¿Es adecuado el método Pilates para una persona con Síndrome de Ehlers-Danlos?

(Extracto de la charla "Pilates: What Can It Offer to the EDS Patient?", dictada por Crystal Seamon, doctora en Fisioterapia, en la Conferencia de la Fund. Nac. de SED de EEUU del año 2012. Resumen en castellano: Alejandra Guasp, Red EDA, 15/02/2013)

¿Qué personas deberían practicar Pilates? 

La respuesta es que depende. Depende del tipo de Pilates, del nivel de dificultad, de la pericia del instructor, y de cuáles sean los objetivos generales que se pretenden con su práctica. 

Específicamente en personas con SED, Pilates puede ser muy bueno, pero al mismo tiempo, en las manos equivocadas, puede ser muy malo. Entonces, debe tenerse en cuenta cuáles son los principios y beneficios de Pilates, cuál es el objetivo central, cómo se pueden hacer modificaciones simples, y cómo debe buscarse un instructor
También debe tenerse en cuenta que cada persona comienza Pilates en diferentes puntos y tiene diferentes áreas fuertes y débiles, y esto es especialmente válido en el SED. Como sabemos, algunas cosas simples pueden dejarnos con dolor severo durante varios días. Es importante entender que aunque Pilates puede ser un gran ejercicio para las personas con SED, puede haber algunos escollos en el camino, tal y como sucede con cualquier otra actividad, a medida que entendemos las capacidades y los límites de nuestros cuerpos.

Pilates en colchoneta es la forma más conocida y accesible de Pilates, porque es relativamente accesible económicamente (y obviamente gratis si se practica sin instructor), requiere de un equipamiento mínimo, y puede realizarse en cualquier parte. Todo lo que se necesita es una colchoneta. Pero este tipo de práctica puede ser más difícil para el cuerpo, ya que no se tiene la resistencia de un equipo que guíe el cuerpo y le de una devolución para realizar correctamente los patrones de movimiento.

Pilates Reformer, que utiliza máquinas de ejercicio, permite evitar o minimizar el estrés en el cuello y la espalda, pero es muchísimo más caro, sobre todo si se trata de clases particulares. Las clases grupales son más económicas, pero necesitan de una gran comprensión sobre los límites del cuerpo y el conocimiento para modificar las clases si es necesario, pero pueden brindar un mejor feedback o correcciones.

Pilates se ha vuelto muy popular, porque puede ser un tipo de ejercicio no aeróbico suave, que alarga y fortalece los músculos, mejora la postura, y muy importante, no ejerce estrés sobre las articulaciones.
De manera similar a lo que ocurre en el Tai Chi y el Yoga, se centra en la conexión cuerpo-mente, que enfatiza el balance del cuerpo mediante un fortalecimiento central y una mejora de la conciencia corporal. 
Los ejercicios pueden ajustarse o modificarse agregando más o menos resistencia mediante el propio peso del cuerpo, o agregando resortes, pesos o bandas elásticas. 

Algo que debe tenerse en cuenta de Pilates es que fue diseñado originalmente para personas sanas y con buen estado físico. Hay varios ejercicios que son extremadamente avanzados y que requieren no solo de un buen control de los músculos, sino también una buena conciencia y propiocepción del cuerpo en el espacio; algo que para una persona con SED puede ser extremadamente difícil al principio, y esos ejercicios pueden ser peligrosos de realizar.

Como fisioterapeuta, puedo decir que algunos ejercicios que no parecen ser buenos para nuestros cuerpos son:

  • Mecedora con las piernas abiertas (Rocker with open legs)
  • Tirar del cuello (The neck pull
  • Enrollamiento hacia atrás (The roll over
  • La navaja (The jack knife
  • El sacacorchos (The cork-screw
  • El equilibrio (The control balance
  • El boomerang 
  • El balanceo (The rocking
  • La bicicleta 

En todos estos ejercicios hay una presión importante y una carga sobre el cuello, así como en muchas de estas posiciones se ejerce tensión sobre el sistema nervioso, lo que puede ser muy dañino para nuestros nervios.

Como afectados por SED, debemos entonces buscar ejercicios de Pilates modificados o terapéuticos, lo que significa que deben modificarse los ejercicios originales para que sean más seguros, más fácilmente realizables y más acordes con la forma en que se supone funcionan nuestros cuerpos. 
Esto puede lograrse diseñando un programa con un fisioterapeuta o trabajando en forma privada con un instructor de Pilates con buenos conocimientos, que pueda adaptar la rutina de ejercicios a las fortalezas y debilidades específicas de cada persona. 
Al comenzar un nuevo ejercicio, la modificación es la clave del éxito.

Las modificaciones deberían hacerse siempre para mantener la alineación y participación muscular adecuadas; por ejemplo, disminuyendo el movimiento o la resistencia, y realizando menos repeticiones hasta que mejoran la resistencia y el control. También debe evitarse el estiramiento en el extremo del rango de movimiento. Estirarse hasta alcanzar el máximo rango de movimiento puede sentirse bien en el momento, pero a largo plazo es necesario encontrar un sentido de conexión, de sostén interno y de estructura en el cuerpo. 

