Los mesoamericanos comenzaron a progresar, desde siglos antes de la era cristiana, incipientes formas de escritura. Dichas formas les permitieron el recordatorio de fechas importantes, así como también el registro de nombres propios, del cómputo calendárico, de las conquistas, las entronizaciones, etc. De esa invención la cual puede decirse fue el germen de la que provinieron varias formas de representación a base de imágenes y signos glíficos, encontramos testimonios como monumentos con figuras e inscripciones, así como los pocos libros o códices que se conservan.
Del conjunto de códices precolombinos mexicanos examinados hasta hoy, solo un pequeño número provienen del período prehispánico. Sin embargo, su uso era muy común en Mesoamérica, tanto es así que, para su conservación existían las “casas de códices”o amoxcalli. Es probable que su extinción se deba a la sistemática destrucción implementada por parte de los conquistadores españoles, fuesen estos eclesiástico o administradores, y además por la ocultación por parte de los indígenas, los cuales al esconderlos pretendían evitar su destrucción; como fuere, todo ello trajo aparejado su pérdida posterior.
Algunos códices que se libraron de esta destrucción masiva estos fueron enviados a Europa como parte de los regalos que los conquistadores hacían a su soberanos, los que estos a su vez se los obsequiaba a sus parientes de las casas reinantes europeas.
Con la independencia de estos hechos que acabaron con la mayor parte de los libros prehispánicos más importantes de Mesoamérica, cada pueblo nahuas, mixtecas, zapotecas y mayas, los elaboraba de manera diferente, y son el mejor testimonio para conocer cómo era la vida de cada uno de ellos y que expresaban a través de los mismos.
Según los historiadores los mayas fueron dueños de una escritura glífica de carácter logosilábico, lo que significa que diseñaron glifos que representaban una palabra o un pensamiento. Casi como nosotros con los stickers o emojis. Los demás pueblos como los mixtecas y nahuas no lograron una escritura tan avanzada pero su sistema glífico les permitía consignar fechas, nombres de personas y lugares, así como numerosas ideas abstractas o aconteceres. En la escritura mixteca -nahua como en la maya, los glifos se registraban acompañados de imágenes de considerable potencialidad semántica, las mismas eran talladas en los monumentos y pintadas con vivos colores en los códices, vasos de cerámica, lienzos y otros objetos. Los mayas leían en sentido estricto las secuencias logo silábicas de sus libros, en cambio los nahuas y mixtecas amoxohtca, seguían el camino de las secuencias de las pinturas y glifos incluidos en sus códices.