Grasas monoinsaturadas
Se encuentran en alimentos como el aceite de oliva, aguacates, almendras, nueces y semillas de girasol.
Ayudan a reducir los niveles de colesterol LDL ("malo") y pueden aumentar el colesterol HDL ("bueno").
Grasas poliinsaturadas
Incluyen los ácidos grasos omega-3 y omega-6.
Los omega-3 son especialmente importantes para la salud del corazón, la función cerebral y la inflamación. Se encuentran en pescados grasos (salmón, caballa, sardinas), nueces y semillas de lino.
Los omega-6 se encuentran en aceites vegetales como el de maíz y soja, pero deben consumirse en equilibrio con los omega-3.
Grasas de fuentes naturales no procesadas
Grasas presentes en alimentos integrales como pescados grasos, aguacates, coco, yema de huevo y productos lácteos enteros.
Reducción de enfermedades cardíacas. Ayudan a mantener niveles óptimos de colesterol y reducir la presión arterial.
Soporte cerebral. Los ácidos grasos, especialmente el DHA del omega-3, son vitales para la salud del cerebro y el desarrollo cognitivo.
Control del peso. Las grasas saludables aportan saciedad, ayudando a evitar el exceso de comida.
Inflamación reducida. Pueden ayudar a combatir enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis.