METODOLOGÍAS UTILIZADAS
METODOLOGÍAS UTILIZADAS
Resulta sencillo decir que hemos puesto esta actividad en marcha usando una Metodología Activa, pero queremos definir qué es para nosotros: una Metodología Activa es aquella manera de enseñar que “activa” al alumno y transforma el aprendizaje en una experiencia educativa donde adquiere los conocimientos de forma motivada. Este método, hace a los alumnos más autónomos, emprendedores, cooperativos, prácticos y resolutivos. El foco se pone en el aprendizaje competencial, que, a su vez, fomenta el aprendizaje significativo y el uso de las herramientas necesarias para desenvolverse en la vida real, es decir, en su entorno social.
Así pues, todos los aspectos tratados en esta definición se han llevado a cabo con “¿Es sostenible mangaporhombro?”. Desde el momento en que se presenta la actividad y se explica que vamos a intentar entre todos que nuestras actitudes favorezcan el desarrollo sostenible en nuestro entorno más cercano y que esto tendrá consecuencias en todo el planeta, el alumnado se siente el centro de su propio aprendizaje y responsable de velar por la conservación y el cuidado del medioambiente y, al mismo tiempo, mejorar el bienestar del ser humano y la igualdad social.
Además, esta metodología busca una motivación para que el interés no decaiga en ningún momento del curso, esta motivación se basa en el logro de una recompensa. Y es que tras cada reto superado, Pippi les ha prometido que irá concediéndoles una serie de monedas, hasta completar cien para obtener una recompensa (lo veremos más adelante). Pretendíamos establecer con el reto que los alumnos y alumnas trabajasen juntos para lograr esta meta, crear un sentido de comunidad y colaboración que aumentaría la motivación intrínseca de cada estudiante. Además, el hecho de que haya una recompensa final añade un incentivo adicional para trabajar duro y mantener la motivación a lo largo del camino.
Queremos destacar que todo gira en torno al Aprendizaje Colaborativo, entendemos que la escuela, como uno de los agentes responsables en el desarrollo de competencias en el alumnado, está implicada en el proceso de transformación para adaptarse a los nuevos retos de la sociedad actual. El Aprendizaje Cooperativo constituye una metodología activa en la que los/las estudiantes trabajan en grupos para maximizar su aprendizaje, favoreciendo el desarrollo de su competencia social y la inclusión. A través de esta metodología los/las integrantes del equipo deben ser conscientes de que sin la cooperación de cada miembro no es posible alcanzar una meta común, es decir, que sus logros dependen de los logros del resto de componentes del equipo. Esto se conoce como interdependencia y constituye una característica esencial para el buen funcionamiento del trabajo en equipo. Slavin (2014) identifica cuatro factores que intervienen en el éxito del AC: la motivación, la cohesión social, el desarrollo cognitivo y la elaboración cognitiva. El/la docente ya no es el eje central de la enseñanza, sino que es el alumnado quien aprende cooperando con sus iguales.
Y, no podemos olvidar, el Aprendizaje Basado en Competencias (ABC).
Las competencias pueden definirse como el conjunto de conocimientos, habilidades y capacidades que permiten a las personas superar los desafíos de la vida diaria, incluyendo los relacionados con la sostenibilidad. En este sentido, elegimos la metodología del Aprendizaje Basado en Competencias porque se convierte en una herramienta clave e insustituible para adquirir las competencias necesarias para actuar de manera más sostenible en la sociedad.
En la educación infantil y primaria, el aprendizaje basado en competencias se vuelve fundamental, ya que es el momento en que los estudiantes comienzan a establecer las bases de su aprendizaje futuro. Además, al combinar los conocimientos teóricos con la práctica, los alumnos pueden aplicar lo que aprenden en su vida cotidiana, tanto dentro como fuera de la escuela e impregnar en su entorno más cercano, su familia y su pueblo que una actitud correcta repercutirá en el beneficio de todos.
Para lograr un aprendizaje basado en competencias, es esencial que los docentes sepamos colocar a los estudiantes en el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto implica, para nosotros, proporcionar a los estudiantes los recursos, herramientas y estrategias necesarias para adquirir las competencias necesarias para enfrentar los desafíos escolares, familiares y sociales.
Un ejemplo de aprendizaje basado en competencias en la educación puede ser la incorporación de prácticas sostenibles en la escuela, y aquí está la clave de nuestro proyecto “¿Es sostenible mangaporhombro?” y será el esfuerzo en cada actividad organizada, como veremos a continuación, lo que permitirá a nuestros niños y niñas aplicar los conocimientos en su vida diaria, comprender la importancia de la sostenibilidad y comprometerse.
Para ello, es necesario que realicemos una transición desde los métodos de enseñanza más tradicionales al aprendizaje más activo y productivo, en busca de un equilibrio que optimice el proceso. Las herramientas de evaluación, como las rúbricas, pueden ayudar a los docentes a evaluar el progreso de los estudiantes y a enfocar la enseñanza en ejemplos prácticos y reales.
Y, por último, nos resulta evidente destacar la metodología de Aprendizaje-Servicio (ApS) ya que combinamos los procesos de aprendizaje y de servicio a la comunidad en esta misma propuesta.
La metodología del Aprendizaje-Servicio (ApS) es una forma de educación que tiene como objetivo integrar el aprendizaje académico con la realización de servicios comunitarios. Esta metodología implica un compromiso social y un enfoque práctico para aprender, y busca desarrollar en los estudiantes habilidades, valores y actitudes necesarias para actuar de forma activa y responsable en la sociedad.
El ApS se basa en la idea de que el aprendizaje es más significativo y duradero cuando se aplica en situaciones reales y se relaciona con las necesidades de la comunidad. Por lo tanto, los estudiantes no solo aprenden sobre un tema, sino que también aplican lo que han aprendido para abordar problemas reales y necesidades sociales. Al hacerlo, los estudiantes se convierten en agentes de cambio en su comunidad, y aprenden a trabajar en equipo, a comunicarse efectivamente y a tomar decisiones informadas.
Si con “¿Es sostenible mangaporhombro?” nos hubiéramos centrado únicamente en el aspecto de la sensibilización del alumnado hacia las injusticias y desigualdades, y hubiéramos fomentado en ellos y ellas y en los docentes y familias una valoración positiva de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), hubiéramos conseguido realizando una acción más loable. Sin embargo, al poner a disposición de los demás sus conocimientos y habilidades de una forma práctica, participando activamente en la resolución de los problemas en su entorno, los estudiantes no solo contribuyen al mejoramiento de su comunidad, sino que también adquieren nuevos conocimientos, perfeccionan habilidades, refuerzan actitudes y valores, y amplían su competencia.
A través del Aprendizaje-Servicio, nuestros alumnos y alumnas se han comprometido con el cambio social y se han convertido en ciudadanos activos y responsables en la consecución de los ODS. Con esta metodología, además de sensibilizar, hemos querido impulsarlos a comprometerse y a participar activamente en la mejora de su entorno y, por consiguiente, de la sociedad en general. De esta forma, se promueve la formación de ciudadanos críticos y reflexivos, capaces de aplicar sus conocimientos y habilidades para resolver problemas reales y contribuir a un mundo más sostenible.