Huelma es una localidad y municipio español situado en la parte meridional de la comarca de Sierra Mágina, en la provincia de Jaén, comunidad de Andalucía.
Limita con los municipios jienenses de Noalejo, Cambil, Albanchez de Mágina, Bedmar y Garcíez, Bélmez de la Moraleda, Jódar y Cabra del Santo Cristo; y con los granadinos de Alamedilla, Guadahortuna y Montejícar. Por su término discurren los ríos Gargantón y Jandulilla.
El municipio huelmense comprende los núcleos de población de la Huelma y Solera.
El río Jandulilla a su paso por el término de Huelma ha constituido un corredor natural de tránsito de norte a sur entre el valle del Alto Valle del Guadalquivir, la Vega de Granada y la Hoya de Guadix, que son las zonas donde históricamente se producen las mayores y más antiguas concentraciones de población. De la época íbera datan los hallazgos del santuario del Cortijo del Pajarillo y hallazgos en el barranco de Sótar. Además, se han localizado yacimientos de época romanos como sepulturas, lápidas, monedas y cerámica terra sigillata relacionados con actividades agrícolas en las vegas y mineras para la extracción de hierro, además del acueducto de origen romano de Fuente de la Peña. Se han encontrado también restos constructivos de origen altomedieval.
Para conocer el origen del poblamiento en este municipio, debemos remontarnos al siglo ix, durante el emirato Omeya de al-Ándalus, fecha en la cual se cree que comenzó la construcción del primer asentamiento estable que, con el paso del tiempo, dio lugar al actual pueblo. Durante el Califato de Córdoba de al-Ándalus se encontraba en el borde norte de la demarcación económica y administrativa de la Cora de Elvira y su denominación era Walma.
La localidad de Solera fue asimilada dentro del municipio de Huelma en 1975, ya que hasta entonces era un municipio independiente. A partir del último tercio del siglo XX se produjo el éxodo rural a poblaciones industriales y turísticas de España y de Francia, Suiza y Alemania.
La Iglesia de la Inmaculada Concepción de Huelma (Jaén), es uno de los ejemplos más notables de la arquitectura religiosa del siglo XVI de toda la provincia. En su construcción participaron casi todos los más grandes artistas de la época que trabajan por la zona: Diego de Siloé, Francisco del Castillo el Viejo Francisco del Castillo el Joven y, como no podría ser de otro modo, nuestro personaje de estudio: Andrés de Vandelvira.
La iglesia fue declarada Monumento, Bien de Interés Cultural, según lo publicado en el BOE en el año 1981.
El templo fue levantado sobre otro anterior. Las obras de construcción empezaron en 1559. Los trabajos dieron comienzo por la cabecera del templo y aún tuvo criterios goticistas. El resto de la fábrica incorporó ya el nuevo lenguaje clásico del renacimiento, tanto en la concepción de sus naves como en la fachada principal, de corte palaciego y de inspiración serliana, obra de Francisco del Castillo el Joven.
Francisco del Castillo el Joven terminó las cubiertas diseñadas por Andrés de Vandelvira, la del segundo tramo admirable en cuanto a la variedad y complejidad de su iconografía y ornamentación, propia del conocimiento y habilidad del maestro como escultor.
En 1611 Sebastián de Solís, «Visitador y Veedor General de Obras» del obispado de Jaén solucionó el arreglo de la bóveda de la capilla mayor: «que corría mucho riesgo, así la dicha capilla como el retablo puesto».
En el exterior destaca la fachada sur, organizada en dos pisos separados por una gran cornisa. El piso superior está retranqueado, con contrafuertes y ventanas. De esta fachada merecen especial mención las pilastras corintias y la portada que la centra, con un esquema serliano de vanos adintelados y frontones triangulares sostenido por dos ménsulas y hornacinas a ambos lados rematadas con guirnaldas y mascarones. Sobre este frontón aparece el escudo del obispo Tavera. Esta fachada tienen un carácter marcadamente civil, muy alejado de los modelos religiosos del Renacimiento.
La fachada norte sigue el mismo esquema y la torre de cuatro cuerpos se encuentra adosada a la fachada oeste. Esta torre se concluyó en el año 1616; sus dimensiones no guardan proporción con el templo, y en el tercer cuerpo presenta la heráldica del obispo Sancho Dávila, de los Cueva y de la ciudad de Huelma.
El interior del templo resulta mucho más rico y es, sin duda, uno de los más bellos y suntuosos de la diócesis de Jaén. Está dividido en tres naves con seis pilares cruciformes exentos, que recuerdan los de Catedral de Jaén, aunque tienen los fustes lisos. los capiteles son corintios, y sobre ellos corre una atrevida cornisa de la que parten los arcos de medio punto que sostienen bóvedas baídas, muy labradas, tan típicas de Vandelvira.
Las bóvedas de la nave central están formadas por casquetes esféricos o medias naranjas, en cuyas pechinas figuran los cuatro evangelistas u otros adornos.
Patrimonio artístico y cultural andaluz. IES. Sierra de las Villas.