"Voló por muchos países y fue cobrando los cheques todos los días y ahí es cuando entró el FBI. Carl Hanratty fue el detective a cargo y se metió en este lío cuando recibió una llamada de la aerolínea Pan Am diciéndole que había una persona que cobraba cheques diarios que se estaba haciendo pasar por piloto y estaba viajando y robando bancos a distintos países. Esto a Carl le interesó mucho y se puso a investigar sobre este, buscó en distintos bancos un nombre que se repitiera, y si, Frank Taylor había cobrado cheques de alto valor como piloto de Pan Am".