Ejemplos de modificaciones:

  • Si tenés dolor de cuello… evitá las posturas en “C” o elevar tu cabeza haciendo abdominales.
  • ¡Tus brazos y piernas son pesados! Cruzá tus brazos sobre el pecho. Mantené las piernas apoyadas sobre el suelo, y evitá bajarlas hacia el piso desde una posición elevada
  • Doblá tus rodillas o colocá un apoyo debajo de la cadera para evitar la tensión en los músculos isquiotibiales, la tensión en los nervios o el dolor de espalda 
  • Al apoyarte sobre las manos, colocá un trozo de goma espuma, un rollo de toalla o el borde enrollado de la colchoneta debajo de las muñecas. Recargá el peso sobre los codos 

Beneficios de Pilates para las personas con SED

Con la práctica regular de Pilates, podés esperar:

  • El aumento de la eficiencia y efectividad del ejercicio 
  • Desarrollar un núcleo fuerte 
  • Ganar estabilidad y flexibilidad controlada 
  • Lograr un cuerpo balanceado y evitar lesiones 
  • Desarrollar conciencia sobre tu cuerpo y transferirla a tu movimiento funcional diario 
  • Reducir el estrés, aliviar la tensión y aumentar la energía 
  • Restablecer el alineamiento postural 
Recordá que se trata de un tipo de ejercicio de bajo impacto, pero también es EXIGENTE. Es un repertorio amplio de ejercicios que puede modificarse para ajustarse a las necesidades de diferentes personas.

Uno de los objetivos de Pilates es desarrollar un "centro de energía" fuerte.

¿Qué es el "centro de energía"?

Los músculos locales son esenciales para brindar soporte continuo en todos nuestros movimientos. El rol primario de estos músculos es brindar estabilidad. Estos músculos son el “corazón” o el “punto neurálgico” de tu centro de energía.
El centro de energía está formado por dos sistemas – los músculos pequeños locales y los músculos grandes globales. 

Los músculos locales están compuestos por el diafragma (que resalta la importancia de las técnicas correctas de respiración con ejercicio o actividades de esfuerzo), los abdominales transversos, los multífidos y los músculos del piso pélvico.

Juntos, estos 4 grupos de músculos trabajan para crear un mecanismo de cilindro o corset alrededor de la columna. Su rol principal es brindar estabilidad y soporte para los movimientos de nuestro cuerpo a lo largo del día.

En la mayoría de las personas que tienen dolor o hiperlaxitud en la columna, estos músculos suelen estar débiles o ser disfuncionales.

En contraste, los músculos rectos abdominales, el glúteo mayor, el erector de la columna, los latísimos y los oblicuos abdominales son nuestros músculos globales o productores de potencia.

Con mucha frecuencia vemos que las personas con dolor de espalda tienden a sobreactivar estos músculos – lo que puede producir mucha compresión en la columna- provocando eventualmente más dolor y compensaciones.

Pilates nos enseña a aumentar la activación de nuestro sistema local y utiliza nuestro sistema global solo cuando es necesario – para generar fuerza o potencia en actividades vigorosas – no durante el descanso o las actividades de bajo nivel.

Antes de que comiences, es importante que entiendas los principios de Pilates para maximizar los resultados.
Los 6 principios de Pilates son esenciales para un trabajo seguro y eficiente. El énfasis está puesto en la calidad por sobre la cantidad: 
  • Concentración: conciencia del cuerpo durante el ejercicio 
  • Centralización: fortalecimiento del “centro de energía” 
  • Control: utilizando el control muscular total 
  • Respiración: los ejercicios están coordinados con la respiración 
  • Precisión: cada movimiento tiene un propósito 
  • Movimiento fluido: los movimientos son suaves y gráciles 
Estos principios nos enseñan la habilidad de concentrarnos y estar conscientes de cómo nuestro cuerpo se está moviendo con precisión, para que podamos usar nuestros músculos lo más eficientemente posible, para aprender cómo centrar o activar nuestros abdominales o nuestro “núcleo” mientras movemos nuestros brazos o piernas, para tener control sobre cómo movemos nuestro cuerpo, y por sobre todo esto, para corregir nuestros patrones de respiración.
Y si podemos reunir todo esto, obtendremos un flujo de movimientos grácil y suave. 

Qué buscar en un instructor de Pilates:

  • Que entienda sobre hiperlaxitud y pueda adaptar los ejercicios en forma acorde 
  • Que tenga una buena capacitación en Pilates, y que esté certificado 
  • Preferentemente, que tenga experiencia en enseñanza de otras técnicas relacionadas con el movimiento (por ejemplo, en fisioterapia) 
  • Que sea capaz de manejarse con tus necesidades especiales (por ejemplo, lesiones) 

Algunos consejos:

  • Si practicás Pilates en colchoneta, asegurate de que sea lo suficientemente densa como para proteger tu columna 
  • Podés usar ropa ajustada, para permitir que tanto vos como tu instructor puedan observar tu postura y alineación 
  • Realizado en forma correcta, deberías comenzar a notar beneficios luego de 4 a 6 semanas 
  • Siempre practicá Pilates con cuidado: tené conciencia de tus vulnerabilidades y tomá tiempo para elegir tu instructor 

¡¡Recordá que Pilates no debería producirte dolor!!