GOLPEANDO DESDE EL OSTRACISMO
"Cuando más injusta ha sido la vida conmigo, el toreo ha sido mi salvación"
REPORTAJE FOTOGRÁFICO: SALVA LÓPEZ MEDINA
La bravura es una alquimia, una mezcla en la que el cariño y el amor entran de lleno. La tonalidad verde oscuro de los burladeros se funde con el blanco de las paredes. La plaza de tientas de Murube es una joya donde se preserva un encaste tan especial como arrinconado, circunstancia que vive en sus carnes este matador. Pepe Murube, libreta en mano, apunta las notas de dos becerras que han tenido excepcional clase, marca de la casa, y gran profundidad. Un grupo de aficionados franceses viene visitando la fértil ruta del toro y hoy han disfrutado del tremendo momento de un torero a punto de explotar. Daniel Crespo torea con media muleta y se pasa los animales cerquita, con un compás y una expresión de gran categoría. La mano izquierda, “la que abre los bancos” como dicen los mayores, es un muestrario de suavidad y profundidad. “Como se lo haga al padre...”, deja caer Luisito, su compañero de viaje, que no para de disfrutar del torero. La entrevista, ya cambiado el matador, se desarrolla en los salones de un cortijo que encierra romanticismo por cualquiera de sus rincones. Los tomos de las revistas "El Ruedo" se reparten por las estanterías y el torero mira alrededor como si estuviera insuflándose afición de forma continua.
Si tengo la sensación de que eres una persona tranquila, ¿me equivoco?
No, no te equivocas. Quizás sea así, tranquilo.
¿Y lo eres igual en todos los contextos?
No suelo ser muy alocado, quizás. En todos los aspectos de mi vida siempre soy una persona tranquila, que piensa bien las cosas y piensa antes de hablar.
¿Te consideras amigo de la verdad?
Sí, yo creo que también una de las cosas fundamentales en esta vida es la sinceridad. Y la sinceridad, sobre todo con uno mismo, pues lleva a la verdad.
¿Percibes que tu toreo tiene verdad?
Como concibo mi vida. La verdad al final se transmite en mi manera de torear. Y los grandes triunfos que han venido en mi carrera tienen de ella. Se podría decir que gracias a la verdad he conseguido llegar a la gente y que salgan de la plaza hablando de mí.
Cuando la gente que te ha visto pide sitio para ti, ¿por qué crees que es?
Pienso que tengo unas cualidades buenas para funcionar, la gente lo ha percibido y piensan que el sitio que me merezco todavía no me lo han dado.
Dijo Curro un día que la soledad no le cuesta nada y que no se pelea con ella. ¿Tú te peleas con la soledad?
Yo he trabajado mucho en entender el sentirse solo. Hay que ser amiga de ella, porque gracias a la soledad uno se conoce a sí mismo. El aspecto que uno se siente solo es cuando más se conoce y cuanto más se conozca uno, mejor van saliendo las cosas.
¿Consideras que te conoces a ti mismo?
Mi vida me ha llevado a muchos momentos de soledad, a muchos momentos de renunciar, de pensar. Y todo eso ha conllevado conocerme mucho para poder solventar todos esos momentos duros. Gracias a eso, yo pienso que me conozco bastante, no sé si del todo, porque al final esta vida es un continuo aprendizaje. Uno va evolucionando mucho.
"En los momentos duros he tenido que aparcar todo. Cuando te digo todo es todo. Encerrarme en mi casa solo y poner en una balanza lo que pienso que más me aportaba en ese momento. Incluso la vida"
¿Cuál es tu mayor alegría?
Sobre todo, ver a mi familia y a mis amigos felices con lo que hago. Cuando saben las cosas bien y veo a mi gente feliz es cuando más feliz estoy yo.
¿Tu mayor miedo?
Mi mayor miedo es defraudar a mi gente.
¿Y el fracaso?
No, el fracaso no me da miedo porque muchas veces yo creo que del fracaso se aprende. Muchas veces hace falta fracasar para volver a levantarte y mejorar. Al final es un aprendizaje.
