5. Diagnosis.

Antes de abordar los procesos para la diagnosis y localización de averías, sería conveniente tratar algunos conocimientos que nos van a ser útiles a la hora de comprender el por qué de las operaciones de diagnosis que se van a describir.

Los vehículos de hoy en día disponen de muchas UCEs (Motor, ABS, Airbag, Clima, etc.), que intercambian información entre sí a través de un BUS de datos, ya pueda ser este BUS del tipo CAN, LIN, VAN, etc. En todo caso, esta red consiste en un par de cables trenzados que van de una UCE a otra. Estos cables van trenzados para evitar interferencias en las comunicaciones.

Se podría decir que un BUS es “una línea de teléfono” por donde todas las UCEs “hablan y escuchan” por el mismo par de cables. Para poder entenderse entre ellas, es necesario que mientras una UCE “habla” TODAS LAS DEMÁS “escuchan”. De manera, que dos UCEs no pueden hablar al mismo tiempo: sólo habla una UCE y las demás escuchan.


La información que viaja a través de esos cables, es una señal digital. O sea, una señal formada por 0 y 1 lógicos. Estos valores corresponden a dos valores de tensión (por ejemplo: 0 = 0v y 1 = 5v), y pueden diferir de un  vehículo a otro.




Los dos cables por donde se transmite la información se denominan CAN-L (CAN Low = canal bajo) y CAN-H (CAN High = canal alto), de manera que la señal en el canal CAN L es justo la contraria a la del canal CAN H. Cada UCE dispone de un COMPARADOR en su interior que detecta si un bit del CAN L es igual al del CAN H. Si así fuera, se trata de un error, y esa información no es tenida en cuenta hasta la próxima transmisión.



Hay un espacio en la señal, denominado “silencio”, en el que no hay ninguna UCE “hablando”. La diferencia entre la señal de lo dos canales, es que en el canal CAN-L la señal es 0 (cuando hay silencio), y en el canal CAN-H es un 1.