Escrito por Deborah Goldsmith
Escrito por Deborah Goldsmith
Concepto original y partes de capitulo 1 por Steve Pardue. Traducción por Juan Castellón
Esta historia usa una mezcla de términos Españoles y Japoneses para dirigirse a otros.
El sol brillaba sobre el panda que descansaba al lado del estanque, mientras que usaba un rotulo de madera como abanico. Saotome Genma, maestro de la escuela Saotome de Artes Marciales Estilo Libre, estaba entristecido. Estaba demasiado caliente para quedarse afuera como panda, pero era demasiado peligroso el quedarse adentro ahorita. Genma se puso de pie, y lentamente entro al agua fresca del estanque. Se sentó en medio del estanque y masticaba un palo de bambú.
En el patio el podía ver la razón por su exilio de la casa. Soun estaba sentado a la mesa y hablando con la mujer que estaba delante de el. La mujer pasaba los treinta-cinco años de edad, pera se miraba mucho mas joven. Su cabello de cobre estaba atado apretadamente en un moño, y tenia puesto un kimono elegante, decorado con flores.
Genma suspiro. Aun después de doce largos años, la cara de Nodoka todavía espantaba sus sueños–y sus pesadillas. Ahora, el tener que ver a su esposa desde un escondite le rompía el alma. Claro, seria peor si Nodoka actualmente lo descubriera a el y a su hijo. Estaba contento de que Ranma todavía estaba en la escuela cuando Nodoka llego a la puerta. Tendría que irse en un largo viaje de entrenamiento mañana.
Kasumi entro a la sala y dejo una charola pequeña de dulces sobre la mesa. Nodoka bajo la cara al preguntar le algo a Soun. Genma no podía oír la conversación, pero vio que Soun lentamente sacudió la cabeza. Nodoka bajo las manos al paquete envuelto que estaba a sus pies y lo abraso a su regazo y bajo la cara hacia su pecho. Genma estaba tan ocupado mirando a su esposa que no vio que Soun le fijaba una mirada feroz.
De repente, de la calle afuera, Genma oyó los golpes de pies y el relajo de insultos y gritos que solían seguir a Ranma. Que sea varón, que sea varón, que sea varón, canto mentalmente. Que los cielos lo ayudasen si Nodoka viera a Ranma en forma de chica.
De repente Ranma entro sobre el muro, su trenza aleteando mientras que ella volaba por el aire. Al aterrizar volteo su cuerpo velozmente, su pie derecho cortando el aire para alcanzar a Kuno mientras este aparecía sobre el muro su cuerpo estirado en medio abrazo. Golpeado por la patada de Ranma, Kuno fue lanzado hacía el cielo, inconciente.
Resoplando por causa del vuelo del kendoista, Ranma volvió hacía la casa, ignorando el panda en el estanque. Levanto su camisa y la exprimió, tratando de sacar aunque sea un poco del agua que la había remojado. Murmurando, entro al patio y fue hacía las escaleras.
“¿Ranko?”
Ranma siguió por las escaleras, ignorando a la extraña quien hablaba con Soun. La mujer se paro y llego a la puerta de la sala, y miro mientras que Ranma subía las escaleras.
“¿Ranko?” Pregunto de nuevo, su voz temblaba.
Ranma se detuvó y miro abajo hacía la mujer. Estaba a la base de las escaleras, mirando arriba a Ranma con un esperanza frustrada en sus ojos. Ranma transfirió su peso incómodamente, se puso inquieta bajo la mirada intensa de esta mujer. Detrás de la extraña, Ranma pudo ver a su padre entrar con rótulos que le decían que no hablara con esta mujer loca.
Ignorando a su padre, Ranma hablo. “Lo siento señora. Mi nombre no es Ranko. Es Ranma."
La mujer miro a Ranma cuidadosamente antes de hablar. “¿Eres la hija de Saotome Genma?”
Ranma movió su peso de nuevo. No le gustaba mentir, pero quizá seria mas fácil decir que si en vez de tratar de explicar la maldición. “Pues, si, el es mi padre.” Ranma respondió con cautela.
