El dolor de rodilla se puede abordar de diferentes maneras en función de la edad del paciente y de la lesión subyacente, así como de las limitaciones funcionales que ocasione. Su traumatólogo, tras realizar un estudio diagnóstico en profundidad centrado sobre la articulación entre el fémur, la tibia y la rótula, le recomendará el tratamiento más adecuado.
Las lesiones más frecuentes que afectan a la rodilla se producen en unos elementos específicos de la articulación: los meniscos (interno y externo) y los ligamentos responsables de la estabilidad de la rodilla. Las roturas de menisco son lesiones extremadamente frecuentes y limitantes, responsables no solo del dolor de rodilla sino también de alteraciones mecánicas importantes. En el paciente joven la mayoría de las lesiones se producen en el contexto de traumatismos deportivos y sus síntomas principales son dolor en las caras externa e interna de la rodilla con los cambios de posición y generalmente se acompañan de chasquidos intraarticulares. La rotura del ligamento cruzado anterior generalmente se acompaña de inestabilidad, que el paciente percibe como falta de control sobre la rodilla. Estas lesiones se suelen asociar entre ellas y a lesiones traumáticas del cartílago articular.
También son frecuentes las sobrecargas articulares y que afectan sobre todo a la articulación entre la rótula y el fémur, y que son responsables de dolor en la cara anterior de la rodilla. La condromalacia femoro-rotuliana (reblandecimiento del cartílago) es muy frecuente por encima de los 30 años y es una causa frecuente de dolor de rodilla que, con el tiempo, pueden producir un deterioro avanzado de las superficies articulares. Las alteraciones de la alineación articular pueden contribuir a este proceso.
La articulación de la rodilla es especialmente vulnerable al desgaste producido por el paso del tiempo. La artrosis de rodilla (gonartrosis) genera dolor intenso e incapacidad generalmente en pacientes mayores de 60 años, y se produce por un envejecimiento acelerado de la articulación. El hueso, los músculos y el resto de los tejidos del aparato locomotor, además de lesionarse, pueden enfermar como consecuencia de procesos isquémicos (necrosis avascular de los cóndilos), reumáticos, alteraciones congénitas (secuelas de enfermedades infantiles de la rodilla, como la osteocondritis disecante) o lesiones tumorales, y son responsables del dolor y la limitación funcional.
Tras un diagnóstico preciso, su traumatólogo le recomendará el tratamiento más adecuado en función de su edad, actividad laboral/deportiva y según el tipo de lesión detectada.
Muchas de las lesiones se pueden tratar de manera conservadora, con medicación y rehabilitación con muy buenos resultados (tendinitis, hoffitis, desequilibrios musculares...). Para otras lesiones no disponemos de un tratamiento específico eficaz, por lo que es fundamental que el paciente comprenda su problema para que pueda adoptar las medidas preventivas necesarias para enlentecer el deterioro articular.
Las lesiones más severas, en las que la anatomía de la articulación de la rodilla está deteriorada, pueden necesitar un tratamiento quirúrgico. Se dispone de diferentes técnicas que permiten resolver muchos de los síndromes dolorosos que afectan a la articulación de la rodilla.
Artroscopia de rodilla. Es una intervención quirúrgica mínimamente invasiva en la que se introduce en el interior de la articulación una pequeña cámara de video, que permite al cirujano diagnosticar y tratar diversos tipos de patologías: roturas de menisco, roturas del ligamento cruzado anterior, lesiones del cartílago articular, etc.
Prótesis de rodilla. La artroplastia o cirugía de reemplazo articular sustituye las partes deterioradas o enfermas de una articulación por unos componentes artificiales. Es una de las intervenciones quirúrgicas más frecuentes, y se utiliza en casos de destrucción articular irreversible en pacientes de mayor edad.
Tratamientos biológicos (infiltración de ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas)
Tratamiento quirúrgico abierto en caso de lesiones traumáticas regionales, infecciones, lesiones tumorales., etc. que no sean abordables por otros métodos.
En cada apartado específico encontrará más información y algunos vídeos con explicaciones sobre las principales técnicas quirúrgicas que se realizan para mitigar el dolor de rodilla y que se llevan a cabo en el Hospital Quirónsalud Sur de Alcorcón.
La mayoría de nuestros pacientes con dolor de rodilla y lesiones traumáticas de rodilla proceden de la zona suroeste de Madrid (Alcorcón, Móstoles, Getafe, Leganés, Valdemoro, Pinto, Parla, Arroyomolinos, Navalcarnero, Brunete, etc.).