Durante esta segunda semana he ido conociendo mejor el funcionamiento del aula y las rutinas diarias. Cada mañana comenzamos el día con el alumno o alumna al que le corresponde escribe una frase para analizar y dos cuentas para resolver. Además, los lunes iniciamos la jornada con una frase célebre, tanto en inglés como en español, lo que me parece una forma muy interesante de trabajar la reflexión y los idiomas desde primera hora.
También he aprendido que todos los lunes dedicamos un tiempo a la lectura de un libro. En este momento he podido observar una gran diferencia en el nivel lector entre alumnos y alumnas del mismo grupo, algo que me ha hecho reflexionar sobre la importancia de adaptar las actividades a las necesidades de cada uno.
Esta semana he vuelto a tener la oportunidad de hacer guardia en tercero de Primaria, como la semana anterior, y también de participar en una sesión de lectura. Esto me ha permitido comparar distintos niveles educativos y apreciar las diferencias tanto en la autonomía como en la forma de trabajar de unos cursos y otros.
A medida que han ido pasando los días, y ya con algo más de confianza, el alumnado ha empezado a preguntarme dudas con más frecuencia. He podido ayudarles de forma individual, especialmente en matemáticas, resolviendo problemas y aclarando conceptos, algo que me ha hecho especial ilusión y que me ha permitido sentirme un poco más parte del aula.
En relación con los proyectos del centro, esta semana se batió un récord en uno de ellos y mi grupo fue el encargado de ir por las aulas de los cursos inferiores para dar la enhorabuena. Fue una actividad muy motivadora para el alumnado y una forma diferente de fomentar la convivencia entre etapas.
Además, he vivido mi primer control en el aula. Aunque no debía intervenir demasiado, reconozco que en algunos casos ayudé más de lo previsto a aquellos alumnos que lo necesitaban. Tras finalizar el control, lo corregimos de manera conjunta, permitiendo que cada alumno revisara su propio trabajo y tomara conciencia de los errores cometidos.
He tenido la oportunidad de corregir una parte del control, concretamente el dictado, y ha sido una experiencia muy enriquecedora, ya que me ha permitido fijarme con más detalle en los errores más comunes del alumnado y en las dificultades que presentan a la hora de escribir.
Para terminar la semana, y aprovechando que el viernes era festivo, los profesores de prácticas nos encargamos de organizar y dinamizar una gymkhana llamada La feria de la santidad, que se llevó a cabo durante toda la mañana del jueves con los distintos cursos del centro. Esta actividad me permitió trabajar de una forma más lúdica, utilizando el juego como herramienta educativa y disfrutando junto al alumnado.
En definitiva, esta segunda semana ha sido clave para terminar de ganar confianza, dejar a un lado la vergüenza, los nervios e incluso algunos miedos, y empezar a disfrutar de verdad del trabajo con los niños y niñas, intentando dar lo mejor de mí en cada momento.
EVIDENCIAS RECOGIDAS:
RECURSOS INTERESANTES: