¿Qué es un proceso de acreditación?
La acreditación es un proceso de evaluación, realizado por un organismo externo de forma periódica que se aplica a las carreras universitarias incluidas en el subconjunto de titulaciones incluidas en el Art. N° 43 de la LES, con el objetivo de garantizar la calidad académica y responder a las necesidades y expectativas de la sociedad.
Se trata de un mecanismo que verifica si una carrera cumple con estándares de calidad previamente establecidos y si su diseño y desarrollo permiten formar egresados competentes y preparados para el ejercicio profesional en su campo disciplinar.
¿Por qué se llevan adelante estos procesos de acreditación?
La acreditación cumple un rol fundamental en el marco de la Ley de Educación Superior. El artículo 43 de dicha ley establece que determinadas titulaciones universitarias requieren una regulación especial por parte del Estado, debido a que su ejercicio profesional puede implicar un riesgo directo para la salud, la seguridad, los bienes de las personas o el medio ambiente.
En Argentina, el título otorgado por la universidad es el que acredita la idoneidad profesional del egresado. Sin embargo, es responsabilidad del Estado garantizar que quienes ejerzan profesiones reguladas lo hagan con los conocimientos y habilidades necesarios, resguardando así el interés público.
A través del proceso de acreditación, el Estado verifica que dichas carreras cumplan con estándares académicos que aseguran una formación adecuada. Esto permite que los egresados estén en condiciones de ejercer su profesión de manera segura, ética y competente, en áreas como la salud, la ingeniería, el derecho, entre otras.
Este proceso no solo cumple una función reguladora, sino que también contribuye al fortalecimiento de la calidad educativa en general. Entre sus principales objetivos se encuentran:
Garantizar la calidad educativa: Asegurar que las carreras universitarias brinden una formación sólida, pertinente y actualizada, y que sus egresados cuenten con las competencias necesarias para el ejercicio profesional.
Promover la mejora continua: Estimular a las instituciones a revisar y mejorar periódicamente sus planes de estudio, metodologías de enseñanza y condiciones institucionales.
Facilitar la movilidad académica: Las carreras acreditadas gozan de reconocimiento nacional e internacional, lo que favorece el intercambio de estudiantes, docentes y titulados.
Informar a la sociedad: Brindar a futuros estudiantes, familias, empleadores y organismos públicos información confiable sobre la calidad de las distintas ofertas académicas.
¿Qué carreras deben acreditar?
Solo acreditan aquellas carreras cuyo ejercicio pudiera comprometer el interés publico poniendo en riesgo de modo directo la salud, la seguridad, los derechos, los bienes o la formación de los habitantes. Entre ellas se incluyen las ingenierías, medicina, enfermería, derecho, arquitectura, odontología, contador, bioquímica, entre otras.
¿Cuáles son los criterios de evaluación?
La CONEAU evalúa diferentes aspectos establecidos en los estándares, y las condiciones mínimas que deben cumplir las carreras universitarias para asegurar la calidad académica.
Estos criterios se agrupan en cinco grandes dimensiones o condiciones, y dentro de cada una se desarrollan indicadores que permiten a los pares evaluadores y a las instituciones analizar el cumplimiento de estándares mínimos y compromisos de mejora.
Condiciones curriculares.
Condiciones para la actividad docente.
Condiciones para la actividad de los estudiantes.
Condiciones de evaluación.
Condiciones organizacionales.
Estos criterios no se evalúan de forma aislada, sino de manera integral y contextualizada, considerando el tipo de carrera, su inserción territorial, la modalidad de dictado, y el grado de desarrollo institucional.