(Autora: Lic. Giselle Tufaro, psicóloga, afectada por SED)
CONCEPTOS QUE PUEDEN CONFUNDIR, POR LO QUE REMARCO LA IMPORTANCIA DE REALIZAR UN PROFUNDO DIAGNOSTICO DIFERENCIAL DESDE LA CLINICA MEDICA COMO TAMBIEN DESEDE LA PSICOLOGIA CLINICA.
En mi experiencia clínica tratando a pacientes con enfermedades crónicas es cotidiano esta mezcla de sentires y padeceres; los cuales hay que tener una escucha muy atenta para poder diferenciar y para luego así, poder ayudar de manera dinámica a una reestructuración cognitiva exitosa.
Aquí en este articulo realizo una breve explicación de lo q comúnmente llamamos hipocondría y de la codependencia, la cual es mas comun en familiares de SED.
HIPOCONDRIA
"Ya sabéis, corazón mío, si es verdad o no que estoy enfermo."
Jean Poquelin (Moliére)
Hipo, debajo; kondrio, costilla. Para los antiguos, el hipocondrio (zona situada debajo de las costillas) era considerado núcleo de la vida y origen de enfermedades. Griegos y romanos ya afirmaban que algunas personas con especiales estados de ánimo -los hipocondríacos- fijaban demasiado la atención en su estado de salud y en la posibilidad de estar padeciendo males que se creían originados en esa zona del cuerpo.
"Tendencia patológica a hipervalorar los signos de enfermedad que padece uno mismo"; "depresión morbosa del ánimo acompañada generalmente de melancolía"; "síndrome caracterizado por preocupación exagerada y sin fundamento sobre el estado de salud y exageración de los sufrimientos, reales o imaginarios"; "especie de enfermedad, ordinariamente de larga duración, en la cual se observa una susceptibilidad moral excesiva, dolores en el abdomen, alteraciones en la digestión y una especie de ansiedad o inquietud, a pesar de todas las apariencias de salud completa".
Signos de alarma: los hipocondríacos hablan todo el tiempo de su salud. Se quejan por no poder hacer actividades cotidianas debido a males que para otros son menores. Algunos visitan muy frecuentemente al médico sin indicación precisa.
Qué hacer: recomiendan no sobreprotegerlos ni consentirlos. En vez de eso hay que ayudarlos a que inicien un tratamiento psicológico.
CODEPENDENCIA
Un grave problema que deviene de estar obsesivamente involucrado en los problemas de "otras personas".
Estas personas con quienes el codependiente se relaciona de manera adictiva, pueden ser personas con dependencias adictivas, con enfermedades crónicas de carácter orgánico o trastornos crónicos de tipo psicológico-emocional.
Los codependientes se caracterizan por estar tan preocupados y absortos en tratar de rescatar, proteger o curar a otro, que en el proceso encaminan sus propias vidas hacia el caos. La conducta codependiente se caracteriza por tener un efecto contraproducente lesionado tanto al "ayudador" como al ayudado. (Washton y Boundy -21-).
La expresión sintomática del codependiente se caracteriza por la necesidad de tener el control sobre el otro, por una baja autoestima, por un autoconcepto negativo, por la dificultad para poner límites, por la represión de sus emociones, por hacer propios los problemas del otro, por la negación del problema, por ideas obsesivas y conductas compulsivas, por el miedo a ser abandonado, a la soledad o al rechazo, por su extremismo (o son hiperresponsables o demasiado irresponsables). Además se siente víctima porque sacrifica su propia felicidad, tiene dificultad para la diversión y se juzga sin misericordia.
Pero la sintomatología caracterizada por estar focalizado en otro de manera obsesiva y controladora ; caso muy especial en familiares de pacientes SED, tiene su contrapartida, la pérdida del cuidado y la preocupación por uno mismo. Es decir nos volvemos codependientes cuando evitamos ponernos en contacto con nuestros propios problemas emocionales, y no asumimos la responsabilidad por el cuidado de nosotros mismos y de nuestro bienestar, volcando la atención sobre las necesidades de nuestros hijos que padecen SED o algun allegado con el cual estamos afectivamente involucrados.
Los codependientes suelen estar tan preocupados por los otros, que llegan a negar su verdadero sí mismo y no consiguen saber quiénes son en realidad. Participan activamente en organizaciones y grupos de ayuda de una enfermedad que NO padecen; trasladando su propia confusion al grupo u organización, provocando conflictos interpersonales y llevando inequívocamente a que el sujeto caiga nuevamente en un estado de tristeza, soledad; hasta que encuentra una nueva forma de expresar “la dolencia del otro significativo” en un lugar donde comienza el circulo patologico de descarga-conflicto-confusion-malestar. Pareciera que existe en estos sujetos una necesidad de “sufrir de alguna manera” por tal vez no perdonarse el no padecer ellos mismos, lo que un ser querido sufre.
Comúnmente trae como consecuencia una "familia disfuncional"; o viceversa, esta codependencia de un miembro genera la disfuncionalidad general.
Estas familias se caracterizan fundamentalmente por carecer de capacidad para brindar los recursos necesarios para enfrentar las crisis, las dificultades y los procesos de la vida. Algunas veces uno de los miembros del grupo familiar es un adicto, o bien se trata simplemente de personas con serios trastornos emocionales o problemas orgánicos crónicos. Otras veces los personajes paternos simplemente están ausentes. Por todos estos diferentes motivos estas figuras no consiguen aportar el apoyo emocional necesario para el desarrollo del niño y no le provéen de modelos sanamente adaptativos. Por lo que la enfermedad es “adquirida” (para decirlo de alguna manera) por contagio.
Lic. Giselle Tufaro