El dolor del pie y/o el dolor de tobillo se puede abordar de diferentes maneras en función de la edad del paciente y de la lesión subyacente, así como de las limitaciones funcionales que ocasionen. Su traumatólogo, tras realizar un estudio diagnóstico en profundidad de la estructura y mecánica del pie y del tobillo le recomendará el tratamiento más adecuado.
El dolor que afecta al pie se produce generalmente por un apoyo inadecuado producido por la alteración progresiva de las estructuras asociadas al paso del tiempo y, en ocasiones, al sobrepeso. La influencia del calzado también es muy importante ya que la utilización prolongada de un calzado incorrecto (tacones, calzado de punta estrecha) es responsable de muchos de los problemas del pie. Los ligamentos y tendones responsables de la estabilidad del pie sufren un deterioro progresivo que distorsiona la forma del apoyo y es responsable de la aparición de dolor en el pie, callosidades y deformidades, Los juanetes (hallux valgus), la falta de movilidad del dedo gordo (hallux rigidus), el dolor central del pie (metatarsalgias), el dolor en la planta (fascitis plantar) y en el talón (talalgias, espolón calcáneo) y las deformidades de los dedos (dedo en garra, dedo en martillo) son lesiones muy frecuentes y limitantes que generalmente afectan al paciente de más edad. En el deportista es frecuente el dolor en el pie producido por las sobrecargas mantenidas (rotura de la placa plantar, tendinitis...) y los traumatismos deportivos.
El dolor en el tobillo se producen en unos elementos específicos de la articulación (superficies articulares de la tibia, del peroné y del astrágalo, tendones peroneos), tendones locales y los ligamentos responsables de la estabilidad del tobillo. Las lesiones de estas estructuras son relativamente frecuentes y muy limitantes, siendo responsables no solo del dolor de la articulación tibio-peronea-astragalina (tobillo), sino también de alteraciones mecánicas del pie. En el paciente joven la mayoría de las lesiones se producen en el contexto de traumatismos deportivos y sus síntomas principales son dolor en las caras laterales del tobillo y pueden acompañarse de inestabilidad de tobillo por esguinces de repetición y lesiones crónicas de los ligamentos del tobillo, que el paciente percibe como falta de control al pisar. Estas lesiones se suelen asociar a lesiones traumáticas del cartílago articular.
El objetivo del tratamiento es conseguir una postura en bipedestación que no genere dolor y que posibilite la utilización de calzado estándar y una actividad normal. Para ello es imprescindible un correcto diagnóstico (mediante técnicas de imagen y exploración) y una adecuada orientación terapéutica.
Tras un diagnóstico preciso, su traumatólogo le recomendará el tratamiento más adecuado en función de su edad, actividad laboral/deportiva y según el tipo de lesión detectada.
Muchas de las lesiones se pueden tratar de manera conservadora, con medicación y rehabilitación con muy buenos resultados (fascitis plantar, espolón calcáneo, tendinitis, etc.) . En ocasiones la corrección del apoyo mediante plantillas específicas consigue controlar el dolor en el pie. Para ello es necesario la ayuda de los profesionales apropiados (podólogos).
Las lesiones más severas, en las que la anatomía del pie y/o del tobillo está muy deteriorada, pueden necesitar un tratamiento quirúrgico. Se dispone de diversas técnicas que permiten resolver muchos de los síndromes dolorosos que afectan al pie y al tobillo:
Artroscopia de tobillo. Es una intervención quirúrgica mínimamente invasiva en la que se introduce una pequeña cámara de video en la articulación tibio-astragalina, que permite al cirujano diagnosticar y tratar diversos tipos de patologías: lesiones del cartílago, sinovitis, cuerpos libres, atrapamiento anterior o posterior del tobillo, enfermedad de Haglund, etc.
Técnicas quirúrgicas endoscópicas (tenoscopia): Se introduce una mini-cámara de vídeo en los túneles (vainas tendinosas) por los que circulan los tendones del pie (peroneos, tibial posterior, tibial anterior...). Esto permite diagnosticar y tratar algunos tipos de lesiones con una agresión menor.
Cirugía percutánea del pie. Mediante mini-incisones se corrigen algunos problemas en el alineamiento de las estructuras óseas mediante osteotomías (fracturas) controladas mediante radioscopia. También se corrigen desequilibrios tendinosos.
Cirugía convencional del pie en el caso de que las deformidades superen la capacidad de corrección de técnicas menos agresivas.
Todos estos métodos son enfoques complementarios que permiten resolver estos problemas comunes, aunque complejos. Su traumatólogo le orientará sobre la forma de tratamiento más adecuada.
En cada apartado específico encontrará más información y algunos vídeos con las principales técnicas quirúrgicas destinadas a aliviar el dolor del pie y el dolor de tobillo que se llevan a cabo en el Hospital Quirónsalud Sur de Alcorcón.
La mayoría de nuestros pacientes con dolor y/o lesiones traumáticas de pie o tobillo proceden de la zona suroeste de Madrid (Alcorcón, Móstoles, Getafe, Leganés, Valdemoro, Pinto, Parla, Arroyomolinos, Navalcarnero, Brunete, etc.).