Viruta Verde no nace simplemente como un proyecto de aula. Nace a raíz de la necesidad social y de brecha de desinformación detectada al inicio de curso tanto por el contexto actual que vivimos, como por la percepción del alumando.
A comienzos de curso se analiza la realidad del aula a partir de un cuestionario previo para valorar la percepción inicial del alumnado, encontrándonos una paradoja: mientras que los estudiantes reconocían la urgencia de abordar la sostenibilidad (valorado con un 4,33 sobre 5), sienten una profunda falta de autoconfianza y competencia comunicativa para influir en su entorno o explicar cómo aplicarla en el mundo real. Evidencia "Cuestionario de diagnóstico inicial de alumnado".
La metodología tradicional de "lección magistral" no es suficiente para transformar la realidad, más con el condicionante de la temporalización del módulo (30 horas) y el enfoque curricular definido a nivel normativo. Y si bien la metodología del módulo debe pivotar sobre la estrategia del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) como metodología activa, el análisis de los resultados del cuestionario confirmaba que había que tener en cuenta tres ejes críticos: Evidencia "Análisis de resultados diagnóstico previo".
Es necesario un cambio de roles. El alumando debe pasar de ser receptor a ser impulsor, a convertirse en un agente activo. En este sentido, el alumnado expresa verbalmente, e identifican en el cuestionario, la brecha de desinformación social (P3: 4,33). Por tanto, la metodología no puede ser expositiva. Hay que lograr que sean "agente de cambio", que asuman la misión de cubrir esa necesidad social.
Los resultados del cuestionario (P2 y P8) refuerzan la impresión docente de los últimos años en los ciclos formativos. El alumnado no ha trabajado suficientemente su capacidad comunicativa. Por tanto, la metodología debe integrar con claridad la comunicación y la asertividad más allá de la expresión escrita (la “elaboración de informes” que indica el diseño curricular). La competencia social es indispensable para afrontar tanto una entrevista laboral como el trabajo en equipo en una empresa.
Aprender conceptos de sostenibilidad no resuelve las principales carencias del alumnado, y ver casos prácticos tampoco evita el desconcierto sobre cómo se aplica la sostenibilidad en la empresa, ya que el alumnado ni conoce qué es una empresa. El desconocimiento práctico (P5), junto con el pensamiento consumidor y lineal extendido en la sociedad (y del que forman parte), requiere un planteamiento del producto final del ABP que sea no solo real de verdad, sino aplicable, y del que formen parte activa.
¿No es el PODCAST el eje de una estrategia de innovación educativa con el que poder articular el ABP? Ayuda a verbalizar para comprender, su naturaleza es pública, lo que puede convertirlo en un recurso para los demás (aprendizaje-servicio) y no solo para el alumnado. Permite trabajar el pensamiento crítico, la capacidad de síntesis, y unir técnica y activismo cívico.
En conclusión, el podcast no es una idea que surge como una "tarea tecnológica", sino como un único artefacto comunicativo capaz de fusionar el aprendizaje técnico con el activismo cívico.