Leer es como soñar con los ojos abiertos. Al sumergirse en un libro, uno se adentra en mundos paralelos donde la imaginación se desborda y la realidad se difumina. Los libros hablan el lenguaje de los sueños, ofreciendo a sus lectores un pasaje a universos invisibles y situaciones fantásticas que solo existen en el rincón más profundo de la mente. Cada página es un portal a un paisaje etéreo donde las palabras construyen imágenes y las historias revelan los deseos más escondidos, transformando la experiencia de leer en un sueño consciente que despierta la creatividad y la reflexión.