Eve, una mujer entrenada por la Ruska Roma, busca venganza contra quienes asesinaron a su familia. La historia tiene lugar entre los acontecimientos de John Wick 3 y John Wick 4, e incluye la participación de figuras emblemáticas del universo Wick, como Keanu Reeves, Ian McShane, Lance Reddick y Anjelica Huston.
Ballerina se desarrolla dentro del universo de John Wick, pero no consigue consolidarse como una obra autónoma dentro de la franquicia. A pesar de su propuesta visual y del carisma de Ana de Armas como protagonista, la película tropieza al intentar construir una voz propia.
En lo narrativo, la cinta carece de la profundidad y la construcción dramática que convirtieron a Wick en una figura icónica. La protagonista emprende una búsqueda de venganza, pero su recorrido transcurre por caminos predecibles, replicando fórmulas que ya funcionaron en entregas anteriores, aunque sin alcanzar el mismo peso emocional. El guion ofrece un pasado trágico, pero no permite que esos elementos se desarrollen más allá de lo funcional.
Desde lo estilístico, reproduce con fidelidad los códigos visuales del universo Wick: iluminación de neón, coreografías estilizadas y una mitología criminal cargada de juramentos. Sin embargo, se percibe una falta de innovación. Todo está ejecutado con precisión, pero sin riesgo ni sorpresa. Incluso las secuencias de acción, aunque técnicamente impecables, no alcanzan la brutalidad distintiva de la saga.
En el plano temático, la película intenta posicionarse como una reinterpretación femenina de la venganza dentro del universo John Wick. Eve, en teoría, representa una mirada distinta: más introspectiva, más emocional, quizás incluso más contradictoria. Sin embargo, lo que se presenta es una repetición de motivaciones ya vistas en la saga: como la pérdida, la violencia, la redención a través del combate, sin espacio para la transformación.
La narrativa sugiere querer explorar temas como el trauma, el control del cuerpo (con el ballet como metáfora de disciplina extrema) y el precio de la libertad en sociedades dominadas por estructuras de poder. No obstante, estas ideas quedan subordinadas al espectáculo visual. En ciertos momentos, la historia de Eve insinúa una mayor complejidad, particularmente en lo relacionado con el legado de la Ruska Roma, pero estos elementos no llegan a explorarse a fondo.
En conclusión, Ballerina no fracasa por falta de estilo, sino por carecer de un propósito propio. Al mantenerse demasiado fiel al tono y las reglas del universo John Wick, no logra destacar como una propuesta nueva dentro de la franquicia.