“Poeta, toma tu laúd; el vino de la juventud
Fermenta esta noche en las venas de Dios.”
— Alfred de Musset (La Nuit de Mai)
En la penumbra suave de la noche, donde las estrellas susurran secretos olvidados, mi alma se pierde en recuerdos que flotan como hojas al viento. El eco de tu risa resuena en mi mente, una melodía que se entrelaza con la brisa, trayendo consigo la fragancia de un amor que parecía eterno. Las sombras danzan a mi alrededor, testigos silenciosos de la pasión que nos unió, un fuego que ardía en el pecho y que ahora se extingue lentamente, dejando solo cenizas de lo que fue.
La luna, con su luz plateada, ilumina el sendero de mis pensamientos, dibujando en la oscuridad a la figura de tu ser. ¿Dónde estás, musa de mis días? ¿En qué rincón del universo se oculta tu esencia? En cada rincón, en cada suspiro, te busco, y aunque el tiempo haya tejido su manto de olvido, mi corazón aun guarda el eco de aquellos momentos compartidos, la promesa de un amor que, aunque lejano, nunca de desvanece del todo.
Así, en esta noche profunda, me entrego a la melancolía, un compañero constante que me abraza con su fría ternura. Mientras las horas transcurren y el amanecer se asoma en el horizonte, entiendo que, aunque la vida siga su curso, siempre, había un rincón en mi alma donde tu recuerdo brillara, eterno y luminoso, como un faro en la oscuridad.
Vocabulario:
penumbra: twilight
resuena: resounds
entrelaza: intertwined
alrededor: surroundings
testigo: witnesses
ardía: burn
extingue: fades
cenizas: ashes
plateada: silvery
sendero: path
tejido: woven
manto: cloak
desvanece: fades
entrego: surrender
ternura: tenderness
transcurren: pass
asoma: peek
faro: lighthouse
Nota de la autora:
Estos párrafos fueron inspirados por el épico poema de Alfred de Musset, La Nuit de Mai, cuya imaginería exuberante y profundidad emocional me impulsaron a explorar mis propias reflexiones sobre el crepúsculo, la memoria y los momentos efímeros de belleza. Como violista, a menudo encuentro que la música y la literatura se entrelazan de maneras inesperadas; al leer en la partitura de la pieza para viola solo Sonata de Rebecca Clarke, me encontré con un verso del poema —“Poeta, toma tu laud; el vino de la juventud fermenta esta noche en las venas de Dios”. La intensidad y la liricidad de la música de Clarke, combinadas con la visión poética de Musset, despertaron en mí una meditación sobre el tiempo, el anhelo y el resplandor efímero de la vida, que intenté capturar en estos párrafos.