Los números 2 , 6, 10 y 14 parecían gobernar las propiedades de los elementos. La vieja idea de Pitágoras de que los números enteros son la base de la naturaleza vuelve otra vez. Los números 2, 6, 10 y 14, o bien jugando con ellos 2, 8, 18 y 32 están en la base de los elementos químicos, en las reacciones en todo el mundo que nos rodea. Pero podemos ver que 2, 8, 18 y 32 son exactamente los números que se obtienen al multiplicar por dos los primeros cuadrados es decir 2.n2
Por otra parte, había algunas preguntas sin respuesta.
¿Por qué aparecía esa periodicidad de las propiedades?, ¿por qué cada 8 átomos exactamente se repetían las propiedades y no cada 7 o cada 10 átomos? ¿por qué tenían algunos elementos diferentes valencias?
Aunque la tabla periódica del químico ruso (tomando la masa atómica y la repetición de las propiedades como criterio de ordenación) supuso un importante paso adelante para la Química, los científicos no dejaban de señalar algunas cuestiones que quedaban sin resolver.
En primer lugar había algunos elementos cuya situación en la tabla había que forzar para seguir cumpliendo con el requisito de la repetición de las propiedades. Por ejemplo el argón tiene mas masa que el potasio y sin embargo está situado antes ya que tiene las propiedades de los gases nobles. Se puede decir que es un solo caso entre 80 aciertos pero nos deja profundamente insatisfechos.
Felix Hoffman trabajaba para la industria Bayer situada en la ciudad de Leverkusen. Nunca podrías imaginar la relación que existe entre el Bayer Leverkusen de la Champions con los estudios de los químicos del siglo XIX.
En 1897 Félix Hoffmann químico y farmaceútico alemán descubrió en 1897 el acido acetilsalicílico, un producto mágico del que se siguen descubriendo aplicaciones hoy en día.
Mientras tanto los químicos seguían realizando proezas en los laboratorios.
Mendeleiev mismo estaba convencido de poder encontrar la causa oculta de todo esto. Una especie de ley fundamental de la química. Pero tenía un grave problema no estaba muy convencido de la existencia real de los átomos y para encontrar la respuesta debemos bucear en su interior, en como son por dentro. Era una tarea reservada para el siglo XX.