Rutina y Estilo de Vida ayurveda

Rutina y estilo de vida ayurveda

 

“no hay mayor felicidad que el contento”. Axioma védico

 

En ayurveda, el principio fundamental es la prevención de la enfermedad. Ayurveda es bienestar. A mayor incorporación de rutinas saludables, mayor bienestar. Rutina es disciplina. Se trata de una adquisición de bienes de salud. Hay que desterrar la idea de que uno se está atando a reglas tediosas cuando se habla de rutina. Por el contrario, la experiencia enseña que quien se somete a esta rutina, goza de más libertad. Las 24 horas del día pueden dividirse así:

6 horas para dormir

6 horas para trabajar

6 horas para asuntos personales y sociales

6 horas para el crecimiento espiritual.

Revise como administra su tiempo y si está conforme con su distribución. Es posible que ud. esté robando horas de un rubro en detrimento de otro.

 

Un viejo dicho español dice con respecto al sueño:” 5 horas bastan, 6 sobran, 7 pudren”. Hoy la gente consulta por cansancio como síntoma de primer orden, en la era de la tecnología del robot, de las máquinas que hace todo nuestro trabajo pesado. ¿Estamos aprovechando bien esa tecnología? Es muy importante respetar los ritmos biológicos del organismo. No es lo mismo dormir 7 horas de 0 a 7 a.m. que hacerlo desde las 10 p.m. a las 5 de la mañana. En el segundo caso, el individuo se levanta mucho mejor y rinde más. Existen ritmos circadianos y nictemerales que cuando son respetados se acoplan a nuestro sueño, nuestra digestión, etc. y contribuyen a ahorrar energía. El ayurveda enseña precisamente a adquirir ese conocimiento para nuestro bienestar físico, mental y espiritual.

 

Las energías pueden agruparse así:

  1. tiempo
  2. energía física
  3. dinero
  4. alimentos

 

Una  correcta distribución de estos 4 grupos hará que nuestra vida sea llevadera y las metas de la vida sean alcanzadas sin sacrificios desmedidos. La rutina ayurveda está diseñada para esto.

 

La filosofía y la espiritualidad de la cultura India, llamada sanātana dharma, enseña que el hombre común se fija 4 metas en la vida, llamadas puruṣartha, a saber:

 

  1. artha, riqueza
  2. kama, la satisfacción de nuestros deseos
  3. dharma , obrar rectamente
  4. mokṣa, la liberación o salvación después de la muerte.

 

Ordenando nuestras energías persiguiendo estas metas, es fácil conseguirlas si advertimos que estas metas pueden formar pares éticos de esta forma:

 

  • riqueza para la rectitud
  • deseo para la liberación

 

La riqueza al servicio de la rectitud es la necesidad imperiosa del mundo moderno, plagado de un egoísmo destructivo.

En cuanto a los deseos, siempre han enseñado los vedas que la limitación de los mismos allanan el camino a la salvación, que no es otra cosa que la esclavitud a que nos somete la mente cuando se guía por los sentidos en detrimento de los valores espirituales o humanos.

 

Los valores pueden agruparse así: amor, rectitud, paz, verdad, no violencia. Puede agregarse un sexto, el espíritu de sacrificio (yaga).

 

La rutina desarrolla la autoconfianza, el primer escalón para desarrollo espiritual pleno.

 

Rutina diaria básica.

 

 La paciencia es todo lo que se necesita. Axioma védico”

 

  • Despertar temprano, en lo posible antes del amanecer, “con el canto del gallo”
  • Lavarse dientes y lengua.
  • Hacer ejercicios respiratorios (pranayama)
  • Ejercicios de yoga ( al menos 2 veces a la semana) una rutina diaria sencilla de adquirir es el saludo al sol del yoga (surya namaskar)
  • Beber un vaso de agua en ayunas.
  • Desayunar cuando sienta hambre, de preferencia antes de las 8 a.m.
  • Comer en silencio. Conectarse con la conciencia cósmica o con uno mismo y disfrutar de la gracia  o suerte del alimento.
  • Comer lentamente. Mahatma Gandhi enseña:” bebe los sólidos, mastica los líquidos.
  • Higienizar las manos antes y después de comer.
  • Ayunar una vez a la semana
  • Dormir temprano, en lo posible antes de las 10 p.m.

