Laudato si', mi' Signore per sora aqua,
la quale è multo utile, e humile, et pretiosa et casta
(Alabado seas, mi Señor por la hermana agua,
la cual es muy humilde, preciosa y casta)
Gv 4, 10-14
Jesús respondió [a la samaritana]: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú misma se lo habrías pedido y él te habría dado agua viva. La mujer le dijo: "Señor, no tienes cómo sacar, y el pozo es profundo; ¿de dónde, pues, tienes esta agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo y bebió de él con sus hijos y su rebaño?". Jesús respondió: "El que beba de esta agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás; al contrario, el agua que yo le daré se convertirá en él en un manantial de agua que brota para vida eterna.
(meditación breve)
Laudato si', mi' Signore,
per sora aqua
(10 volte)
Gloria al Padre, al Hijo
y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos.
Amen
Coro
Laudato si', mi' Signore,
cum tucte le tue creature
(silencio)