"El detective Yambo Lance estaba en la miseria, no podía pasar ni un momento sin un cigarrillo en la boca y obviamente no podía faltar el asado de los domingos, era tal su estado de mal cuidado físico, que después de un ataque cardíaco, en el hospital le habían diagnosticado hipertensión arterial y cáncer al pulmón. Estaban en plena dictadura militar y todos tenían miedo de ser capturados por la DINA y ser víctimas de alguna de todas las torturas de las que se hablaba por ahí. En la oficina de Yambo no se decía nada, lo único que se hablaba era que no era necesario poner a los militares en las calles, que con los carabineros bastaba"