En la tercera charla del ciclo LiderArte, Betiana Cracco nos invitó a reflexionar sobre cómo actuar con lucidez ante situaciones críticas e imprevistas. Lejos de eliminar el caos, prepararnos nos permite liderar con más seguridad cuando una emergencia aparece.
Una emergencia interrumpe la rutina de forma inesperada. Puede ser crítica o no, pero siempre demanda una reacción inmediata. Por eso, contar con un enfoque claro y un plan previo puede marcar la diferencia.
Betiana compartió un modelo práctico para enfrentar emergencias, aplicable tanto en el trabajo como en la vida personal:
Tomarse unos segundos para analizar: entender qué está pasando antes de actuar.
Gestionar las emociones: tanto el miedo como la euforia pueden nublar el juicio.
Protegernos en conjunto: priorizar el bienestar del equipo.
Pedir ayuda: saber cuándo y a quién recurrir.
Revisar y mejorar: evaluar lo ocurrido para aprender y estar mejor preparados.
Anticiparnos a los riesgos, pensar planes de contingencia y practicar estos enfoques fortalece nuestra capacidad de respuesta. La diferencia entre reaccionar y liderar muchas veces está en tener un plan simple y entrenado.
Si querés seguir trabajando el tema, Beti recomendó materiales que amplían lo visto en la charla:
• Guía práctica para afrontar la incertidumbre
• Manual de resiliencia personal y profesional
• Manejar la incertidumbre – Cuando los planes no salen como esperamos
• ¡No pudimos tocar en Medellín! | Lo que hacemos cuando las cosas no salen como esperamos
• Volver a empezar – Luis Giménez (TED)
• Ejercicio práctico de planificación y reflexión
Esta charla nos dejó una idea clave: no podemos evitar lo inesperado, pero sí podemos prepararnos para atravesarlo con más claridad, consciencia y confianza. Liderar también es estar listos cuando todo cambia.