Gracias a esta profesión eres más...
Más muchas cosas. Soy más maduro, soy más hombre, soy más amigo, soy mejor marido, soy mejor humano.
Cuando llega agosto, El Puerto es como ese faro que sigue alumbrando la temporada en el sur. Los sevillanos miramos hacia abajo y marchamos hacia allí. ¿Qué tiene la Plaza Real? Porque al fin y al cabo tiene algo diferente.
Yo siempre he dicho que la Plaza del Puerto tiene un ambiente, un aroma diferente. Llegas a la plaza y huele la sal, la salina, huele el levante, huele a la alegría, huele el buen ambiente. Al final yo creo que la frase que encabeza la puerta grande de la Plaza Real de Joselito “El Gallo” no se equivocó.
Es una pregunta que creo que es dura, pero me interesa saber por qué no has tirado la toalla aún.
He estado a punto. Por serte sincero he estado muchas veces a punto. Incluso se han dado momentos en los que ya no me sentía torero.
¿Qué se hace en ese momento?
Esos son los momentos de soledad que te he comentado antes. En los momentos duros he tenido que aparcar todo. Cuando te digo todo es todo. Encerrarme en mi casa solo y poner en una balanza lo que pienso que más me aportaba en ese momento. Incluso la vida. Y a partir de ese momento, ¿qué es lo que merece la pena? ¿Merece la pena seguir para adelante? ¿Merece la pena seguir por un camino o por otro? Al final me he dado cuenta de que en los momentos más duros, cuando más injusta ha sido la vida conmigo, el toreo ha sido mi salvación. Y cuando uno va a la plaza, coge el capote solo, encuentra ahí el camino de escape. Eso quiere decir que hay muchas cosas que decir para poder seguir adelante.
Los aficionados, para revivir tiempos gloriosos, miran al pasado. ¿Te duele ver cómo eran las cosas antes respecto ahora?
Yo creo que había antes más romanticismo en todos los aspectos. En el ámbito del apoderamiento, en el ámbito del empresario, en el ámbito del toreo. Había mucho más romanticismo, había mucha más verdad. Hoy está un poquito más desvirtuado todo, todos esos aspectos. Se ha convertido todo más en un negocio que verdaderamente lo que significa la fiesta del toro.
Esto, tal vez, cabría preguntárselo a tu apoderado, pero también cabe en tu contexto. ¿Estás cansado?
Te puede llegar a amargar. Incluso sí, también cansar, ¿no?
Tú dijiste que en otra entrevista que sentías que te jugaban la vida para nada.
Sí. Sí, porque hay momentos de la vida en que uno cree que ha hecho las cosas bien y luego no llega a la recompensa que espera. Entonces, en ese aspecto, pues siente que le tiran a la basura todo el trabajo que lleva hecho. Llego a pensar que esa ha sido quizás la cosa que más me ha costado a mí sobrellevar. Sentir que jugarte la vida no sirve para nada porque no tienes la recompensa cuando uno cree que se la merece.
Aficionados y profesionales concordamos en que es el momento del aperturismo. Hay una lista interminable de toreros buenos y jóvenes que están allí para dar el golpe y saltar a las grandes ferias.
Lo siento así pero también lo he sentido en otros momentos, en otros años. Hay ahora una revolución, llamémoslo así, pero yo también me acuerdo que antes de la pandemia también estábamos en un momento en que los jóvenes tienen muchas cosas que decir. Y desde esos años hacia aquí las cosas siguen igual. Tiene que haber un cambio en todos los aspectos. Y bueno, si conseguimos hacerlo los toreros jóvenes, pues bienvenido sea. Hay muchas maneras de cambiar esto.
¿Te cuesta hablar de las injusticias?
