"Un día tranquilo como cualquier otro en la calle Rouse en Puente Alto, una señora llamada Jeanette Hernández salió de su casa gritando por ayuda ya que ella había visto a sus dos hijos muertos en la pieza del hermano menor, después de que pidió ayuda, todos los vecinos fueron a ver qué pasaba y cuando llegaron vieron a la señora Jeanette espantada por lo que vio y cuatro vecinos entraron a la casa y se horrorizaron por lo que vieron, eran los dos cuerpos de los niños gravemente heridos en la cabeza, entonces uno de ellos dijo: hay que llamar a la policía ahora ¡YA!, y los tres vecinos asintieron con la cabeza".