Hiperlaxitud Ligamentaria y Síndrome de Fatiga Crónica (SFC)

(Traducción del artículo: “Joint Hypermobility and CFS”. Autor: A. Pocinki (*). Publicado on-line en Research1st (**) el 31/10/11. Traducido por Alejandra Guasp, Red Ehlers-Danlos Argentina, 16/01/12. El artículo original -en inglés- puede leerse siguiendo este enlace: http://www.research1st.com/2011/10/31/joint-hypermobility-and-cfs/).


(*) El Dr. Alan Pocinki es médico clínico y profesor asociado del George Washington University Hospital. Sus intereses especiales incluyen el SFC y las enfermedades relacionadas como el Síndrome de Hiperlaxitud y la Disautonomia.(**) Research1st es un proyecto de la Asociación Estadounidense de Fatiga Crónica, la mayor asociación dedicada a que el SFC sea comprendido, diagnosticado, curable y prevenible.

La laxitud ligamentaria, o hipermovilidad, es una característica común en el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC).

Peter Rowe y sus colegas en el Hospital Johns Hopkins registraron la primera asociación del SFC con la intolerancia ortostática y la hiperlaxitud ligamentaria en 1999 [1], y desde entonces, yo no he visto ni un solo paciente con SFC que no sea hiperlaxo; ni uno.

La mayoría de los pacientes hiperlaxos no parecen enfermos, y por eso, sus amigos, sus compañeros de trabajo e incluso los médicos pueden ser poco comprensivos con ellos. Es más; ellos pierden años buscando infructuosamente la causa de su dolor crónico y de otros síntomas, porque muchos médicos no están familiarizados con el Síndrome de Hiperlaxitud y su complejo conjunto de síntomas. ¿Les suena familiar?

Para medir el grado de hiperlaxitud de las personas se usa la Escala de Beighton. Se asigna un punto para la capacidad de realizar cada uno de los siguientes movimientos:

  • Doblar el dedo meñique hacia atrás más de 90º (1 punto por cada dedo)
  • Doblar el pulgar hasta tocar el antebrazo (1 punto por cada lado)
  • Hiperextender los codos y las rodillas, esto es, que sobrepasen una línea recta (1 punto por cada articulación y por cada lado) y
  • Colocar las palmas de las manos en el piso sin doblar las rodillas (1 punto).

El Síndrome de Hiperlaxitud Ligamentaria (SHL) se define principalmente (nota de la Red EDA: aunque NO exclusivamente) por la presencia de articulaciones laxas (un puntaje en la Escala de Beighton de 4 o más) dolorosas. Los tejidos blandos (músculos y tendones) alrededor de las articulaciones laxas están en tensión constante, tratando de estabilizar las articulaciones, e inherentemente débiles y laxos, son propensos a rupturas y espasmos, dando como resultado dolor y rigidez alrededor de las articulaciones. Muchos de esos sitios dolorosos corresponden a los puntos sensibles de la fibromialgia, y de hecho, se sabe que la hiperlaxitud ligamentaria predispone al desarrollo de fibromialgia.

La asociación del SFC con el SHL no es sorprendente, si uno considera las características típicas del Síndrome de Hiperlaxitud Ligamentaria (ahora considerado idéntico al Síndrome de Ehlers-Danlos tipo Hiperlaxitud o SED HL): fatiga; dolor muscular y articular; sueño no reparador, y disfunción del sistema nervioso autónomo, incluyendo intolerancia ortostática y malestar luego de esfuerzos físicos.

Al igual que los pacientes con SFC, los pacientes hiperlaxos están predispuestos a más de media docena de dolores de cabeza diferentes.

Como ocurre en el comienzo repentino de muchos casos de SFC, muchos pacientes hiperlaxos toleran sus síntomas hasta que un episodio de estrés agudo les provoca un deterioro funcional. En el SFC, el estrés agudo a menudo es una infección viral, y de allí la asociación de los dolores de garganta y las inflamaciones de glándulas con algunos casos de SFC.

El deterioro cognitivo en los pacientes hiperlaxos es probablemente el resultado de años de dolor crónico, mala calidad del sueño y/o mala circulación, como ocurre en los pacientes con SFC.

Los pacientes con SFC a menudo tienen otros síntomas, como las manos y los pies fríos, facilidad para los moretones y migrañas, que son típicas del Síndrome de Hiperlaxitud.

En los últimos años, he encontrado que los estudios del sueño en pacientes con SFC y con SED son indistinguibles, y ambos están caracterizados por un aumento de las interrupciones en el sueño, con una reducción en la cantidad de sueño profundo.

La evaluación del sistema nervioso autónomo muestra patrones casi idénticos de disfunción en pacientes con SFC y pacientes con SED tipo Hiperlaxitud.

Un programa de tratamiento básico para reestablecer el balance autonómico en ambos grupos de pacientes es:

  • Dormir mejor – reduciendo las interrupciones del sueño y aumentando el sueño profundo
  • Controlar el dolor realmente, de manera adecuada; esto incluye hacer ejercicios apropiados
  • Fisioterapia
  • Sal y fluidos adecuados
  • Minimizar el estrés emocional, y
  • Conservar la energía, descansar cuando sea necesario y no “forzar” la fatiga

Pienso que el argumento más convincente de todos a favor de que el SFC, en la mayoría de los pacientes, es una disautonomia asociada con la hiperlaxitud es que, a pesar de las pocas publicaciones sobre las tasas de recuperación, este abordaje de tratamiento hace que la mayoría de mis pacientes con SFC tengan alguna mejora!

Referencias

[1] Rowe PC, Barron DF, Calkins H, Maumenee IH, Tong PY, Geraghty MT. Orthostatic intolerance and CFS associated with Ehlers-Danlos Syndrome. Journal of Pediatrics. Oct. 1999; 135(4):494-9. Link al abstract (en inglés): http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10518084.