No, no me cuesta hablar. Hablándolo en otra entrevista dije que hablar muchas veces de las verdades te puede costar caro. Me acuerdo cuando no me pusieron en El Puerto el año pasado y tú me llamaste para entrevistarme. Ni siquiera te cogí el teléfono porque sabía que me ibas a preguntar por eso. No quería hablar en ese momento porque en caliente muchas veces creo que es peor. Puedo hablar tranquilo de la injusticia, la hablo con mi gente y demás, pero siempre sabiendo que no haya consecuencias más allá.
¿Cómo manejas la tensión del "sí o sí", del "responder o para casa"?
Uno intenta no pensar en ello. La verdad que sí, que es complicado. Cuando uno sabe que en una tarde o incluso con un toro deben de salir las cosas bien por fuerza, uno debe de abstraerse de todo. Ahí viene la preparación, la mentalización que hace que en esos momentos se hagan las cosas bien.
A Ortega y a Aguado los metemos en el arte, a Roca y a Perera en el poder. A Daniel Crespo...
Lo tendría que preguntar a ustedes.
Si te hablo de Sevilla...
Sevilla para mí es algo aún desconocido. Parece mentira que siendo de El Puerto... Cádiz y Sevilla son provincias hermanas. Como bien has dicho fuera de la entrevista, los sevillanos tiran para El Puerto en agosto y nosotros tiramos para allá en la Feria de Abril.
¿Qué torero quieres ser?
Daniel Crespo.
¿Qué es lo que más te gusta de Daniel Crespo? Técnicamente, delante de la cara del toro.
Esa es difícil...
¿Qué es lo que crees que gusta más de tu torero?
Quizás la verdad.
¿Qué te ayuda a ser mejor torero?
Ahora mismo, Luisito.
¿Qué te está aportando?
Está sacando lo mejor de mí mismo hasta en un entrenamiento.
¿Le das importancia al trato personal que normalmente se suele tener con aquel que gestiona tu carrera?
Importantísimo. Es muy importante. Lo primero que hice con Luisito cuando cerramos el apoderamiento fue irnos a un bar, tomarnos una cerveza y fumarnos un cigarro. La persona que te lleva te debe de conocer. Debe de saber el momento en el que estás, debe de saber cómo piensas porque el toreo no es solamente técnica. El toreo es arte y un artista debe estar a gusto para poder expresarse mejor. Debe haber un buen feeling entre apoderado y torero.
Hubo un matador de toros que me dijo en otra entrevista que no está verdaderamente pagado con nada del mundo pasarse un animal por la faja a la velocidad que uno quiere. ¿Tú lo sientes así también?
Por supuesto. Para eso somos toreros. Después vienen las ganas de ganar dinero, la fama... Primero va eso y después va todo lo demás. Por ejemplo, ayer estuve en el campo y la felicidad después de cuajar una vaca no hay dinero que la pague. Eso no me lo da otra cosa. Por eso soy torero.
Dime un objetivo para 2026.
Este año hemos conseguido poner nuestro nombre en un sitio que yo creo que es bueno para llegar a las metas que queremos alcanzar. Y sin duda, para 2026, alcanzar esas metas y colocarnos más arriba.
Una plaza para 2026.
Madrid.
Solo una más. ¿Es el momento de Daniel Crespo?
Lo es. Yo creo que por todo... Creo que soy una persona complicada y muy prudente. La prudencia me ha llevado a no ser yo mismo en muchos momentos. Y eso es lo que me ha enseñado Luisito hoy, en este tiempo. A quitarme esa prudencia. Y gracias a eso yo creo que Daniel Crespo está sacando cosas que ni en su cabeza concebía. Y así lo he demostrado en esta temporada. He llegado a partirme la camisa en muchos momentos, cosa que nunca he hecho y es lo que me ha faltado. Y me he dado cuenta de que es lo importante. Por eso yo creo que ahora mismo es el momento de Daniel Crespo. Porque también en el aspecto personal estoy muy pleno. Para 2026 estoy cargado de ilusión.
Salva López Medina, con su afilada visión fotográfica, retrata a un Daniel Crespo cada vez más suelto. Al natural, su toreo se podría elevar a los mejores altares. José Murube le ha regalado las embestidas de dos animales especiales.