamente por la zona de Tepojaco la cual es la que alimentaba el acueducto el cual en sus días contaba con 33 arcos de mampostería y 18 varas de alto es decir 15 metros aproximadamente. Hoy en día el acueducto cuenta con solo 32 arcos y requiere una intervención de restauración.
Lic. En Historia Rubén García Lira
Lic. En Historia Julio Enrique Alcaráz García