De repente la mujer subió las escaleras y tomo a Ranma en sus brazos, apretándola y llorando suavemente. Ranma, a su sorpresa sintió que tal contacto era reconfortante. Sin saber que hacer, Ranma mantuvo sus brazos tiesamente a sus lados y trato de jalarse de la mujer. “¿La conozco? ¿Papá no prometio que me casaría con su …, su, su, hijo o algo, verdad?”
La mujer miro abajo a Ranma y le acaricio el cachete, deteniendo le la barbilla. “¿No me recuerdas?”
Ranma sacudió la cabeza, la mujer se miraba dolida por su respuesta. Miro profundamente a los ojos de Ranma, y cobro animo antes de hablar. “Soy Saotome Nodoka, Ranko. Soy tu madre.”
Ranma miro profundamente a la mujer mientras que su mente batallaba para absorber todo. “¿Ma-ma-madre?”
Nodoka cabeceo y abrazo a Ranma de nuevo. Ranma, aun un poco inquietada con el contacto cercano, no pudo aguantar el responder al abrazo. Las lagrimas corrían por los cachetes de Ranma al abrazar a su madre. “Mamá,” suspiro. Se sintió movida; como si algo que le faltaba había sido restaurado a su lugar. Ranma vio a su padre salir de la casa con su mochila en la mano, pero estaba muy emocionada al encontrar a su madre para reaccionar.
Nodoka detuvo la cara de su joven y le beso la frente antes de jalarla de nuevo para otro abrazo. “Al fin, después de doce largos años, al fin te encuentro hija.”
Nodoka peino el cabello de Ranma con sus dedos, una sonrisa contentada en su cara.
Las palabras de Nodoka al fin hundieron al cerebro de Ranma.
“¿Hi-hija? ¿Que no quiso decir hijo?”
Nodoka miro curiosamente a la pelirroja delante de ella.
“Ranko, eres mi única prole. Claro que dije ‘hija.’"
La cara de Ranma mostró una expresión de pánico. “¡Pero… pero yo soy hombre!”
“Ranko, eso no es gracioso ni tampoco una manera para que hable una hija mía.”
“¡Pero soy hombre! ¡Soy su hijo, no su hija.”
Nodoka fijo la mirada a la joven delante de ella. Kami-sama…no esta bromeando. “Genma,” suspiro “¿que has hecho?”
Ranma se jaló de la asida relajada de Nodoka y tropezó al bajar las escaleras, “¡Papá! ¡Papá!” Grito al correr hacía la puerta. Nodoka la siguió lentamente, tratando de sacarle sentido a las palabras raras de Ranko. Oyó una voz llamar un saludo brevemente seguido con un choque. Volteando la esquina hacía el genkan, vio a su hija tirada boca abajo en el piso con una muchacha de la misma edad de pie sobre ella. La muchacha tenia la mano a la cabeza y con una mueca en la cara.
“¡Ranma, que bobo! ¡Mira por donde vas!”
En el piso Ranma se movió y batallaba para ponerse de pie. La pelirroja tambaleo un poco antes de salir.
“¡Ranma! ¿A donde vas? ¿Ni siquiera te vas a disculpar de mi?”
Nodoka quien había caminado hacía las dos jóvenes cuando Ranma salió corriendo, suavemente puso su mano en el hombro de la muchacha nueva. La joven volteo, sus ojos encontrando los de Nodoka. “¿Akane-chan?”
Akane se sintió la cabeza, preguntándose si el nudo iba a ser muy grande. ¡Justo como Ranma, atropellarla en la puerta y luego dejarla para enfrentarse con una extraña de la cual quizá estaba huyendo! Sacudió su cabeza para aclararse un poco. “Si, ¿señora?”
Nodoka buscaba en los ojos de Akane una señal que le decía que la reconocía; no lo había. El sonido de pasos detrás de ella la hizo voltear. Soun estaba ahí de pie, Kasumi detrás de el. Comenzó a hablar, pero aparentemente no encontraba las palabras adecuadas. Se sacio con el poder detener las lagrimas con éxito. Kasumi paso adelante y tomo a Nodoka y a Akane de los brazos. “¿Por que no nos sentamos con una taza de te? Estoy segura que Ranma regresara pronto.”
Nodoka cabeceo, confundida, y permitió que la llevaran de nuevo a la sala.
Capitulo 1, Parte 2