 

 

Rutina sobre la digestión y la dieta

 

  • Una pizca de sal y de jengibre fresco rayado obran como aperitivo.
  • Una pizca de jengibre o comino mezclado con yogur natural facilita la digestión; también el gui con arroz.
  • Por la noche es bueno beber leche natural antes de acostarse, pues nutre y seda, facilitando el sueño. La cena debe ser frugal. El adagio “almuerza como rey, cena como mendigo “es muy válido en ayurveda.
  • Se debe consumir agua de acuerdo a la sed. Un exceso de agua puede fijar grasas y llevar a la obesidad.
  • Las bebidas heladas son perjudiciales. Las clásicas bebidas cola paralizan las papilas gustativas, lo que impide al organismo recibir información acerca de la cantidad de agua y azúcar que recibe el organismo. Producen un estado de deshidratación que incita a beber más bebida helada, generando desequilibrio digestivo. Además apagan el fuego digestivo (agni).
  • En toda comida deben estar presente los 6 sabores, cualquiera sea la doṣa de la persona.
  • Las especias son muy útiles como alimento o remedio, según el caso, pero se usan en pequeñas cantidades.
  • Quien está acostumbrado a comer sin especias y está equilibrado, puede prescindir de ellas o usarlas en caso de necesidad.
  • El ayurveda recomienda comidas cocinadas o elaboradas, pero se acepta y se coincide con el naturalismo acerca de las bondades de otros sistemas
  • Se recomienda el vegetarianismo, pero se acepta el carnivorismo. No prejuzgar ni juzgar. Las carnes están bien estudiadas en ayurveda. Hay que analizar la situación individual a la hora de elegir dieta. Hay persona que obligadamente deben comer carne. Un ejemplo muy clásico es el Dalai Lama, quien sufre de un trastorno metabólico severo que solo supera comiendo carne 2 veces por semana. El ser humano tiene un cuerpo físico preparado tanto para una dieta mixta u omnívora como una dieta vegetariana. Veo mucha gente que defiende a ultranza el vegetarianismo parada sobre zapatos de cuero de un apobre vaca sacrificada con seguridad para comerla. Debemos ser cuidados a la hora de criticar. Lo fundamental es no dañar a ningín ser, no matar en lo posible. Jesús dijo: lo importante es lo que sale de la boca, mñas que lo que entra”.
  • La siesta después de almorzar incrementa kapha. Es conveniente caminar después de comer. Los romanos decían: :”después de comer da mil pasos”.
  • Los ayunos son buenos, especialmente un ayuno semanal, principalmente líquido, pues hay que tener cuidado de no deshidratarse. No se aconsejan los ayunos prolongados. El ayuno semanal es la mejor prevención par evitar la acumulación de y toxinas ( ama)

 

Rutina sobre la higiene física

 

  • No reprimir las necesidades naturales de l cuerpo: defecacion, micción, bostezo, expulsión de flema, flatos, suspiros y eructos
  • No reprimir emociones, de manera análoga.
  • El sueño se induce por la noche frotando las plantas con aceite de sésamo (ajonjolí).
  • Se recomienda el baño diario.
  • La aplicación de aceite en el cuero cabelludo relaja y facilita el sueño.
  • Evitar dormir boca abajo. Si esta posición es necesaria para el sujeto, debe consultar al médico, pues puede haber un desequilibrio.
  • Debe cuidarse la vista. No leer en la cama. Hacer ejercicios de ojos. Mirar brevemente el sol a su salida, son buenas costumbres para mantener la vista sana.
  • El aliento y el sudor de olores desagradables son índices de acumulación de toxinas y deben corregirse de inmediato.
  • No es conveniente el uso de desodorantes, pues tapan los poros de la piel e impiden la salida de toxinas. Por razones sociales, se usan perfumes o esencias adecuadas al doṣa sobre la ropa.

 

Relaciones sexuales

 

  • No se aconsejan durante la regla
  • Beber leche caliente después de las mismas, con nueces indias, para recuperar ojas.
  • No es recomendable el sexo después de comer

 

Cuidado de la mente

 

  • Todo individuo debe confeccionar un programa de límite a los deseos.
  • El temor y la ansiedad deben ser eliminados, pues desequilibran vata, el doṣa fundamental.
  • La avaricia y el apego agravan kapha
  • La ira agravan a pitta. Ante un estado de ira, se recomienda, acostarse, beber agua pura y mantrear u orar.
  • La locuacidad excesiva agrava vata y quita energías.

 

 

 

 

Comments